|
||
|
¡Justificados! Ahora que DIOS NOS HA
DECLARADO JUSTOS POR HABER CREÍDO EN SUS PROMEAS, Romanos 5:1 Contenido:
Querido
Sr. Delincuente, Culpable y Convicto, ¡Usted
ha sido Perdonado! De
las doctrinas de la Biblia, creo que no erraríamos si dijéramos que la más
bella de todas ellas es la doctrina de la Justificación. Esta doctrina no
es solo bella sino que está entre las más importante doctrinas de la
Iglesia y sobres las cuales descansa la verdadera fe, la verdadera religión
y la verdadera relación del hombre con Dios. La doctrina de la
justificación resalta el carácter de Dios tanto en su justicia como en
su misericordia para con el hombre pecador.
Esta doctrina glorifica a Dios Padre y la obra redentora de Cristo
en la cruz del Calvario así como las bendiciones que obtenemos de Dios
por medio de la obra del Espíritu Santo. Es
muy importante para todo estudiante bíblico serio y para todo aquel
llamado cristiano, el tener un claro entendimiento sobre la verdad que
encierra esta gran doctrina cristiana y no solo entenderla sino creerla
con todo su corazón, sin dudar de ella en nada, reconociendo que sobre la
verdad que encierra esta doctrina descansa su futuro eterno. La doctrina
de la Justificación contesta a la interrogante ¿sobre quién descansa la
salvación? Y es por eso que sobre este punto específico se produjo lo
que hoy conocemos como la Reforma Protestante. Fue sobre la interpretación
de esta doctrina bíblica tan importante que se produjo la separación
final entre Lutero y la Iglesia Católica, lo Evangélico de lo Romanista,
lo bíblico de lo no-bíblico. Una idea ó interpretación equivocada
sobre esta doctrina puede determinar el destino final de una persona.
Fue por ésta doctrina que los Reformadores no vacilaron en
enfrentar aun la muerte y es ésta doctrina es la que hoy nos define como
verdaderos Cristianos y nos separa de aquellos pretensores y falsos
cristianos que se levantan en la Iglesia de Cristo.
A
veces tendemos a pasar por alto ciertas verdades de la Biblia ó no a no
darles la debida atención. Existen grandes doctrinas que definen la
verdadera Iglesia de Cristo; doctrinas conocidas como no-negociables,
tales como la Suficiencia de las Escrituras, el Sacerdocio de todos los
Creyentes, la Deidad de Cristo, su Nacimiento Virginal, su Muerte y
Sufrimiento Substituto, y su Resurrección Corporal, etc. Todas estas
doctrinas son más que vitales para la Iglesia y sin ellas no somos
Iglesia; pero estoy convencido de que sobre ésta Doctrina de la
Justificación, descansa la verdadera religión Cristiana, aquí se
asienta la Ortodoxia, y aquí se fundamenta el factor que decidirá
finalmente si somos Cristianos Verdaderos ó si no lo somos. La doctrina
de la Justificación es el centro mismo del Evangelio (Buenas Noticias) y
sin un claro entendimiento de esta doctrina, hemos pervertido y destruido
la posibilidad de salvación, no solo para nosotros, sino para todos
aquellos a quienes podamos alcanzar con lo que predicamos. Es por eso que
meditando sobre esto, me propongo introducir al lector a la realidad y
verdad sobre la importante doctrina bíblica de al Justificación. Espero
que sea usted edificado y movido a creer firmemente en esta doctrina la
cual sostiene sobre sí la verdadera fe Cristiana. ¿Qué
es la Justificación? Para
entender lo que es la justificación, deseo introducirle como ejemplo a un
poder especial que tiene el Presidente de nuestra nación (Los Estados
Unidos de América). Este poder es conocido como "Perdón
Presidencial". Toda persona (ciudadano de los EE.UU.) que halla
cometido algún delito, no importando la magnitud de este, tiene la
posibilidad de ser perdonado por el Presidente. La
manera como el perdón presidencial es otorgado es si alguien intercede
ante el presidente a favor de aquella persona que ha sido hallada
culpable. El presidente, tiene entonces, a su discreción, el poder para
declarar libre aquel quien ha cometido un delito y que merece justamente y
legalmente la sentencia impuesta. Muchos son los casos que son presentados
al presidente cada año para ser perdonados por este, pero solo una pequeña
minoría alcanza tal perdón. Si
el presidente considera que por alguna razón la persona se merece una
oportunidad y siente misericordia hacia el o ella, entonces le otorga
"El Perdón Presidencial"; este individuo oirá las más bellas
palabras que algún ser humano pueda escuchar: Querido Sr. Delincuente, Culpable y Convicto ¡Usted
ha sido Perdonado! Algo
de gran importancia acerca de este 'Perdón Presidencial' es que el
individuo que ha sido dejado libre, no puede volver a ser juzgado, ni
volver a ser sentenciado jamás en su vida por el delito del cual ha sido
perdonado. Para
un reo de muerte, no existe noticia más grande que el saber que se le ha
concedido la vida y que ha sido dejado en libertad y su delito ha sido
perdonado. Aunque eso parece ser injusto, la ley de la nación respalda
tal poder al presidente y nada puede hacerse contra el delincuente una vez
el individuo ha sido declarado "perdonado". La
Justificación en la Biblia, es un acto bastante 'parecido' (no igual) al
del perdón presidencial. Es al acto por medio del cual el 'hombre pecador'
es declarado por Dios 'hombre santo'; el 'hombre culpable' es declarado
'hombre inocente'; y el 'hombre injusto' es declarado '¡hombre justo'! ¿Cómo
