Edison Loaiza
Joined: 23 Oct 2004 Posts: 103
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Posted: Thu Aug 18, 2005 9:01 pm Post subject: LA PRUEBA DE LA ESPIRITUALIDAD |
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Base BÃblica
CapÃtulos 12 al 14 de la Primera a los Corintios
Sobre los dones espirituales y su actividad en una congregación, no hay en el Nuevo Testamento otra sección de tanta importancia que los capÃtulos mencionados.
La sección comienza con una referencia a la confesión de Jesús como Señor, con la aseveración de que “nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el EspÃritu Santo. Llamar a Jesús “Señorâ€, es mucho más que decir “Señor Jesúsâ€. Es una responsabilidad del creyente y también un precioso privilegio reconocer este “SeñorÃo†ahora mismo no solamente de boca sino en su vida personal, social y profesional. No solo es suficiente, querido hijo de Dios, decir “El es Señorâ€; esta afirmación tiene que ser demostrada por nuestras vidas. La hermana o hermano en Cristo que rehúsa obedecer Su Palabra NO TIENE NINGUN DERECHO MORAL de llamarle Señor. Escrito está:
“¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? (Lc.6:46)
En el hogar, en la calle, en el trabajo, cualquiera sea nuestra profesión, debemos honrar a Jesús glorificado. Respecto al trabajo, los cristianos no somos descuidados y negligentes en la manera de llevar a cabo nuestras ocupaciones diarias, pues no hemos aprendido asà de Cristo. Respecto a nuestras relaciones sociales, se debe, por medio de nosotros, manifestar en todo lugar el olor de Su conocimiento y Persona, que es Cristo en nosotros, Su Real Presencia, discernida aún hasta por los inconversos.
De manera que llamarle “Señor†es una sumisión a Su SeñorÃo, como cuando Saulo de Tarso, en el dÃa de su salvación, dijo, “Señor, ¿Qué quieres que yo haga?†esto indica que llamarle “Señor†significa una plena sumisión a la voluntad de Él para que, en toda actividad, dentro y fuera de la asamblea, sea glorificado el Señor con nuestra obediencia.
Termina la sección con la exhortación, “si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señorâ€. En esta epÃstola el apóstol ha diferenciado entre sus enseñanzas que se basan en los mandamientos del Señor y aquellas que son fruto de sus propios consejos. Dijo: “a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor†(1Cor.7:10), también dijo, “a los demás yo digo, no el Señor†(1Cor.7:12).
Es evidente que “toda la Escritura es inspirada por Dios†aunque Pablo haga esa distinción posee la sanción divina, solo que cuando aparece el Señor Jesucristo como la Persona responsable de la enseñanza, todo brote de rebeldÃa queda silenciado (Jn.8:47).
Y esta responsabilidad divina es la que se contempla en relación con los desórdenes que imperaban en las reuniones de la asamblea de Corinto, donde la mujer se levantaba a orar y a profetizar (11:5); y se oÃan lenguas extrañas (1Cor.14:4) sin intérprete, y como consecuencia, ningún provecho para los demás arrojando un pésimo testimonio a los inconversos (1Cor.14:23), donde se confundÃan las capacidades naturales con los dones espirituales, por lo tanto, era necesario que el apóstol aclarara que sus enseñanzas sobre los dones “SON MANDAMIENTOS DEL SEÑOR†(1Cor.14:37). Esto demuestra que cada creyente lleno del EspÃritu Santo, que quiere honrar al Señor, ACATARà EN SU TOTALIDAD las enseñanzas de esta larga e importante sección.
A grandes rasgos, la doctrina sobre los dones, 1Cor.14, manda que las mujeres se callen en las congregaciones v.34, que una sola persona hable a la vez, v.27, que los que hablan un idioma no entendido por los reunidos se callen si no está presente el intérprete, v.28, como también la preeminencia de los dones de mayor importancia son establecidos, aquellos que administran provecho espiritual a los oyentes, v.1-5.
Llama la atención que en estos tiempos, los que se jactan más que otros de “tener al espÃritu†son los mismos que rechazan enérgicamente estas enseñanzas y no las consideran vigentes. En estos casos, cuando se atribuye el rechazamiento de estos “MANDAMIENTOS DEL SEÑOR†a la influencia del “contexto histórico cultural†producida por el “espÃritu†del hombre, es evidente que se trata de un espÃritu de error; es decir, un demonio, y no el EspÃritu Santo de Dios.
