|
El Ministerio de la Palabra
-Jorge L. Trujillo
Y
nosotros persistiremos en la oración y en
el ministerio de la palabra.
Hechos 6:4
Vivimos
en tiempos cuando la iglesia y el mundo necesitan más que nunca de
la Palabra de Dios. En
el tiempo de la iglesia primitiva, los Apóstoles se dieron cuenta
que necesitaban tiempo para dedicarse al “ministerio de la Palabra”.
Ellos entendieron que esa tarea era de suma importancia y no
podían dejarla de lado para dedicarse a otros asuntos que aunque de
importancia, robarían tiempo a lo más necesario “el ministerio
de la Palabra”. Los
Apóstoles escogieron siete varones capacitados para que ayudaran
sirviendo a las mesas mientras ellos seguían “sin descuidar” su
llamado. Que buen
ejemplo a seguir. Hoy día
son muchos los líderes que se envuelven en tantas cosas que se
olvidan de que su “llamado” al ministerio es primordialmente el
de la palabra.
La
Palabra de Dios es la Escritura:
En
tiempos pasados era común decir que el predicador iba a “exponer
la palabra de Dios”. El
predicador leía un verso o porción de la Escritura y luego
‘exponía’ la palabra al pueblo de Dios.
Este método es poderoso porque nos trae la palabra de Dios
al presente. Nos enseña
y nos prepara con verdades espirituales tomadas de la Biblia y que
podemos aplicar a nuestra vida.
Pero ahora muy poco se “expone” la palabra.
Muchos predicadores pasan
tiempo trayendo anecdotas, cuentas e historias que nada tienen que
aunque a veces tienen buenas enseñanzas morales en realidad nada
tienen que ver con la Biblia. El problema es que
a las personas no les interesa mucho oír la palabra de Dios, les
aburre y les cansa y por eso los predicadores han buscado formas de
‘ajustar’ su mensaje al oído de los oyentes.
Pero la Biblia dice “la fe viene por el oir y el oír
por la palabra de Dios”. Si lo que predicamos no es “palabra de Dios” no podemos
esperar que las personas reciban la fe en Dios que es tan importante
para la salvación del alma. La
Biblia dice que “sin fe es IMPOSIBLE agradar a Dios”
(Heb. 11:6a) y también dice que “es necesario que el que se
acerca a Dios ‘CREA’ que la hay y que es galardonador de los que
le buscan”(Heb. 11:6b). Si
la fe es tan importante, y la fe viene “por oír la palabra de
Dios”, estamos haciendo un daño muy grande si no exponemos la
iglesia y al mundo a la Palabra de Dios.
La
Escritura es Suficiente
Existen
personas que piensan que la Biblia es suficiente pero hace falta
algo más. Lo cierto es
que si la Biblia es suficiente no hace falta algo más y si hace
falta algo más la Biblia no es suficiente.
Por ejemplo, aunque la
Biblia dice que “hay un solo mediador entre Dios y los
hombres, Jesucristo hombre” (1 Tim 2:5), a los Católicos
se les enseña que deben buscar la ‘mediación’ de Maria.
Ellos creen en “Cristo y en Maria”.
Recuerdo que una vez visité una parroquia Católica muy
famosa aquí en la ciudad y en la parte del frente, en el medio tenían
un muñequita llamada “la Caridad del Cobre”. Esa es la patrona de Cuba.
Muy cerca de aquel lugar donde las personas se acercaban a
hacer sus peticiones y rezos había un letrero que decía “A
Dios Padre por medio de Cristo a través de Maria”.
De verdad me llamó la atención aquel letrero.
Los líderes Católicos engañan a sus seguidores al hacerles
pensar que ‘necesitan’ a Maria de intercesora para llegar a
Cristo y que Cristo llegue a Dios.
Lo cierto es que la Biblia no dice NADA de eso en ninguna
parte. Cristo es
‘suficiente’ intermediario ¡y punto!
El es único mediador y es único abogado para nosotros ante
el Padre.
Interesantemente
muchos Evangélicos tienen una mentalidad igual a la de los Católicos.
Para ellos la Biblia es suficiente pero también hacen falta
“profetas”. Ellos
creen en "la Biblia y el profeta", para ellos los profetas
"complementan" la Biblia. Por eso corren de acá para allá buscando “una palabra”
de algún profeta u hombre de Dios.
Cuando a algunos no les gusta lo que la Biblia dice con
respecto a algo, ellos salen buscando a ver quien es el "profeta
de Dios", el "pastor", "teólogo" o "ministro"
que le diga lo que quieren escuchar y cuando lo encuentran lo
aceptan y desechan TODO lo que ya Dios ha dicho en Su Palabra.