somos justificados ante Dios? De
la manera en que la Biblia nos presenta ésta gran verdad, es la forma más
bella y preciosa que cualquiera pueda pensar. Pero existe un problema,
dentro de aquellos llamados Cristianos, existen varias interpretaciones a
la manera o forma en que los hombres son justificados (declarados justos)
ante Dios. Pero por supuesto, es una sola la verdad y una sola la
verdadera religión, no importando cuan grande sea el titulo de cristiano
que se lleve. Los
Católicos Romanos creen que la "justificación" es "un
proceso" en la vida del individuo el cual comienza con el bautismo en
agua (en los niños) y con la santificación del convertido (apartarse del
pecado y volverse a Dios) en los adultos. Después de estos actos
iniciales, el hombre va siendo justificado a medida que progresa en su
vida Cristiana. Es un proceso definido en la Enciclopedia Católica de la
Siguiente manera: Justificación: Un término biblio-eclesiástico, el
cual denota la transformación del pecador de un estado de pecaminosidad a
un estado de santidad y haciéndole hijo de Dios. La
doctrina bíblica a la cual hacemos eco en este estudio es que el hombre
es "justificado por [medio de] la
fe" (Romanos 5:1). Esta declaración bíblica es abiertamente negada
y opuesta por la Iglesia Católica cuando en su declaración en el
Concilio de Trento declaró lo siguiente: ...es claramente evidente que LA FE SOLA, ya sea
fiduciaria ó dogmática, NO PUEDE JUSTIFICAR AL HOMBRE Roma
ha declarado en contra de las Sagradas Escrituras que el hombre no es
justificado por la fe, sino que es justificado por medio de su "arrepentimiento
profundo" y por medio
del bautismo en Agua. En la
visión Romanista de la justificación, el hombre es “hecho” justo.
Otros grupos como los Testigos de Jehová también creen que la
justificación se alcanza por medio de las buenas obras, el hombre es
“hecho justo” por medio de las obras pero en la doctrina 'protestante'
y 'evangélica' hace eco a la Biblia diciendo que la justificación se
obtiene sola y únicamente por medio de la fe y basada en el justicia
perfecta de Cristo. Los
cristianos conocidos como evangélicos ó protestantes, creemos que la
justificación no es un proceso el cual es conseguido por medio de obras
de santificación y/ó bautismo en agua. Creemos que es una declaración
legal de parte de Dios y por medio de la cual el pecador es declarado
"justo". La
Condición del hombre ante Dios En
el libro de Romanos capitulo tres, el apóstol Pablo declara a sus
lectores que todos los hombres se hallan condenados ante a Dios. Después
de haber expuesto y dejado muy claro que todos están bajo pecado, el apóstol
Pablo hace énfasis en la condición sin esperanza y caótica en la que se
encuentran todos los hombres... Romanos 3 9 ¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En
ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que
todos están bajo pecado. 10 Como está escrito: No
hay justo, ni aun uno; 11 No hay quien entienda, No hay quien
busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. La
idea central del mensaje es que delante de Dios TODOS los humanos están
condenados, no hay "ni siquiera uno" que haga lo bueno, "por
cuanto TODOS pecaron y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos
3:23). Aun aquellos que creen que sus obras son buenas y le recomiendan
ante Dios, el apóstol dice que 'no hay un solo bueno', las buenas obras
de los hombres y todas sus obras de justicia, son suciedad ante Dios (Isaías
64:6). Esto nos dice claramente que NADIE se puede levantar ante Dios como
alguien que ha hecho lo bueno y por tal cosa 'se merece' el Cielo, el perdón
ó la Justificación. El apóstol Pablo habla de que la Ley aunque la
ofrecía, no vino como un medio de ‘salvación’ sino como un medio de
‘condenación’. Por medio de la Ley (ya sea escritas en tablas de
piedra ó en escritas en la consciencia), se revela la severidad de Dios
para condenar al hombre: Romanos 3 19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a
los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo
quede bajo el juicio de Dios; 20 ya que por las obras de la
ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por
medio de la ley es el conocimiento del pecado. Hechos 13 38 Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de
él se os anuncia perdón de pecados, 39 y que de todo
aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados,
en él es justificado todo aquel que cree. Estando
convencidos entonces de que el hombre no puede llegar al cielo por sus
buenas obras, ni por la Ley, que Dios dice que están condenados y bajo
acusación; la esperanza del hombre está destruida y solo le espera la
eternidad 'destituido de la gloria de Dios' (vs. 23). Ésta, según el apóstol
quien nos escribe habiendo sido inspirado por el Espíritu Santo que es
Dios mismo, es la condición de todo hombre. Solución
al problema del hombre Pero
Dios ha dado una solución al problema del hombre. En el siguiente verso
vemos como el Dios que ha traído la ley para acusarnos y hacernos ver
nuestra miseria y condenación ante un Dios que es todo santo y que no
tolera la más mínima mancha ó pequeña partícula de pecado... Romanos 3 21
Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios,
testificada por la ley y por los profetas; 22 la justicia de
Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él.
