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La Necesidad de Orar… ¡A solas!
-por Jorge Trujillo

Mateo 14

23 Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.


 

La oración es el medio por el cual nos acercamos a la presencia de Dios y podemos tener comunión con El.  La Biblia nos ordena en muchas ocasiones a orar.  Se nos dice que la oración debe ser parte de la vida del Cristiano.  Dios desea que sus hijos le busquen en oración.  Una forma de orar muy eficaz es la oración en grupo.  En varias ocasiones se presentan ejemplos de personas que oraron unidos como grupo.  Un ejemplo perfecto es el día de Pentecostés, cuando estaban todos unánimes en oración. “Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos. (Hechos 1:14)

Después de esto, los discípulos acostumbraban a orar unidos.  En el Segundo capitulo de Hechos leemos “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”  (Hechos 2:41-42.)  Sin duda la oración en grupo es de mucho beneficio a los creyentes y Dios hace grandes obras en su pueblo cuando este ora en grupo.

Otra forma de oración la cual es muy eficaz, es la oración en pareja.  En ocasiones, también existe la necesidad de orar acompañado de otro compañero que esté de acuerdo con uno para pedir a Dios. Jesús dijo “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos” (Mateo 18:19.)  Al igual que la oración congregacional o en grupo, la oración en compañerismo Cristiano con dos o tres hermanos, es de grande importancia en la vida de los creyentes.  La oración con un compañero o compañera en la fe da un sentido de fuerza, hermandad y comunión cristiano que no puede ser grande edificación a la vida espiritual.

Aunque muchas veces participamos de las oraciones en grupo, y quizás otras veces en compañía o acuerdo con otra persona, tendemos a descuidar el llamado a estar a solas con Dios en oración.  Pero es muy necesario orar a solas.   

Jesús y los Creyentes del Pasado oraban solos

Jesucristo acostumbraba a irse lejos de la multitud para estar a solas.   Después de ser bautizado, Jesús se fue solo al desierto.  Allí pasó tiempo en comunión con Dios.  Cuando los judíos lo quisieron hacer rey, en contra del plan divino, Jesús se fue de ellos a un monte donde estuvo a solas con Dios.

Hombres como Job, Elías, David, Daniel oraban solos.  Pasaban tiempo con Dios a solas en la oración.  Mujeres como Ana la madre de Samuel, se nos dice que se fue sola al templo a orar a Dios.  Estos ejemplos no deben ser pasados por alto o ignorados.  Son ejemplos de gran importancia los cuales debiéramos tomar como patrón en nuestras vidas, pero lo más importante de la oración a solas con Dios, no es solo el ejemplo de estos hombres y mujeres de Dios sino el hecho de que Cristo nos ordenó ‘orar a solas’. 

Jesús dijo que debíamos orar solos  

La oración a solas  es importante en la vida de los que buscan a Dios. Y Dios busca personas que estén dispuestas a buscarle no solo en público o acompañados sino también ‘a solas…’.  En el sermón del monte Jesús dijo: 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. (Mateo 6:6.)

Esas palabras de Jesús, más que una simple recomendación ó consejo son un importante mandamiento.  A veces estamos muy dispuestos a orar en grupo de forma pública y congregacional, no tenemos problemas en orar junto con otro cristiano que nos pida tal cosa, pero la oración a solas se nos hace muy difícil.  ?Porqué será?  Creo que la oración a solas es la más importante de todas las oraciones que un Cristiano pueda hacer.  Los momentos a solas con Dios tienen un gran impacto en la vida del creyente.  Existen ciertas cosas que hacen del orar a solas un acto de importancia especial.  A continuación listaremos brevemente algunos de estos beneficios.

I.            Importancia de Orar a solas…

a.       Es indicación de humildad: La oración a solas, es indicio de humildad.  Cuando oramos a solas solamente Dios nos puede ver, nadie puede ni ver ni oír lo que pedimos.  En contraste a los arrogantes y orgullosos que les gustaba orar en público “para ser vistos por los hombres”, Jesús nos dio a entender que los que oran en secreto “a solas con Dios”, son personas humildes de espíritu, de ellos es el reino de los cielos.  Hace falta humildad para sin que nadie lo sepa, ir de rodillas a Dios y derramar nuestro corazón ante Él.  En público todos oran, hasta los pecadores, pero en secreto, solo los humildes oran.

b.      Es indicación de compromiso: Cuando oramos a solas esto nos deja ver el nivel de compromiso que tenemos con Dios.  Solamente los que están comprometidos con Dios oran a solas.  Solamente los que buscan ser guiados por Dios sacan tiempo para buscar su guía en oración.  Los que están comprometidos con Dios, no-solo oran ‘a solas’ en tiempo de necesidad y en momentos difíciles de la vida sino que tienen una comunión con Dios siempre. Aun cuando las cosas van bien, “en viento en popa y a toda vela..”  Si se busca a Dios en oración solamente cuando las cosas marchan mal, esto nos indica que no existe un compromiso verdadero con Dios.

c.       Privacidad: La oración puede ser un acto público pero aun más que público debe ser un acto privado.  Cuando oramos a solas podemos abrir nuestro corazón a Dios y derramar nuestra alma delante de Él sin temor a que alguien esté escuchando lo que decimos.  Cuando un hijo de Dios le busca en el secreto de la soledad ni el mismo Diablo puede intervenir en su oración.

