Un
Estudio sobre Tipología Bíblica
Una
de las áreas más fascinantes en el estudio de la Biblia es la de la
tipología – el estudio de los “tipos” en la Escritura”.
Pocos Cristianos, han hecho algún tipo de investigación profunda
de los tipos bíblicos. De
hecho, este campo de estudio ha caído bajo poca reputación en años
recientes y esto puede ser probablemente debido a dos bases: Primero,
las especulaciones extravagantes de pasados tipologiítas han dejado un
mal sabor en cuanto al estudio en la mente de muchos; ellos sienten que ha
sido desacreditado. Segundo,
el espíritu de liberalismo religioso ha asaltado silenciosamente el
pensamiento de algunos. Por
eso, ellos tienden a descartar los elementos sobrenaturales de las
Escrituras, y como la tipología se relaciona a la profecía, ha sido
similarmente descartada. La
Biblia misma, sin embargo, deja bastante claro que los “tipos” son un
componente vital del plan redentor de Jehová. El
Término Definido
¿Exactamente
qué es un tipo? Teológicamente hablando, un tipo puede ser definido como
“una figura o ejemplo de algo futuro y más o menos profético, llamado
‘anti-tipo’” (E. W. Bullinger, Figures of Speech Used in the
Bible (Figuras del Lenguaje Usadas en la Biblia), p. 768). Muenscher
dice que un tipo es “la relación representativa preordenada que ciertas
personas, eventos, e instituciones del Antiguo Testamento tienen con
personas, eventos, e instituciones correspondientes en el Nuevo” (citado
en: M. S. Terry, Biblical Hermeneutics, p. 246). Wick
Broomall tiene una declaración concisa que es de ayuda, “Un tipo es la
sombra echada en las páginas de la historia del Antiguo Testamento por
una verdad cuya encarnación o antitipo es hallado en la revelación del Nuevo Testamento”
(Baker’s Dictionary of Theology, p. 533). Podríamos,
en resumen, sugerir la siguiente definición, la cual hemos parafraseado
de Terry. Un tipo es un acontecimiento real exaltado en la historia el
cual fue divinamente ordenado por el Dios omnisciente para que sea un
cuadro profético de cosas buenas las cuales El se propuso traer
a su fruto en Cristo Jesús. Términos
del Nuevo Testamento
Existen
ciertas palabras usadas el Griego del Nuevo Testamento que denotan lo que
acabamos de definir como un tipo. Primero,
existe término tupos (la base para nuestra palabra en español “tipo”).
Aunque esta palabra es empleada de formas variadas en el Nuevo
Testamento, es ciertamente usada en nuestro sentido presente en Romanos
5:14 donde Pablo declara que Adán “es figura (tupos) del que había de
venir”, i.e. Cristo. Segundo,
existe la palabra skia, traducida “sombra.” En Colosenses 2:17,
ciertos elementos del sistema Mosaico se dicen ser “sombras de las cosas
que habían de venir” (ver Heb. 8:5; 10:1). Tercero, existe el término hupodeigma, traducido “copia,” y usada en conjunción con “sombra” en Hebreos 8:5 (ver Heb. 9:23) Cuarto, la palabra griega parabole (compare con la palabra en español “parábola”) se halla en Hebreos 9:9, donde ciertos elementos del tabernáculo “son símbolo para el tiempo presente” (ver Heb. 11:19).
Finalmente, debemos notar el uso de antitupon,
rendido “figura” (RV) o “patrón” (ASV) en Hebreos 9:24, y “como
figura” (KJV) o “verdadera semejanza” (ASV) en 1 Pedro 3:21. Esta
palabra, de la manera que es usada en el Nuevo Testamento, denota lo “que
corresponde a esto” el tipo; es la realidad la cual cumple el cuadro profético.
Evitando el Extremismo
Uno debe des ser muy cauteloso en su estudio de
los tipos en la Biblia. Existen
algunos peligrosos extremos que deben ser evitados.
Por un lado, como indicamos antes, algunos niegan el uso de los tipos
bíblicos del todo. Obviamente,
esta visión radicalmente contraria a la enseñanza de la misma Biblia.