Porque no hay diferencia, 23 por cuanto todos pecaron, y están
destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados
gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,
El
apóstol dice que la Justificación es de Dios para TODOS los que creen.
Esta Justificación es la solución al problema principal del hombre, su
condición de "condenado" (Rom. 3:9) y "destituido"
(Rom. 3:23) de la presencia de Dios. En este pasaje Pablo identifica
cuatro puntos importantes que encierra esta justificación. El nos dice
que el hombre es justificado ante Dios:
El
primer punto destruye completamente la idea de que el hombre debe de hacer
buenas obras ya sea legalistas, moralistas o religiosas (ex. bautizarse en
agua) para poder obtener la justificación. En el segundo punto vemos que
es "gratuita" (de gracia) y de tal manera si existe algo, por
muy poco que sea, que el hombre debe de hacer para “merecer” tal
justificación, tal cosa haría la justificación no gratuita sino un pago
ó recompensa. Esta Justificación, nos dice el apóstol en el tercer
punto, fue procurada y obtenida por Cristo en la cruz del Calvario. En la
cruz fuimos redimidos de nuestros pecados y finalmente, dice, es “por
medio de la fe en la obra sustituta de Cristo en aquella cruz. Claro
está que Cristo fue la persona quien 'intercedió' a favor nuestro (Juan
17). Tal como el ejemplo presentado arriba en el caso del Perdón
Presidencial, cuando una persona estaba en un estado de justa condenación
y sentenciado a muerte ó separación perpetua de la sociedad, podía
obtener perdón sin merecerlo solo al recibir la misericordia (perdón
inmerecido) del Presidente. ¿Qué bueno puede hacer una persona la cual
Dios ha declarado que es culpable y está condenada y sin esperanza? ¿Qué
obra digna de admiración puede hacer alguien por sí mismo si Dios dice
que sus justicias son "suciedades delante de Él"? la contestación
es obvia, ¡NADA! Romanos 3 19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a
los que están bajo la ley, para
que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; Job 9 2 Ciertamente yo sé que es así; ¿Y cómo se
justificará el hombre con Dios? 3 Si quisiere contender con él,
No le podrá responder a una cosa entre mil. En
una nota similar, en su carta a Tito Pablo dice: Tito 3 5 nos salvó, no
por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su
misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación
en el Espíritu Santo, ¡Ese
es el Evangelio! La justificación 'aparte' de las obras de la Ley, y
aparte de las obras de justicia. Aquellos que insisten en la participación
del hombre, ya sea por buenas obras ú obras asignadas por la iglesia (bautismo);
predicación, buenos frutos, etc. como cosas 'necesarias' antes de ser
justificados por Dios, en realidad no han entendido el mensaje central del
Evangelio y pervierten la doctrina Cristiana. Ellos al hacer esto,
convierten el Cristianismo en una religión más entre tantas donde el
hombre trata por sus propias fuerzas, obras y justicias de llegar a Dios y
alcanzar su favor. El
apóstol Pablo continúa diciéndonos: Romanos 3 25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la
fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por
alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26 con la mira de
manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el
que justifica al que es de la fe de Jesús. Dios
puso como propiciación a Jesucristo para manifestar su justicia por medio
de la fe. La propiciación tiene que ver con quitar el pecado de nosotros
y a la misma vez satisfacer la demanda de Justicia de parte de Dios. La
justicia divina ha sido manifestada en la cruz de Cristo. Allí en la cruz,
Jesús fue puesto como exhibición de la justicia divina. Los pecadores
debían morir pero Cristo murió en nuestro lugar. Sin embargo, a distinción
de nuestro ejemplo del 'Perdón Presidencial' arriba, nuestros pecados no
son simplemente olvidados sino que la justicia de Dios ha castigado esos
pecados en el cuerpo de Cristo, nuestro sustituto.
Dios tomó nuestros pecados sobre el mismo en la segunda persona de
la Trinidad (Cristo, el Verbo encarnado). Dios no condenó la humanidad
completa por los pecados del pasado como lo merecía, sino que espero en
su paciencia mirando a la manifestación de su justicia hasta que llegara
el tiempo señalado para que el sacrificio de Cristo tomara lugar. En este
tiempo vemos como "Dios es justo" habiendo castigado los pecados
mientras que a la misma vez declarando justos (justificando) a los que son
de la fe de Jesús, los creyentes. Romanos 3 27 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por
cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28
Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la
ley. No
hay jactancia en aquel que no ha hecho nada, no hay jactancia en aquel que
se merecía la condenación pero fue declarado justo por Dios. No queda
jactancia para los que verdaderamente entienden el evangelio de salvación
sin las obras de justicia que algún hombre crea 'poder' ó intente hacer.