Recuerdo el caso de una joven que estaba deseosa de casarse
con un muchacho. Ese
muchacho había estaba separado de su esposa aunque todavía no se
había divorciado. Ella
me pidió un consejo y simplemente le dije “si te casas con él,
cometerás adulterio”, eso es lo que dice la Palabra de Dios.
No pasó mucho tiempo cuando me enteré que un “hombre de
Dios” le dijo que no había problemas y que sí se podía casar
con aquel hombre y se
casó con él. Hoy ya están divorciados.
Los
profetas tienen una labor dentro del cuerpo de Cristo. De la misma
manera que en el pasado los profetas traían al pueblo la palabra de
Dios que ya Dios había escrito, los profetas simplemente ‘repetían’
al pueblo lo que ya Dios había dicho.
Tenemos las historias de los profetas Jeremías, Isaías, Amós,
etc. Estos hombres de
Dios fueron levantados para “profetizar al pueblo”.
Ellos simplemente repetían lo que Dios había dicho en su
ley que sucedería si desobedecían sus mandamientos.
Dios les dijo en la ley que si desobedecían ellos serían
llevados cautivos a una tierra lejana.
. Los profetas
repetían ese mismo mensaje.
Nosotros
creemos en el ministerio profético.
La Biblia dice que Dios ha dado el “don de profecía”
(1 Cor. 12). Pero
los profetas de hoy tienen una labor muy importante dentro del
pueblo de Dios.
1
Corintios 14
3
Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación,
exhortación y consolación.
Los
profetas deben de repetir y confirmar con sus palabras lo que Dios
ha dicho en la Biblia. El
profeta está puesto para “exhortar” conforme a la Biblia, para
“edificar” conforme a la Palabra de Dios” y para “consolación”
de acuerdo a las Escrituras. Dios puede usar a alguien para ‘advertirnos’ de algún
peligro o dirigirnos en alguna situación muy particular pero esos
casos son muy especiales fuera de lo común. Si escuchamos la voz de
Dios y nos dejamos guiar por su Palabra, el mismo Dios nos dirigirá
en lo que hemos de hacer.
Los
"ministerios proféticos" han crecido muchísimo durante
estos últimos días y la razón es porque los "cristianos"
no creen en lo que dice la Biblia o no creen que es suficiente.
Si creyeran lo que la Biblia dice no irian en busca del "profeta"
o la "profetiza". El ir buscando "una palabra
profética" no es señal de fe sino de incredulidad y
desconfianza en la Paabra de Dios. Si buscamos ‘profecía’
hacemos bien en escuchar lo que la Biblia dice respecto a eso.
El Apóstol Pedro declara:
2
Pedro 1:18-21
19
Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis
bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar
oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga
en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna
profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque
nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los
santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu
Santo.
Algunos
profetas como Daniel, Ezequiel y el mismo Joel recibieron
‘visiones’ para el tiempo futuro que están escritas en la
palabra, la Biblia. Los Profetas de la Iglesia primitiva
recibían 'revelaciones' para la iglesia las cuales debían ser
consideradas por los líderes de la congregación. (1 Cor.
14). Ellos no contaban con el Nuevo Testamento completo como
lo tenemos hoy. Pero ya no hay más 'revelaciones'.
No hay más revelación profética de importancia para el pueblo de
Dios. Todo lo que Dios
quiere que sepamos en cuanto al futuro está en su Palabra. Cristo
dijo “si alguno oye mis palabras y las hace le compararé
con un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca”.
Las palabras de Cristo están escritas en la Biblia y por eso es
“la Palabra de Dios”. Todo
lo que Dios quiere que sepamos está escrito en las páginas de la
Biblia. La Biblia está
completa y no le hace falta nada.
La Biblia es nuestra guía y nuestra única y suficiente
regla de fe y conducta:
2
Timoteo 3:15-17
15
y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales
te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo
Jesús. 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para
enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente
preparado para toda buena obra.
Literalmente,
la Biblia es ‘aliento de Dios’ y contiene ‘TODO’
lo que necesitamos para tener vidas “perfectas” ante Dios y con
los hombres. En las
Sagradas Escrituras encontramos
TODO lo necesario para:
1.
salvación (vs. 15)
2.
nuestro conocimiento (nos enseña – vs.
16)
3.
nuestra disciplina (nos redarguye – vs.
16)
4.
nuestro proceder (nos corrige –vs. 16)
5.
nuestro comportamiento con los demás (nos
instruye en justicia – vs. 16)
6.
nuestro ministerio (nos prepara para toda
buena obra – vs. 17)
¿Cuáles
son las cosas de importancia en la vida?
¨
¿Si
deseas saber como ser salvo? La Biblia nos da testimonio de Cristo.
Cristo es el centro de la Biblia. Ahí tenemos todo lo que nos
hace falta para alcanzar al salvación.