La obediencia a estas normas es la prueba del ácido que determina la espiritualidad, o falta de ella en todo creyente, leemos:
Base BÃblica:
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37Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo son mandamientos del Señor. 38Mas el que ignora, ignore. (1Cor.14:37-3
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Pretender anular la enseñanza apostólica mediante “contextos históricos culturales†o “revelaciones espirituales†es una pretensión que el apóstol combate con la pregunta:
36¿Acaso ha salido de vosotros la palabra de Dios, o sólo a vosotros ha llegado? (1Cor.14:36)
Además, estas normas constituyen una forma eficaz de “probar a lo espÃritus sà son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo†(1Jn.4:1; 1Cor.14:37).
El espÃritu de error habla por boca de falsos profetas, y su resistencia a los mandamientos del Señor les identifica a todos. Por cuanto es persistente y deliberada su resistencia a estos mandamientos, es bien claro que para tales ciudadanos no hay remedio ya que el apóstol dice: “El que ignora, ignoreâ€.
¿CAPACIDADES NATURALES O DONES ESPÃRITUALES?
En toda la porción de los capÃtulos 12 al 14, no se trata de dones naturales, como por ejemplo, el de pintar, cantar, tocar todo tipo de instrumentos musicales, etcétera. En el nuevo testamento tales capacidades no se clasifican como “dones†y, por lo tanto, no hay ninguna enseñanza que se base en su uso para el servicio de Dios. Aquà se trata exclusivamente de los dones de gracia , CHARISMA, dados por el EspÃritu Santo al creyente en el momento de nacer de nuevo. Todo ser humano, salvo o no salvo, ha nacido con capacidades naturales. En contraste, los dones espirituales se comunican exclusivamente a los que han tenido un nacimiento espiritual y son los únicos que nos capacitan para el servicio de Dios. Todo servicio se lleva a cabo en el poder del EspÃritu Santo, Mateo 10:20, Hechos 2:4, 1Cor.12:11, Gálatas 5:22-25, 1Pedro 1:12, etc. , según la gracia que nos es dada, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno, 2 Cor.3:4-8, Ro. 12:3-6.
Sustituir los dones espirituales con las capacidades naturales, y hacer que la capacidad natural llegue a ser la base de una obra para Dios, efectivamente destruye la obra. ¿Cuántos hay que cantan bien y en el coro de la asamblea cantan himnos, pero no son salvos? En muchÃsimos lugares el culto que antes se dedicaba a la predicación del Evangelio, ahora ha degenerado en un entretenimiento musical nada más. Lamentablemente esta degeneración ha infiltrado todos los demás cultos, inclusive la Cena del Señor. Entre los que profesan ser del Señor, ¿Cuántos hay que juegan fútbol, béisbol, voleibol o cualquier otra disciplina como “atletas para Cristo†creyendo que en esto están empleando sus “dones†en servicio para Dios?
En realidad, tales actividades, con sus rivalidades y ambiciones, guardan relación con las obras de la carne y no tienen nada que ver con un santo servicio para Dios. No estamos condenando la práctica del deporte en el aspecto de la salud del creyente, conocemos las kilométricas jornadas de las caminatas del Señor, nos referimos a la sustitución que venimos denunciando (1Tim.4: .
Hay revistas que están promocionando con vigor esta sustitución, por cuanto da aceptación a personas que se mueven en cÃrculos sociales de prestigio. Su intención es tener reputación e influencia en el mundo y, por lo tanto, son mundanos sus intereses, su presentación en público y sus actividades. Este tipo de “servicio†conviene a una muchedumbre de personas que se conforman con actividades religiosas pero para quienes son onerosos los mandamientos del Señor. Lo más probable es que muchos de ellos no sean salvos, como lo explica la Escritura:
15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él (1Jn.2:15).
Son de los “sabios y entendidos†para quienes quedan escondidas las glorias del Hijo de Dios, Mateo 11:25-30, el manso y humilde de corazón que confesó ante Pilato: “Mi reino no es de este mundoâ€. Esta muchedumbre de ciudadanos y ciudadanas no saben nada de aquel santo servicio para Dios que dice:
“Lejos esté de mà gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mÃ, y yo al mundoâ€, Gál.6:14.