¡La jactancia queda eliminada por la ley de la fe! Romanos 4
Para
más confirmación, el apóstol Pablo continúa en el próximo capitulo
relatando la historia de Abraham, el cual NO fue justificado por las obras,
sino por la fe sola. "Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham
a Dios, y le fue contado por justicia". ¿Qué jactancia puede haber
en eso? ¡Ninguna! ¡Queda excluida por la ley de la Fe! Contrario a las
doctrinas que promueven obras, la justificación no tiene NADA que ver con
el bautismo en agua, el cual es un símbolo de la relación de Dios con su
pueblo. En Colosenses 2:11, el bautismo es comparado a la circuncisión
del Antiguo Testamento, es la señal del pacto. Pablo dice que la justicia
fue hecha, declarada y completada 'antes' de que Abraham se circuncidara... Romanos 4 9 ¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de
la circuncisión, o también para los de la incircuncisión? Porque
decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia. 10 ¿Cómo,
pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión?
No en la circuncisión, sino en la incircuncisión. 11 Y recibió
la circuncisión(3)
como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún
incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no
circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por
justicia; 12 y padre de la circuncisión, para los que no
solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de
la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado. No,
la justificación no comienza ni termina con el bautismo, ni con las
buenas obras, La justificación NO ES un proceso; la Justificación es una
declaración divina la cual llama al pecador justo sola y únicamente por
la misericordia de Dios y por medio de la FE en Cristo. La circuncisión
que recibió Abraham fue "como señal, como sello de la justicia
de la fe que tuvo estando aún incircunciso". Dios
no requiere que nos santifiquemos para otorgarnos la Justicia; El nos
otorga la justificación aun cuando estamos en pecado. Por eso repite
Pablo las palabras del rey David: Romanos 3 6 Como también David habla de la bienaventuranza del
hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras, 7 diciendo:
Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, Y cuyos pecados
son cubiertos. 8 Bienaventurado el varón a quien el Señor
no inculpa de pecado La
Justificación demanda humillación La
doctrina de la Justificación es una doctrina que obliga al hombre a
humillarse. El hombre que no se reconoce como pecador e in merecedor de
que Dios le mire, no queda con más ninguna opción que la de pedir a Dios
que tenga misericordia de el. Job 9 20 Si yo me justificare, me condenaría mi boca; Si me
dijere perfecto, esto me haría inicuo. Sin
humillación y arrepentimiento no puede haber justificación. Mientras el
hombre siga pensando que en el hay algo de bueno, que no es tan malo como
los demás, que es un ejemplar, que aunque no es perfecto, es alguien
digno de por si mismo, etc. ESE hombre NUNCA encontrará la justificación
que Dios ofrece. La verdadera fe en Cristo requiere un reconocimiento de
la condición en que estamos. Jesucristo
nos dejó un ejemplo de esta verdad en la siguiente parábola: Lucas 18 9 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y
menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: 10
Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro
publicano. 11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de
esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres,
ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12
ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 13
Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo,
sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.
14 Os
digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro;
porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla
será enaltecido. La
Justificación es una Imputación De
la manera en que obra la justificación es que por medio de la FE en
Cristo, el hombre es visto por Dios con la justicia de Cristo. Esta
realidad de que el hombre es cubierto con la justicia de Cristo fue
tipificada en el libro de Génesis. Después de la caída, cuando Adán y
Eva se dieron cuenta de que estaban desnudos (causa del pecado)
procedieron a cubrirse a sí mismos con hojas (tipo de las obras del
hombre) para no estar desnudos ante Dios. Sin embargo cuando Dios viene a
ellos dice la Biblia que les cubrió su desnudez (pecado = falta de
justicia) con las pieles de un cordero porque como también Dios nos ha
dicho "sin derramamiento de sangre no hay remisión de pecados"
(Hebreos 9:22). Este acto representa la Justicia que Cristo obtuvo para
todos los creyentes en la cruz del Calvario. No solo fue el quien
intercedió por nosotros sino que el mismo fue el cordero quien murió y
con cuyo manto de justicia nosotros los creyentes somos cubiertos... Isaías 61 10 En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se
alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación,
me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a
novia adornada con sus joyas. El
creyente por lo tanto está ‘revestido’ por la justicia de la misma
vida de Cristo. El pecado del
hombre no es simplemente perdonado en la sangre de Cristo sino que la
misma justicia de Cristo es ‘imputada’ al creyente el cual puede de
esta manera tener completo acceso a la presencia de Dios como alguien
totalmente justo y sin mancha. Es decir, cuando Dios mira al creyente, no
le ve a el directamente sino que le ve con la justicia de Cristo sobre el,
por lo tanto el creyente es 'santo', 'es justo'. 'es recto', 'no es
pecador' delante de los ojos de Dios.
