Por: José McKella
En estos días he estado pensando que haría si un día de forma repentina, me comunica
mi jefe que la empresa tiene que prescindir de mis servicios. Este pensamiento asalto mi
mente por toda la situación que vive mi país (Panamá) en estos momentos. Han cerrado
operaciones grandes empresas, los despidos están a la orden del día; lo cual ha creado
una gran cartera de desempleados e inestabilidad en la nación.
Todo esto ha traído a mi mente la siguiente interrogante: ¿En que
confiamos?. Usualmente el hombre confía en sus conocimientos, inteligencia, tecnología,
sus verdades, educación, el hombre.
Pero nada de lo expuesto anteriormente, es motivo de estabilidad en
nuestros trabajos. Porque la economía de un país u hogar puede colapsar de un momento a
otro y entonces que hacemos cuando esto ocurre. Como afrontaremos las situaciones cuando
la base de nuestra supuesta estabilidad ya no existe.
Jesucristo el hijo de Dios nos compartió hace mucho tiempo estas
palabras:
" Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué
habéis de comer o que habéis de beber; ni por vuestro cuerpo que habéis de vestir. ¿No
es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo,
que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y sin embargo, vuestro Padre Celestial
las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá
por mucho que se angustie, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os
angustiáis? Considerad los lirios del campo, como crecen: no trabajan ni hilan; pero os
digo que ni aún Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Y si la hierba
del campo, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, hombres de poca fe? No
os angustiéis pues diciendo: ¿Qué comeremos, o que beberemos, o que vestiremos?, porque
los gentiles se angustian por todas estas cosas, pero vuestro Padre Celestial (Dios) sabe
que tenéis necesidad de todas ellas. Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia,
y todas estas cosas os serán añadidas.
Así que no os angustiéis por el día de mañana, porque el día de
mañana traerá su propia preocupación. Basta a cada día su propio mal". (Mateo
6: 25-34)
Estas palabras me hicieron recordar donde debo fijar mi mirada y toda
mi atención. Tú seguridad sólo puede ser garantizada, si buscas a Cristo y le entregas
tú corazón.
Dios esta interesado en nosotros mucho más allá de lo que nosotros
podemos imaginarnos. Por esta razón Jesús dijo: Todo lo pidiéramos creyéndolo en
nuestros corazones, Dios nos lo concederá.
Esto es posible a todo ser humano que le entregue su vida a Jesús,
medite en su Palabra (Biblia), e inicie a reunirse en una iglesia de sana doctrina.
Si quieres entregar tú vida a Jesús y disfrutar del cuidado que Dios
nos ofrece, te invito a decir a leer con convicción la siguiente oración:
"Señor Jesús, te invito a entrar a mi corazón en esta hora.
Perdona todos mis pecados, se tú el rey de mi vida. Pongo mi trabajo, familia y negocio
en tus manos; ayúdame a ser un buen administrador de todo lo que me has dado".
Espero que esta lectura haya sido de su agrado. Que Dios le bendiga
ricamente.