Otros, sin embargo, sienten que el uso de tipos
en la Escritura es bastante limitado. De
acuerdo a ellos, uno puede identificar un tipo solamente cuando el Nuevo
Testamento hace eso específicamente. Esta
es una posición extrema. Si
uno siguiera una línea de pensamiento similar, podría llegar a declarar
que no hay profecías en el Nuevo Testamento excepto aquellas que han sido
específicamente citadas en el Nuevo Testamento. Aun, otro extremo es la noción de que virtualmente cada pequeño detalle en el sistema del Antiguo Testamento era típico de alguna circunstancia en el Nuevo Testamento. Y así, aun las cuerdas y los postes del tabernáculo son vistos por algunos comentaristas como representando anti-tipos significantes de verdades del Nuevo Testamento. La verdad se encuentra en el centro de estos extremos. Existen varios principios interpretativos que uno debe mantener en mente cuando comienza a estudiar este tema.
Ahora estamos listos para considerar varias
diferentes categorías de tipos en el Antiguo Testamento.
Personas Típicas
Un número de personas en el Antiguo Testamento, debido a su carácter o la relación la cual ellos sostienen en la historia redentora, sirven como tipos.
Lugares Típicos
Algunos lugares prominentes en el Antiguo
Testamento parecen tener significado típico.
Egipto representa el estado de esclavitud tal cual el del pecador
antes de su conversión (Gal. 4:2; Rom. 6:17; 1 Corintios 10:l ss); Jerusalén
o Sión tipifican la iglesia y finalmente el cielo (ver Gal. 4:25,26; Heb.
12:22; Rev. 21:2); y Babilonia, la cual mantuvo al pueblo de Dios cautivo en
el Antiguo Testamento, es un cuadro de la condición de la iglesia apostata
que se ha apartado de la simplicidad del patrón del Nuevo Testamento (Rev.
11:8; 14:8; 16:19; 17:5; 18:2ff).
Artículos Típicos
Ciertos objetos del Antiguo Testamento prevén
verdades del Nuevo Testamento. Por
ejemplo, la escalera de Jacob, con los Ángeles ascendiendo y descendiendo
sobre ella (Gen. 28:12), aparentemente representan a Cristo (ver Juan 1:51),
quien provee tanto comunicación con el Padre (Juan 1:18; Hebreos 1:1-2) y
acceso al cielo (Juan 14:6).
La serpiente de bronce, levantada en el desierto,
por medio de la cual el pueblo encontraba sanidad física, (Núm. 21:8) era
un tipo del Cristo levantado (Juan 3: 14; 12:32), por medio de quien viene
la sanidad espiritual (Isa. 53:5).
Como fue indicado anteriormente, el tabernáculo
y muchos de sus artículos eran típicos del tiempo presente (ver Heb.
9:8-9). Como el tabernáculo fue diseñado para ser “casa de Dios”, y
como Él es el “Dios del cielo y la tierra” (Hechos 17:24), era propio
que el tabernáculo fuera compuesto de dos compartimientos; uno
representando la habitación celestial de Dios y lo otro su habitación
terrenal. Respectivamente, el lugar Santísimo del tabernáculo representaba
el Cielo (Heb. 6:19,20; 9:8,24), mientras que el lugar santo era tipo de la
iglesia (Hechos 15:16,17; 1 Corintios 3:16; I Timoteo. 3:15).
Eventos Típicos
Varios eventos del Antiguo Testamento parecen
representar las cosas por venir. La
creación de la luz en el primer día de la historia de la tierra (Gen. 1:3)
sugiere la venida de la brillante iluminación del evangelio de Cristo (ver
2 Corintios 4:6). El diluvio en los días de Noé (Gen. 6-8) tipificó la
destrucción repentina del mundo que ha de venir en el fin (Mateo 24:37-39).
Los milagros de agua de la roca en el desierto
(Ex. 17:6) eran una previsión del agua que sostiene la vida provista por
nuestro Señor (Juan 4:14; 1 Corintios. 10:4).
El maná del cielo en el desierto (Ex. 16:14-16)
fue tipo del pan espiritual que vino del cielo para alimentar a la humanidad
(Juan 6:32).
La liberación de la familia de Noé de un mundo
corrupto por medio de “agua”, prefigura nuestra salvación,
por medio del bautismo, del poder de las tinieblas al reino de Cristo
(ver I Pedro. 3:20-21; Col. 1:13).
Oficinas Típicas
Hubieron tres oficinas en el Antiguo Testamento
caracterizadas por el ungimiento. Los
Profetas (I Reyes 19:16), los Sacerdotes (Éxodo 28:41), y los Reyes (I Sam.
10:1) eran ungidos en anticipación a la venida del Ungido (ver Daniel
9:25,26) quien es Profeta (Hechos 3:22), Sacerdote (Hebreos 3:1), y Rey (Revelación
17:14).