El hombre jamás podrá por sí mismo llegar a ser lo
suficientemente santo y recto y justo como para ser aceptado por Dios. El
apóstol Pablo reconociendo esta verdad dijo: Filipenses 3 8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida
por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor
del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, 9
y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es
por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia
que es de Dios por la fe; El
hombre aun leyendo la clara revelación de Dios en su palabra que dice que
las obras nunca alcanzaran la justicia de Dios, siempre quiere tener algo
que decir en cuanto a su condición. Siempre quiere mirarse a si mismo
como alguien que ha puesto al menos un granito de arena a favor de su
salvación y esa mentalidad y sentimiento carnal es el que puede llevar a
los lideres de la iglesias llamadas Cristianas a no poder aceptar la
doctrina bíblica de la Justificación por la fe. Entendiendo
esto, y reconociendo la tentación de la carne a querer conseguir mérito
para si, Pablo dice que pone todas las cosas como 'basura' para
"ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la
ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la
fe". Creo que aquí tenemos mucho que aprender de Pablo,
debemos de poner por basura nuestra justicia que es por las obras (oración,
buenas obras, ayunos, y sentimientos de religiosidad) y aferrarnos por una
fe inconmovible a la obra de Cristo en la cruz, reconociendo que es solo
por medio de esta fe somos salvados. La
Justificación en al Antiguo Testamento En
este punto quiero aclarar que aunque antes de la cruz se vivía bajo la
dispensación de la Ley, la manera en que las personas alcanzaban la
justificación delante de Dios no era por medio de las obras, nunca fue así.
La justificación SIEMPRE ha sido obtenida "solamente" por medio
de la fe. Habacuc 2 (Romanos 1:17) 4 He aquí que aquel cuya alma no es recta, se
enorgullece; mas el justo por su fe
vivirá. Jeremías 23 5 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que
levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será
dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. 6 En sus días
será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con
el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra. Esos
días en los cuales será levantado el renuevo a David son los días
presentes de la iglesia. En estos días Judá está siendo salvo y en
estos días Israel habita confiado en el presente y en lo futuro... Efesios 3 11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo
Jesús nuestro Señor, 12 en quien tenemos seguridad y acceso
con confianza por medio de la fe en él; 13 por lo cual
pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las
cuales son vuestra gloria. Filipenses 1 19 Porque sé que por vuestra oración y la suministración
del Espíritu de Jesucristo, esto resultará en mi liberación, 20
conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes
bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado
Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte. 21 Porque para mí
el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. 16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios
tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor,
permanece en Dios, y Dios en él. 17 En esto se ha
perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día
del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. 18
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor;
porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido
perfeccionado en el amor. Y
el nombre por el cual somos llamados nosotros los creyentes (Judá e
Israel): ¡Jehová, justicia nuestra! ¿Cuales
son los resultados de la Justificación? Paz
(favor/comunión) con Dios... La
más importante consecuencia de ser justificados tiene que ver con haber
sido declarados en paz con Dios; ".Justificados pues por la fe
tenemos paz para con Dios... (Romanos 5:1). El hombre sin Dios está en
continua guerra con el. El es enemigo de Dios (aunque no lo sepa ni lo
crea) y Dios es enemigo de el. Dios aborrece no solo el pecado sino que
también aborrece al pecador (Salmo 11:5; Prov. 3:32; Prov. 15:29) Así
que no es cierto el dicho que muchos usan que "Dios ama al pecador
pero aborrece el pecado". El hombre sin Dios está bajo continua (diaria)
condenación de parte de Dios (Salmo 7:11; Efesios 5:6). Pero los que han
sido justificados por Dios gozan de una paz con el. Jesucristo dijo
"Mi paz os dejo, mi paz os doy, no como el mundo la da, yo os la doy"
(Juan 14:27). El mundo ofrece una paz pasajera, pero la paz verdadera solo
proviene de una relación con Dios por medio de la fe en Cristo. Esa es la
paz que Cristo da y que el mundo no puede dar, "paz con Dios!". Salmos 14 5 Ellos temblaron de espanto; Porque Dios está con la
generación de los justos. Salmos 34 15 Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos
sus oídos al clamor de ellos. 16 La ira de Jehová contra los
que hacen mal, Para cortar de la tierra la memoria de ellos. 17
Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias. Salmos 37 17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados; Más
el que sostiene a los justos es Jehová. Es
de suprema importancia el entender y meditar sobre esto. Si una vez hemos
sido justificados tenemos paz con Dios, entonces quedamos libres de la
obligación y el deseo natural del hombre 'religioso' de querer "apaciguar"
la ira de Dios con nuestras obras. Tales obras no lograron nada antes de
nuestra salvación y justificación y no lograrán nada después. No
existe necesidad alguna de temor ante Dios, podemos entrar a su presencia
confiadamente como entra un niño a la habitación de su padre y vivir sin
temor a ser condenados por el y podemos le podemos llamar "papa"
(Romanos 8:15). Esta
verdad de permanecer en armonía con y paz con Dios eternamente es
afirmada no solo por el acto de Cristo en la cruz del Calvario donde el
tomó nuestros pecados sobre sus lomos y sufrió el castigo infernal que
debía ser pagado por nosotros. Cristo es además nuestro mediador y
perfecto sacerdote quien hace intercesión por nosotros eternamente (porque
el no muere) ante la presencia del Padre. La sangre de Cristo sigue
limpiando nuestros pecados y presentándonos limpios y santos ante Dios día
tras día y por siempre. El
creyente ha sido no solo justificado sino que también ha sido
reconciliado con Dios por medio de la sangre de Cristo, "¡El es
nuestra paz!" (Efesios 2:14). No
Condenación... Como
consecuencia de estar en "paz con Dios", el hombre salvado
entonces se encuentra en una situación favorable ante los ojos de Dios y
por eso se dice "...Ninguna condenación hay para los que están en
Cristo Jesús" (Romanos 8:1). Romanos 5 9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre,
por él seremos salvos de la ira El
resultado de la condenación es que seremos salvos de la ira y la
condenación que solo Cristo puede dar. Por medio de la desobediencia (injusticia)
de Adán todos heredamos muerte y condenación pero por medio de la
Justicia de Cristo, recibimos perdón y Vida Eterna... Romanos 5 18 Así que, como por la trasgresión de uno vino la
condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de
uno vino a todos los hombres la justificación de vida Romanos 8 32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo
entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas
las cosas? 33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios?