HAGASE TODO PARA EDIFICACIÓN
El capÃtulo 14 enfoca las reuniones de la asamblea como se ve por la frecuencia de las referencias. “La iglesia†se halla en los versÃculos: 4,5,12,19,23,28,33; “cuando os reunÃsâ€, v.26, y “congregaciónâ€, v.34,35.
La exhortación del 14:1, “procurad los dones espiritualesâ€, no se dirige a cada uno individualmente, sino a la colectividad del pueblo del Señor. Cada asamblea está en el deber de dar prominencia a los dones espirituales, sobre todo al don de profecÃa que es realmente la exposición de la Palabra de Dios, sea para edificación, exhortación o consolación. En este capÃtulo, las referencias a la edificación y al “provechoâ€, v.6, indican que toda participación en público debe contribuir al desarrollo espiritual de todos.
CLARIDAD EN LA COMUNICACIÓN
El tema principal del capÃtulo 14 es la profecÃa; o sea, la comunicación de la palabra de Dios, con advertencias acerca de lo que milita contra la claridad y efectividad en su comunicación.
A través de todo el capÃtulo esto se hace evidente por el uso liberal de la palabra “hablar†que se usa 23 veces y otras palabras afines como: profetizar, decir, bendecir, declarar, preguntar, idioma, palabras, lengua, otros labios, y el antónimo “CALLARâ€. Se enfoca toda participación verbal en la asamblea, primero y principalmente las enseñanzas que edifican, exhortan y consuelan, pero también la oración, acción de gracias, el cantar, y la participación de uno, extranjero, mediante un intérprete.
Son claras y enfáticas las instrucciones que limitan la actividad de “lenguasâ€. Reunida la asamblea, ninguno puede participar en un idioma que los reunidos no entiendan, a excepción que se halle alguno que sepa interpretar lo que se dice para el provecho de todos. Esto involucra el caso de un hermano que esté de visita de otro paÃs y la remota posibilidad de que sea necesario interpretar alguna enseñanza suya. No habiendo intérprete, tiene que guardar silencio. Donde hay intérprete, sÃ, puede participar tomando en cuenta las demás instrucciones de este capÃtulo.
La lengua “extrañaâ€, v.13,14 es sencillamente un idioma no conocido por los hermanos reunidos. En tres lugares el apóstol habla de una participación que nadie entiende. En el v.11 la palabra traducida extranjero significa “bárbaroâ€; “el que habla será como bárbaro para mÃâ€. En el v.20 les exhorta a no ser “niños†en su modo de pensar y, en el v.23, dice que el resultado de una confusión de “lenguasâ€, todos hablando a la vez, obligará a los indoctos e incrédulos a calificar la reunión como una de “locos†culpando asà a toda la congregación. Los apelativos: bárbaro, niño y loco, no son recomendaciones en ningún sentido de las palabras, pero expresan en forma precisa la impresión dejada en los que han observado los desórdenes y han escuchado el bullicio de las reuniones desenfrenadas cuando los reunidos se abandonan al dominio de un “espÃrituâ€. Hay en las Escrituras el caso de un muchacho endemoniado que, bajo el poder del demonio, cayó en el suelo y se revolcaba, Marcos 9:20, pero no se registra ningún caso parecido bajo la influencia del EspÃritu Santo.
LA ADORACIÓN EFECTIVA
El ser entendido es el gran empeño de los que toman la palabra en público, vs. 11,19. El apóstol expone dos ejemplos para ilustrar la importancia de este objetivo. Primero, la flauta y la cÃtara, cosas inanimadas que fueron diseñadas para dar distinción de nota y asà comunicar un mensaje al ser humano. Claro que se entienden, como también la trompeta, pues, si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla? La efectividad de los instrumentos depende de la claridad de su comunicación.