Mateo 6 (Lc. 11.2-4)

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.  

Allí podemos abrir nuestro corazón no solo para hacer peticiones por ‘cosas’ sino para hablar claramente a Dios sobre nuestras debilidades y la necesidad que tenemos de su fortaleza y su ayuda.

Salmos 5

2 Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío,     Porque a ti oraré.  3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.  4 Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti.

En la soledad con Dios podemos alabar su nombre, exaltarle y hablarle con todo nuestro corazón dejándole saber lo que sentimos por él.  Nuestra confianza y fe se hacen claras cuando estamos a solas con nuestro Dios.

d.      Para enfrentar momentos difíciles

En Getsemaní, Jesús se apartó de los discípulos para orar a solas.  La situación la cual tenía delante requería que él estuviera a solas con su Padre.  Se enfrentaría al momento más difícil de su ministerio en la tierra.  Sería entregado para ser azotado y finalmente crucificado.  Pero a solas con Dios, Jesús consiguió la fortaleza necesaria para someterse a la voluntad del Padre.  Que buen ejemplo para nosotros cuando somos tentados el recorrer ‘a solas’ hacia nuestro Padre para que nos socorra en la tentación y la prueba.

Hebreos 4

 16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno Socorro.

e.      Para tomar decisiones importantes 

Cuando tenemos que tomar decisiones de importancia.Decisiones que van más allá del trato diario, es importante sacar tiempo para buscar la guía de Dios en oración a solas.  Cuando Jesús fue a escoger sus doce discípulos y marcar el comienzo de su ministerio público, edificando el reino de Dios y preparando a los hombres que habrían de tomar el control después que el se fuera, Cristo sacó tiempo para orar…. ¡A solas!

Lucas 6 (Mt. 10.1-4; Mr. 3.13-19)

 12 En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 13 Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles: 14 a Simón, a quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, 15 Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, 16 Judas hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor. 

Decisiones matrimoniales, asuntos de negocios, inversiones, decisiones sobre el ministerio, decisiones como el cambiar de casa, de Iglesia o de trabajo y otras cosas de importancia deben de ser siempre tratadas a solas con Dios.

f.        Es agradable a Dios: Cuando la persona toma tiempo para estar ‘a solas’ con Dios en oración ó meditación, Dios le mira con agrado. Dios que ve en secreto…

Mateo 6 (Lc. 11.2-4)

Y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

Esta frase “y tu Padre que ve en secreto”, nos dice mucho.  De la misma manera que nosotros como padres, nos gusta tener una relación y momentos a solas con nuestros hijos, así también Dios busca una relación individual con sus hijos.  A Él le interesa que usted y yo vayamos a buscar su rostro “a solas” con Él.  Debemos buscarle como verdaderos adoradores (Juan 4), que adoran en espíritu y en verdad.  Dios desea tales adoradores que le busquen ‘en secreto’, que estén dispuestos a dejar por un momento todo el bullicio del mundo y las distracciones de la vida para pasar un rato en secreto con su Padre.

g.      Produce la mayor recompensa

La recompense de los que buscan la Gloria de los hombres es  corta y pasajera, pero el galardón de los que buscan a Dios en lo secreto es grande y poderoso.  Las grandes batallas y los grandes logros públicos se ganan en no a la vista de todos sino en lo secreto de nuestra relación con Dios.  David, El Salmista oraba en secreto y confiaba en que Dios le daría una recompensa pública…

Salmos 55

16 En cuanto a mí, a Dios clamaré; Y Jehová me salvará. 17 Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz. 18 Él redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí, Aunque contra mí haya muchos. 19 Dios oirá, y los quebrantará luego, El que permanece desde la antigüedad; Por cuanto no cambian.

Elías, un hombre sujeto a pasiones como las nuestras, tenía una relación con Dios la cual le fue recompensada públicamente.  En 1 Reyes 18 cuando estaba frente a los sacerdotes de Baal, Elías disfrutó de una grande Victoria pública.  Dios respondió su corta oración instantáneamente.  Fuego bajo del cielo y consumió el holocausto y el agua en presencia de todos.  Elías conocía a su Dios porque pasaba tiempo a solas con Él. 

Santiago 5

La oración eficaz del justo puede mucho. 17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. (1) 18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto.