Dios es el que justifica. 34 ¿Quién es el que condenará?
Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además
está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros Muertos
al pecado... El
pecado es el peor problema del hombre. La naturaleza del hombre siempre
tiende al pecado y por consecuencia está condenado ante Dios. Esto es un
gran problema porque la Biblia claramente nos dice "por cuanto todos
pecaron, están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23). El
pecado, entonces constituye un gran problema para el hombre porque TODOS
pecamos. Para ser destituidos de la esperanza de salvación NO hace falta
una cadena de pecados o una vida de asesinatos, mentiras o adulterios y
fornicaciones; solo hace falta un pequeño pecado para matarnos y
destruirnos. Adán no cometió un pecado de los que podemos considerar
"mayores", el simplemente desobedeció al comer del árbol
prohibido. Entonces de esta manera Adán murió y cayó en condenación. La
santidad de Dios no puede tolerar el pecado y su justicia demanda castigo.
Bueno, esa es la meta de la muerte de Cristo en la cruz, resolver el
problema del pecado. Dios nos dice que Cristo quitó del medio el pecado... Hebreos 9 26 De otra manera le hubiera sido necesario padecer
muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación
de los siglos, [Cristo] se presentó una vez para siempre por el
sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. ¿Qué
significa eso? Eso significa que una vez el hombre ha sido declarado justo
por Dios, el pecado no puede matarle, eso es, el pecado NO PUEDE hacer al
hombre perder su posición de favorecido ante Dios, el hombre no se puede
perder por causa del pecado... Romanos 6 6 sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue
crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea
destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7
Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. 8
Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; La
Biblia nos dice que el Creyente en Cristo está "muerto al pecado",
esto significa que el pecado no puede matarle, pues YA ESTA MUERTO AL
PECADO. El pecado no tiene potestad sobre el cristiano nacido de nuevo, de
la misma manera en que la muerte no puede matar un muerto el cristiano no
puede ser matado por el pecado, pues ya murió al pecado por medio del
Sacrificio de Cristo. 1 Pedro 2 24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo
sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados,
vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. Herencia
con Cristo... La
recompensa final de los justos es que han de heredar el reino y todas las
promesas que Dios tiene preparados para ellos junto con Cristo (Romanos
8:16)... Salmos 37 28 Porque Jehová ama la rectitud, Y no desampara a sus
santos. Para siempre serán guardados; Mas la descendencia de los impíos
será destruida. 29 Los justos heredarán la tierra, Y vivirán
para siempre sobre ella. 30 La boca del justo habla sabiduría,
Y su lengua habla justicia. Salmos 140 13 Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos
morarán en tu presencia. Proverbios 12 7 Dios trastornará a los impíos, y no serán más;
Pero la casa de los justos permanecerá firme. Mateo 13 43 Entonces los justos resplandecerán como el sol en el
reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga. Mateo 25 46 E irán éstos [impíos] al castigo eterno, y los
justos a la vida eterna Romanos 4 13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su
descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la
justicia de la fe. 14 Porque si los que son de la ley son
los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa. Tito 3 7 para que justificados por su gracia, viniésemos
a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. ¿Puede
un justificado llegar a ser "des-justificado"? La
mayoría de los cristianos "evangélicos" de nuestro tiempo
creen y predican que es posible haber sido declarado "justo" y
volver a ser declarados "injustos" nuevamente. Ellos piensan que
Dios declara al hombre justo condicionalmente. Es como decir "te
justifico por medio de tu fe pero si no te mantienes en línea y te portas
correctamente te retiro la justificación". Tal forma de pensamiento
va en contra del tenor de la Palabra. Gracias a Dios que la palabra re-justificado
o "des-justificado" no aparecen en la Biblia. Algunos
predicadores, como uno quien oí recientemente en la radio decía en un
mensaje predicado a su congregación algo como esto: "La salvación
es por gracia, eso es amor inmerecido, pero no tenemos que tener cuidado y
no predicar lo que predican algunos, de que la salvación no se pierde,
esos ‘salvos siempre salvos’ dicen que no se pierde, pero si pecamos
si se pierde la salvación". Este predicador es pastor de una
iglesia evangélica bastante grande. Pero si usted se da cuenta de lo que
el está diciendo lo puede traducir así "Dios salva a los que no lo
merecen pero les quita la salvación si no la merecen", no hay nada
que pueda ser mas absurdo que tal declaración, pero desafortunadamente
ese tipo de mensaje es el que los cristianos de hoy día aplauden. ¿Cómo
es posible que tal mensaje sea un mensaje de Gracia? - y de hecho ese era
el tema, "la Gracia". Esta
falta de confianza en la obra de Cristo hace que estos predicadores
prediquen una salvación
por obras llevando así a sus seguidores a confiar en que ellos
pueden mantenerse por medio de su conducta y buenas obras en paz con Dios.