¨
¿Si
deseas saber como manejar las finanzas? La Biblia nos instruye como
hacerlo.
¨
¿Si
quieres saber con quien casarte? La Biblia te dice “con quien
quieras siempre y cuando sea en el Señor”, “con propósitos
puros” que den gloria a Dios.
¨
¿Sí
deseas saber si puedes hacer algo? La Biblia te dice que todo te es
lícito, aunque no todo te conviene.
¨
¿Si
deseas saber que casa comprar? La Biblia te dice “la que puedas
pagar”, no como el hombre de la parábola que comenzó a construir
una casa y no pudo terminarla porque le faltó dinero.
¨
¿Si
deseas saber a que país, estado o ciudad mudarte? Al lugar que
puedas dar gloria a Dios con más libertad y ser de mayor bendición
a la obra.
¨
¿Si
deseas saber donde trabajar? En el lugar donde Dios te abra la
puerta y donde puedas hacer un buen trabajo poniendo el nombre de
Cristo en alto.
La
lista sigue pero para todo hay respuesta en la Biblia. Usted se sorprenderá de todo lo que la Biblia dice que es
relevante para AHORA MISMO. El
periódico de ayer no sirve hoy pero la Biblia no pasa de moda.
Siempre está al día. Es la “Palabra de Dios” ¡Gloria a
Dios!
Hace falta que "con más
diligencia atendamos a las cosas que hemos oído no sea que nos
deslicemos". (Heb. 2:1). Si
fracasamos en alguna area de nuestra vida, sea en la que sea, es
porque no hemos atendido a las cosas que debemos atender. Lo triste de los deslices es que nunca
ocurren “solos”. Siempre
arrastran a otros con ellos y hacen mucho daño no solamente a los
que caen sino a los que le rodean.
Debemos
de estar siempre prestos para ESCUCHAR la palabra de Dios cuando es
predicada. Algunas
personas no piensan en la importancia de ‘escuchar’ la predicación
de la Biblia. Pero el pueblo de Dios tenía mandamiento de que
escuchara la predicación (la exposición) de la Palabra de Dios de
parte del Sumo Sacerdote y los Maestros de la ley.
Es muy importante escuchar la Biblia.
NO pienses que no lo es - recuerda "la fe viene
por el oir y el oir por la palabra de Dios".
Hoy
más que nunca debemos de escudriñar y estudiar la Escritura. En ella y por ella podremos ser verdaderamente victoriosos en
nuestra vida. El pueblo
de Israel “pereció por falta de conocimiento... porque
desechó el conocimiento” (Oseas 4:6).
Pero cuando ponemos la atención debida a la Palabra sabremos
lo que Dios quiere que sepamos. La Biblia nos da conocimiento de Dios.
La
Palabra es:
- Fuego (Jeremías 5:14)
- Espada (Hebreos 4:12, Efesios 6:17)
- Martillo (Jeremías 23:29)
- Semilla (Lucas8:11; 1 Pedro 1:23)
- Leche (1 Pedro 2:2)
- Carne (Hebreos 5:12-14)
- Luz (Salmo 119:105)
- Espejo (Santiago 1:23-25)
- Poder (Hechos 20:32)
- Vida (Juan 6:63, 68)
¿Que
hacer con la Palabra de Dios?
- Comerla espiritualmente para
crecimiento espiritual (Jeremías 15:16)
- Leerla diariamente para beneficio
personal.
- Cuestionarla:
- ¿Que porción de la lectura
sobresale para mí?
- ¿Porque esta porción ha tomado
mi atención?
- ¿Hay algún ejemplo que debo
seguir?
- ¿Hay algún error que debo
evitar?
- ¿Hay algo que debo hacer?
- ¿Hay alguna promesa que debo
reclamar?
- ¿Hay algún pecado que debo
confesar?
- Medítela para poner por práctica
(Josué 1:8)
- Planéala, hagala parte de su plan
diario.
- Ore para que reciba entendimiento
al estudiarla.
- Compártala con otros para que
reciban bendición y salud espiritual.
- ¡Vívala! de manera que trasnforme
su proceder y refleje a Cristo en su vida.
Sin duda la palabra de
Dios es “lámpara a nuestros pies y lumbrera a nuestro
camino” (Salmo 119:105), si nos guiamos por ella, NUNCA
andaremos en tinieblas, si somos alumbrados por ella NUNCA andaremos
en oscuridad y si atendemos a sus consejos NUNCA caeremos.
¡AMEN!
Junio
30, 2006
| Página
Principal | Perdón
y Salvación | Estudios Biblicos | Doctrinas
de la Gracia |
| Historia de La Iglesia
| Escatologia-Profecia | Mujer
Virtuosa | Preguntas
y Respuestas |
|