No tengo nada en contra de hacer oraciones antes de comenzar a predicar y a veces yo mismo oro en público antes de predicar.  Pero me llama la atención aquellas personas que antes de predicar se pasan diez o quince minutos ó más orando y reprendiendo los demonios, limpiando los aires y echando fuera malicias repitiendo con fuerza una y otra vez que Dios pase un fuego ó carbón por sus labios y que queme la inmundicia.  Creo que esa oración es importante, pero el hombre de Dios debe de hacer esa oración a solas con Él.  Cuando se para una persona frente a la congregación a predicar es a predicar.  Sé que hay situaciones donde el ambiente requiere tales oraciones y el Espíritu Santo nos dirige a eso, pero creo no siempre ha de ser así.  Ciertamente Elías no hizo una larga oración ni limpió los aires y pasó un carbón por sus labios delante de los profetas de Baal.  El simplemente oró una corta oración y Dios contestó.  Ya Elías había pasado tiempo a solas con Dios.  

Daniel fue recompensado públicamente cuando fue acusado injustamente por los hombres de Babilonia…

     Daniel 6

 10 Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. 

Daniel era un hombre de oración diaria, tres veces al día.  Aún cuando estaba ocupado en su vida política en un reino extranjero.  Aun sabiendo que era en contra de la ley de los hombres, Daniel permaneció firme en su decisión de pasar momentos a solas con su Dios.  ¡Dios le recompensó!

 Finalmente recordamos a la fiel Ana, la madre de Samuel quien fue recompensada en público por haber buscado a Dios a solas! Dios le concedió el hijo que tanto deseaba y todos, incluyendo a Elí quien la acusó de ebria pudo ver la recompensa de Ana. 

Podemos estar seguros de que cuando buscamos a Dios en oración, Él nos recompensará.  Dios se interesa en ‘recompensar’ sus hijos. “…Y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. (Mateo 6:6)”  En la carta a los Hebreos 11:6 se nos dice que Dios es ‘galardonador de los que le buscan”.  No temamos saber que nuestro Padre ‘ve en lo secreto’.  Dios ve nuestro corazón y dice Cristo que el no fallará en recompensarnos públicamente.

La Necesidad de Orar… ¡A solas!

Volviendo al texto que hemos tomado para este mensaje, quiero hacer notar cuatro cosas importantes con respecto al tema que estamos tratando.  Las acciones de Jesús nos dan una indicación clara de como proceder para buscar el rostro de Dios.  “Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo” (Mateo 14:23.)  Veamos los pasos…

1.       Despida la multitud

Cuando queremos estar a solas con Dios y nos hemos propuesto hacerlo, debemos de comenzar por ‘despedir la multitud’.  Eso significa que debemos de buscar el tiempo donde podamos estar solos sin la molestia de nadie.  A veces hasta los seres más cercanos y queridos a nosotros, pueden ser estorbo para nuestro momento a solas con Dios.  Cristo no solo despidió a la multitud sino que antes de eso.  Jesús despidió a sus apóstoles, antes de despedir la multitud.  Después de esto, estaba solo, sin la multitud y sin los apóstoles.

 2.       Suba al monte

Después de estar solo, Jesús subió al monte.  Esto es importante en nuestra vida.  El monte representa la presencia de Dios.  En la carta a los Hebreos se nos dice que los creyentes en Cristo tenemos acceso directo a la presencia de Dios, al monte de Sion en los cielos. “Si no que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial…”( Hebreos 12:2)

Ya la Sion no es terrenal sino celestial.  Usted puede “subir al monte” donde quiera que se encuentre.  En su tiempo libre de almuerzo, en su cuarto en la noche, en una esquina de su casa en la madrugada o en el patio de su casa.  No importa donde usted se encuentre y donde escoja estar a solas con Dios, allí usted podrá “subir al monte de Sion”.  El asunto no es donde usted se encuentra sino que ‘suba al monte’, una vez allí… “ore aparte”.

3.       Enfrente la noche

Es interesante que en nuestra vida han de venir adversidades de distintos tipos.  Dios no nos ha prometido un camino de rosas, al contrario, nos ha dicho “en el mundo tendréis aflicción”.  Las aflicciones pueden ser oscuras como la noche. Sabemos que normalmente cuando más difícil es la situación, más solo nos encontramos.  Jesús se encontró solo en medió de la noche, pero no estaba solo, estaba en el monte, y estaba con Dios. 

4.       ¡Triunfe!

El contexto de la historia nos dice que aquella noche no era normal, era una noche tempestuosa.  Pero Jesús había pasado tiempo ‘a solas’ con su Padre.  Y cuando bajó del monte, encontró que el viento era contrario.  Las olas se levantaban violentamente pero Jesús… ¡Caminó sobre las aguas!  Si usted pasa tiempo ‘a solas’ con Dios, si busca su rostro en la soledad de su presencia, si ha subido al monte de Sion en los cielos, usted también podrá, como Jesús, bajar del monte, enfrentar la oscuridad de la noche y caminar sobre las olas de adversidad que se levantan contra su vida.


Mateo 6

 

5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres;(1) de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta,(2) ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.  7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.


 

Copyright / derechos ©2003 Jorge L. Trujillo
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Escrito y Predicado  01/12/2003

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