Tal cosa es hacer del Cristianismo una religión más entre las miles que
el hombre se ha inventado. El hombre que ha sido reconciliado con Dios
cuando era enemigo de Dios por medio de la muerte de Cristo y ahora que ha
sido reconciliado y declarado hijo de Dios, como es posible que pueda
perder tal posición favorable ante el cuando un Cristo vivo tiene aun mas
poder (Mateo 28:18) para mantenerle por su vida... Romanos 5 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con
Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados,
seremos salvos por su vida “Sí,
aun siendo amigos la salvación se puede perder” dicen ellos, porque
cuando las personas no han entendido bien el evangelio, entonces hablan de
esta manera. Ellos no parecen entender que no hace falta una vida de
pecados ni muchos pecados para ser desechado por Dios. Ellos no entienden
que 'un solo pecado' es suficiente para condenar al hombre. Dios no está
contando pecados hasta ver cuando el individuo se pasa de la línea para
des-justificarle. Al contrario, lo que Dios dice es que a TODOS los que el
justificó a estos también glorificó, ni siquiera ‘uno’ de los
justificados se quedó sin ser glorificado... Romanos 8 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a
los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó,
a éstos también glorificó. La
falsa asunción de estos predicadores que enseñan la doctrina de la
"des-justificación" está también fundada sobre el mal
concepto ó la falsa idea de que cuando decimos que la justificación es
segura y eterna estamos implicando que se le puede dar rienda suelta a la
carne y al pecado; pero tal cosa no puede estar mas lejos de la verdad. Tristemente,
ellos no solo creen eso sino que algunos han llegado hasta el extremo de
repetir los mismos errores dichos por Roma. Sus líderes han expresado su
desconfianza en la obra de Cristo en la cruz y como intercesor nuestro a
la diestra del Padre así como de la justicia que es por medio de la fe.
Juan Wesley, líder religioso del siglo 18 padre del Metodismo,
Wesleyanismo y Pentecostalismo moderno "comenzó a enseñar
que la justificación no es una declaración puramente forense (eso es,
una declaración legal), sino que dependía de una obediencia 'momento a
momento'." Además de esto, Wesley quien fue un gran promovedor
de la doctrina conocida como Arminianismo (un tipo de catolicismo moderado;
conocido también como 'semi-pelagianismo') la cual es muy popular en la
mayor parte de la cristiandad "evangélica" moderna, temiendo un
antinomianismo (licencia para pecar), escribió, ya avanzado en edad, en
las minutas de la Conferencia Metodista lo siguiente con respecto a los
Calvinistas: "O adviértanle que si se mantienen injustos, la
justicia de Cristo no lo servirá de nada!". Ahora, esas palabras
dichas por un hombre tan distinguido y admirado por el mundo cristiano
moderno me parecen horribles. Parece que el como muchos predicadores
en nuestro día, no entendía la verdad bíblica que une 'inseparablemente'
la justificación con la santificación. Justificación
y Santificación La
raíz del error en aquellos 'religiosos' que mantienen que la justificación
es un proceso como la de aquellos que creen que se puede perder la
justificación, está en que no tienen una clara definición de la
doctrina de la Justificación y la Santificación del creyente. La
Justificación es una declaración una vez y por siempre de una relación
recta con Dios por medio de la justicia de Cristo imputada al creyente. La
santificación "es un proceso" de separación del pecado el cual
va ocurriendo paulatinamente en la vida de todos los creyentes a medida
que estos se van sometiendo al Espíritu Santo y obedeciendo la Palabra de
Dios. Al
momento de creer genuinamente en la obra redentora de Cristo, el individuo
es declarado por Dios "¡justificado!". Esta justificación
tiene que ver con su "posición en Cristo" y no "con su
condición". La condición tiene que ver con la santificación
personal y vale decir aquí que la progresión y el crecimiento en la
"santificación" siempre siguen la justificación, no es nunca
opcional. Es
importante entender esto porque muchos llamados Cristianos de nuestro
tiempo, tal como lo hacía/hace el pueblo de Israel, según nos dice el apóstol
Pablo tienen mucho celo de Dios, pero no conforme a conocimiento, pues
buscan establecer su propia justicia y no se sujetan a la justicia Dios
por medio de la fe. Lo que esto nos quiere decir es que se pueden tener
muy buenas intenciones en cuanto a Dios y muy buenos deseos y aun así
estar lejos de la verdadera justicia de Dios. Romanos 10 2 Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de
Dios, pero no conforme a ciencia. 3 Porque ignorando la
justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han
sujetado a la justicia de Dios; 4 porque el fin de la ley es
Cristo, para justicia a todo aquel que cree Pablo
dice que hacer tal cosa es buscar la justificación por medio de una
religión de obras, lo cual es una herejía contraria a la verdad de Dios
quien justifica al hombre solamente por medio de la fe. Tristemente,
algunos llamados “Cristianos Evangélicos” de nuestro tiempo, tal como
lo hizo Wesley, creen que la salvación ó justificación es por fe pero
que se pierde tal justificación si no se obra de manera correcta.