Los instrumentos musicales se introducen en este capÃtulo para ilustrar la importancia de la claridad en todas las comunicaciones. Llama la atención que, enseñando sobre la forma de cantar en la asamblea, 1Cor.14:15, Efesios 5:19, Colosenses 3:16, NO SE NOMBRA NINGÚN INSTRUMENTO MUSICAL. Esto enseña que en la asamblea, el cantar de los himnos se hace “a capellaâ€, es decir, sin acompañamiento musical, pero con gracia, cantando y alabando en el corazón, con el espÃritu y el entendimiento, al Señor. Estas referencias hacen entender que el canto de los santos forma parte integral de su adoración espiritual. En ninguna parte se trata de la melodÃa, puesto que ella no forma parte de la adoración. El uso de instrumentos musicales, a pesar de los argumentos a su favor, DESTRUYE EL ESPÃRITU DE ADORACIÓN PRESENTE EN EL CANTO DE LOS HIMNOS. Lo que se hacÃa bajo el viejo pacto no establece precedentes para los que estamos bajo el nuevo pacto; sin embargo en dÃas de Amós, dijo Dios: “no escucharé las salmodias de tus instrumentos†(Am.5:23).
La primera indicación dada por el Señor acerca de los cambios en la forma de adoración al Padre, la expresó claramente, diciendo: “más la hora viene y ahora es, cuando los VERDADEROS adoradores adorarán al Padre en espÃritu y en verdad… Dios es EspÃritu; y los que le adoran, en espÃritu y en verdad es necesario que adoren†(Jn.4:23-24). Los instrumentos musicales, lejos de aportar para esta adoración espiritual, crean la impresión que lo más importante es la música. Es posible que ella, en sà misma, despierta emociones, o que sencillamente agrade al oÃdo de los oyentes pero, siendo nada más que sonido, es imposible que contribuya al entendimiento de las palabras cantadas o al espÃritu de adoración presente en los cultos. La música instrumental se ha introducido en muchos lugares para agradar a los reunidos. En contraste, lo que agrada a Dios es la adoración que se basa, no en las emociones ni en una música bien tocada, sino en “espÃritu y en verdadâ€. Donde éstos están presentes no falta nada para adorar al Padre. Donde están ausentes, las emociones y la música no pueden agradar a Dios.
El segundo ejemplo puesto por apóstol, vs. 11,19 es el de tantos idiomas que hay en el mundo, y ninguno de ellos carece de significado, pues, cada idioma fue elaborado para ser entendido. Luego no tiene sentido que una persona tomara parte en lengua desconocida en las reuniones de la asamblea. Su intervención, aunque fuese de diez mil palabras, no va a comunicar nada a su auditorio. Más valen cinco palabras con el entendimiento, v.19, para enseñar también a otros.
CONVICCIÓN VERDADERA
Todos los que profesan fe en el Señor no se hacen automáticamente miembros de la asamblea en su área. El relato de Hechos 2, da a entender que los tres mil judÃos, agregados a la asamblea en Jerusalén, fueron incorporados de inmediato. Con el correr de los años y la extensión de la obra entre los Gentiles, se hizo más cuidadosa la recepción del nuevo creyente a la comunión de la asamblea.
En este capÃtulo, se toma en cuenta el caso de estar reunida toda la iglesia, cuando entran indoctos e incrédulos, v.23. El indocto o neófito, no se cuenta entre los incrédulos ni forma parte de la iglesia que ya está reunida en su totalidad. La asamblea es la escuela donde él está aprendiendo y va formando convicciones acerca de las doctrinas bÃblicas y el buen orden de la asamblea. Si todo fuera nada más que bullicio y un escándalo de voces, dirÃa “estáis locosâ€, pero si todo se hace con orden y capacidad, dirÃa “verdaderamente Dios está entre vosotrosâ€. Son proféticas estas enseñanzas ya que ambas partes se han cumplido en miles de ocasiones pero, con el decaimiento espiritual que se observa en muchos lugares, son cada vez menos los casos de los que confiesan: “Dios está entre vosotrosâ€.
REGULACIÓN DE LOS DONES
El lema de cada asamblea deberÃa ser: “Toda la Palabra de Dios para Todo el Pueblo del Señorâ€. Con tal que sean enseñanzas basadas en la Palabra de Dios, ninguna asamblea deberÃa poner bozal a hermanos de reconocida competencia que enseñan las Escrituras. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis no hay lÃmite en lo que se pueda enseñar, salvo que no hay licencia para enseñar materias que no sean bÃblicas. Restringir esta libertad empobrece la asamblea y conduce a la mundanalidad y a condiciones parecidas a las de Laodicea (Ap.3:14-22).