Nosotros tambien, como Cristianos, tenemos la
unción de Dios (2 Corintios 1: 21) y funcionamos como profetas (no
milagrosamente, sino simplemente como “portavoces” de la palabra de Dios
(ver I Corintios 11:4,5), sacerdotes, y
reyes (ver I Pedro 2:9; Rev. 1:6). De esa forma, los ungimientos del
Antiguo Testamento prefiguraban tanto la obra de Cristo como nuestro
servicio a Él.
Acciones Típicas
Ciertas acciones ceremoniales en el sistema del
Antiguo Testamento tipificaban la obra expiatoria del Mesías.
Por ejemplo, en la fiesta anual Judía del día de la Expiación, en
medio de otros numerosos rituales, el Sumo Sacerdote presentaba dos cabríos
ante la puerta del tabernáculo. Después
de echar suerte sobre estos animales, uno era sacrificado como “ofrenda de
pecado” y el otro era “presentado vivo ante Jehová” (Lev. 16:9,10).
La sangre del cabrío inmolado era llevada al
lugar santísimo donde era rociada sobre el Propiciatorio.
Esto, por supuesto, era típico de la muerte sacrificial de Cristo
(Heb. 9:11,12). El Sumo
Sacerdote luego tomaba el cabrío vivo, ponía sus manos en él y confesaba
sobre él todas las iniquidades del pueblo. Subsiguientemente, por medio de un sirviente señalado para
esto, el animal era dejado libre en el desierto (Lev. 16:21,22).
Los dos machos cabríos eran, por así decirlo,
dos caras de la misma moneda; ambas constituían la ofrenda solitaria de
Cristo. Uno significaba su
muerte y el efecto de la expiación por su sangre; el otro su resurrección
(ver Rom. 4:25) y la remoción completa de nuestros pecados (ver. Isa.
53:4,6; Juan 1:29).
Note además que una ceremonia similar se hacía
en conexión con la purificación de los leprosos (Lev. 14:4-7). Dos aves
eran seleccionadas; una era matada, y la otra era mojada en la sangre de del
ave muerta y dejada ir libre.
Instituciones Típicas
Muchas instituciones del Antiguo Testamento eran
sombras proféticas de buenas cosas del porvenir. La Pascua, por ejemplo, con su cordero sin mancha (Ex. 12:5)
el cual fue matado “entre las dos tardes” (12:6, ASVfn), i.e., entre
3:00 PM. y las 5:00 PM., sin que ninguno de sus huesos fuese roto (12:46).
Era un tipo de la muerte de Jesús (ver 1 Corintios 5:7), quien era
sin mancha (1 Pedro 1:19), quien murió cerca de las 3:00 PM. (Mateo 27:46),
y quien ninguno de sus huesos fue roto (Juan 19:33ss). La fiesta de los primeros frutos (Lev. 23:10), ej. Pentecostés, era una celebración en la cual el producto inicial de la cosecha era ofrecido a Dios como una señal de toda la cosecha que seguiría. Este ritual tipificaba:
La fiesta de los tabernáculos fue instituida
para conmemorar el peregrinaje de Israel en el desierto (Lev. 23:43). Pero
fue además diseñado para recordarnos que nosotros somos peregrinos en esta
tierra (I Pedro 2:11), y que un día dejaremos este tabernáculo terrenal (2
Corintios 5:1; 2 Pedro. 1:13,14) por una morada permanente (ver Hebreos
11:9-13).
Existen numerosos tipos adicionales en el
Antiguo Testamento los cuales no pueden ser discutidos en el alcance de
éste breve estudio. Aunque muy
seguramente, el lector apreciar de este limitado estudio cuan fascinante
área de investigación bíblica esta puede ser.
Si, se debe acercar con cuidado juicioso, pero los abusos no deben de
detener el estudiante cuidadoso de explorar tan rico material.
La intención de Dios es que nosotros aprendamos lecciones valiosas
de la tipología bíblica. Note la declaración de Pablo después de discutir las experiencias de Israel en el desierto de Sinaí. “Mas estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron” (I Corintios 10:6; ver 10:11). Que verdaderamente intentemos aprender las lecciones en esos cuadros – esas “ayudas visuales” – las cuales Jehová incorporó dentro del texto de Su libro divino.
Nota de uso del autor y la organización: Copyright © 1998-2004 by Christian Courier
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