Tal cosa es la misma predicación de una salvación por obras y que
el apóstol Pablo tanto se opone en sus cartas tal y como vimos
anteriormente cuando hablamos de que la condición del hombre que ha
nacido de nuevo es la de "muerto al pecado".
Si nuestro pecado pudiera anular la obra que Dios ha hecho y está
haciendo en nuestra vida, entonces no queda otra conclusión sino que “la
salvación es por obras” y ninguna diferencia existiría entre el
Cristianismo y todas las demás religiones del mundo.
Según estos teólogos la salvación pasada es por la
‘justificación’ por medio de la fe pero la futura es por la
perseverancia en ‘buenas obras’. Es un tipo de legalismo anti-gracia que no tiene nada
que ver con el mensaje claro del Nuevo Testamento. Si eso es así, entonces no existe ninguna diferencia el Nuevo
Pacto y el Viejo Pacto. En el Antiguo Testamento, Dios dijo: Jeremías 31 31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales
haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32
No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para
sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto,
aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33 Pero este
es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días,
dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón;(2)
y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. De
la manera en que el pueblo anuló el pacto anterior fue por la
desobediencia, la infidelidad (pecado), y por tal razón el dijo que haría
un Nuevo Pacto el cual no podría ser anulado por el pueblo, este Pacto
establecido sobre la sangre de Cristo es Indestructible, el pecado ha sido
"quitado del medio", ha sido quitado de nosotros los Creyentes...
Romanos 11 27 Y este será mi pacto con ellos, Cuando yo quite sus
pecados 1 Juan 3 5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros
pecados, y no hay pecado en él. El
pecado que podría causar nuestra muerte, fue puesto sobre los lomos de
Cristo quien murió en lugar nuestro en la Cruz del Calvario, ese es el
Pacto hecho con nosotros por Dios... 1 Pedro 4 1
Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues
quien ha padecido en la carne, terminó
con el pecado, 2 para no vivir el tiempo que
resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino
conforme a la voluntad de Dios. Como
consecuencia de este perdón de pecados el cual Dios nos ha otorgado, el
dice... Hebreos 8 12 Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más
me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades. 13 Al
decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo
y se envejece, está próximo a desaparecer. Hebreos 10 16 Este es el pacto que haré con ellos Después de
aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en
sus mentes las escribiré, 17 añade: Y nunca más me
acordaré de sus pecados y transgresiones. 18 Pues donde
hay remisión de éstos, no hay más ofrenda por el pecado
La
justificación del creyente es de carácter eterno y no depende 'en
nada" de las obras que hagamos. El temor de Roma y de los Arminianos
es de entender dado el hecho que la naturaleza carnal siempre desea algún
tipo de reconocimiento ante Dios y el celo religioso de aquellos que no
comprenden la totalidad del mensaje de la cruz de Cristo se imaginan que
predicamos libertinaje y no santidad y pureza de vida; pero tal cosa no
tiene base alguna para ser. La obra de Cristo en el corazón de los
Justificados es tan real y tan completa que mueve al creyente a la pureza
y al querer honrar a Dios con su vida entera, espíritu, alma y cuerpo. Romanos 6 17 Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella
forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; 18 y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la
justicia. 19 Hablo como humano, por vuestra humana
debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros
para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación
presentad vuestros miembros para servir a la justicia. El
creyente verdadero vive con su pecado siempre frente a el y se mueve a la
santidad a la misma vez que reconoce que estaría perdido si no fuera por
la justicia eterna de Dios la cual es otorgada gratuitamente por su Gracia.
(Romanos 7- 8:1) Tal sentir mueve al cristiano que ha entendido su
justificación en Cristo a dar frutos dignos de arrepentimiento con un
corazón agradecido ante Dios. 1 Corintios 6 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni
los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11
Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido
santificados, ya habéis sido justificados
en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. El
justificado está en paz eterna con Dios por medio de Cristo y como tal
habiendo sido puesto "en Cristo", tiene como certeza y seguridad
que nada ni nadie lo habrá de condenar porque “ninguna
condenación hay para los que están en Cristo Jesús”. Romanos 8
Copyright/Derechos
©2002 Jorge L. Trujillo Ministerios
Vida Eterna, Inc. http://www.vidaeterna.org -------------------------*--------------------------- Tenga
libertad para duplicar, mostrar o distribuir esta publicación a quien la
desee, pero siempre y cuando la noticia de derechos sea mantenida intacta
y no se hagan cambios al artículo. Esta publicación puede ser
distribuida solamente en su forma original, sin editar, y sin costo alguno. Escrito:
07/2002 § Ministerios
.:: Vida Eterna ::. Ministries | Página
de Entrada | Perdón
y Salvación | Estudios
Bíblicos | Falsas
Doctrinas | Predicaciones
y Bosquejos | :Visitas:
"Desde Septiembre 7, 2006" |
||