El versÃcul* 26 corrige la equivocación de los que creen que su capacidad les permite ejercer a su gusto cualquier don. El concepto de un solo “pastor†que lo hace todo, como el hombre orquesta, NO encuentra respaldo en esta sección, vs.26-33. Es evidente que aquà se favorece una pluralidad de maestros, hablando por turno, con plena libertad en el EspÃritu para escoger su tema, como dice, “si algo le fuere revelado a otro…calle el primeroâ€. El EspÃritu dirige en todo, de manera que no es necesario que hermanos responsables escojan con anticipación ningún tema para los que han de enseñar la Palabra ni tampoco para autorizar quién sube al púlpito o no. Pues la Iglesia de Cristo no tiene clero (1Cor.12:11;Ap.2:6,15).
Existen varios factores de gran importancia que ayudan a dirigir la participación de los maestros. Primero, los maestros son las personas competentes que pueden asesorar la participación de cada uno de ellos, como dice, “los profetas hablen… y los demás juzguenâ€. Esto es importante, porque no faltan quienes sin don alguno, se postulan como maestros apelando al EspÃritu Santo como su patrocinante, ignorando que El “no habla por su propia cuenta†(Jn.16:13). Por lo tanto, es necesario que hermanos de competencia y madurez tomen interés en todo y que animen y ayuden a los que dan evidencias de tener don, sin que esta orientación signifique la expresión una casta sacerdotal por encima de la grey (Mt.20:25-2 .
Segundo, “los espÃritus de los profetas están sujetos a los profetasâ€, v.32. Esto indica que debe haber la consideración mutua descrita en el v.30, cada uno reconociendo la capacidad que Dios ha dado a otros. En ningún momento el que habla está dominado e impelido por el EspÃritu, más bien, es enfática la declaración que él puede su propio espÃritu, v.32.
Tercero, la expresión “en todas las iglesiasâ€, v.33, confirma que se enseñaban las mismas doctrinas uniformemente en todo lugar. En las enseñanzas impartidas por los apóstoles, no habÃa nada de polÃtica ni de congraciarse con asambleas influyentes.
NINGUNA INTERVENCIÓN FEMENINA
A vuestras mujeres, “no les es permitido hablarâ€, v.34. “Hablar†aquà es la misma palabra que se ha usado a través de todo el capÃtulo. “Vuestras mujeres callenâ€, v.34, y “es indecoroso que una mujer hableâ€, v.35, son expresiones que dejan en claro todo el caso de la mujer. No les es permitido hablar, ni cinco palabras, ni hacer pregunta alguna, pues, “si quieren aprender algo, pregunten en casaâ€, v.35. Estas prohibiciones han sido descartadas por muchÃsimas mujeres en este tiempo porque creen que tienen dones que les permiten intervenir en público. Cada hermano en Cristo sabrá zarandear sus pretensiones que atentan contra lo establecido por el Señor Jesucristo en cuanto al orden congregacional.
Acerca de la participación en la congregación, las enseñanzas apostólicas efectivamente eliminan toda actividad de demonios, que se manifiestan mayormente cuando se violan las condiciones descritas en el v.12,23,26,34, donde “dones espirituales†representa la palabra PNEUMA, la cual, entre sus distintos usos abarca no solamente al EspÃritu Santo (Lc.4:1 , sino también, a espÃritus inmundos (Mt.8:16), los cuales se introducen encubiertamente cuando las condiciones de estos versÃculos son pisoteadas, de manera que no es extraño cuando se hablen de “espÃritus de risa†como manifestaciones del “espÃritu†o arrojadas al cielo por el poder del “espÃrituâ€:
12Asà también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.
23Si, pues, toda la iglesia se reúne en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?
26¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunÃs, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.
34vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.
A la vez se mantiene abierta la puerta para toda verdadera manifestación del EspÃritu Santo, v.15,16, 29 y 30, como también la libertad para que un hermano de otro paÃs pueda participar con tal que se interprete su mensaje, v.5, 27,28,39.
“SI ALGUNO SE CREE PROFETA, O ESPIRITUAL, RECONOZCA QUE LO QUE OS ESCRIBO SON MANDAMIENTOS DEL SEÑOR. MAS EL QUE IGNORA, IGNORE. |
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