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Categoría de nivel principal o raíz: Escatología Bíblica
Categoría: Premilenarismo y Dispensacionalismo
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El Problema de Israel

Por Rev. Bassam M. Madany Middle East Resources

www.unashamedofthegospel.org

Traducido por Leandro Peguero

 

I. Una Perspectiva Política e Histórica

Para mayo 15 del 2008, el Estado de Israel alcanzaría su sexagésimo aniversario de existencia. Durante todo este tiempo raras veces ha disfrutado un día de paz. Sus vecinos han peleado desde la concepción de la idea de un estado Judío dentro de lo que ellos consideran ser un dominio exclusivo del Islam. 

En este artículo me gustaría tratar con el “Problema de Israel” desde dos perspectivas distintas pero relacionadas “Histórico y Política”, y la “Bíblico y Teológica.”

Durante la última semana de noviembre 2007, la Conferencia de Paz de Annapolis inicio sus sesiones de trabajo con discursos del presidente Bush, El Primer Ministro Israelí Olmert, y el Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas.  No tengo intención de comentar la conferencia ya que muchos expertos han expresado sus puntos de vista sobre la misma. Mi interés es apuntar a la Raíz del Problema, a saber, El Islam.

Cuando el imperio Otomano perdió sus posesiones en el Medio Oriente después de  La Primera Guerra Mundial, dos poderes de Europa intentaron llenar su vacío. Inglaterra y Francia obtuvieron un mandato de la Liga de Las Naciones para “conducir’ las naciones del área hacia la independencia y madurez política. Francia recibió el comando sobre Siria y El Líbano; mientras que Inglaterra cargaba con la responsabilidad en esta tarea sobre Palestina y Transjordania.

La población Árabe de Palestina había esperado por una independencia total dentro estado Árabe más grande compuesto por lo que se conoce como La Gran Siria. Por otro lado, la población Judía en Palestina esperaba con ansias el establecimiento de un “Hogar Judío” en la Tierra Santa. Esta esperanza fue reavivada durante la Primera Guerra Mundial  por la “Declaración de Balfour” del Gobierno Británico quien vio con beneplácito el cumplimiento de ese sueño.

Los años entre las dos Guerras Mundiales fueron tortuosos en Palestina. Mientras la inmigración Judía continuaba a un paso más acelerado que antes, Los Árabes bajo el liderazgo del Gran Mufti de Jerusalén, Hajj Amin el Huseini, resentían de manera tenaz la afluencia Judía en Palestina, y se levantaron de nuevo contra las autoridades Británicas en 1929, y a mitad de la década de 1930. Justo antes de la Segunda Guerra Mundial El Gobierno Británico emitió un “Libro Blanco” limitando el número de inmigrantes Judíos que entraban a Palestina, posponiendo así una solución duradera del problema.

Tan pronto como la Guerra termino, el Gobierno Británico habiendo fallado al tratar de convencer los dos antagonistas de aceptar una solución provisional al problema, llevo el asunto la Organización de Las Naciones Unidas. Su Asamblea General voto in 1947 por la división de la tierra en un Estado Árabe Palestino y un Estado Judío.  Los Británicos sin poder o querer mantener ley y orden en Palestina anunciaron que su mandato terminaría el 14 de mayo de 1948.  Las últimas tropas Británicas salieron desde el puerto de Haifa ese fatídico día. A la media noche, el liderazgo de La Agencia Judía anunciaba el nacimiento del Estado de Israel, el cual iniciaba con David Ben Gurion como su primer Primer Ministro

En la mañana del sábado 15 de mayo los ejercicitos de Irak, Siria, El Líbano, Transjordania y Egipto ingresaron en Palestina en una movida para evitar a Israel de tomar las partes de la tierra que les habían sido asignadas por el Plan de Partición de las Naciones Unidas. El recién nacido Estado de Israel reunió sus fuerzas y logró repeler la mayoría de los ejércitos invasores. La ONU intervino y logró un Acuerdo de Armisticio entre Israel y los estados Árabes. Como resultado de los combates que se prolongaron durante el verano de 1948, alrededor de 500,000 Árabes Palestinos abandonaron sus hogares y buscaron refugio al Este del Jordania, en Siria y en el Líbano. Ellos y sus numerosos descendientes aún viven en campos de refugiados en estos países, con el apoyo de la Agencia de las Naciones Unidas para el Socorro y el Trabajo, conocida como UNRWA! por sus siglas en Ingles.

No es necesario dar informes detallados de las guerras mayores y menores que estallaron casi cada década desde 1948. Me referiré a ellas brevemente. En octubre de 1956, Israel respondió a la provocación del ejército egipcio y  grupos armados palestinos en la franja de Gaza, los cuales  invadieron  el Sinaí y llegaron hasta el canal de Suez. Esta acción fue coordinada con el ataque británico y francés contra el Canal que había sido nacionalizado por el presidente Nasser de Egipto.

En junio de 1967, después de casi dos semanas de discursos ardientes de Nasser contra Israel, este solicitó la retirada de la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU en la península del Sinaí. Israel lanzó un ataque sorpresa contra los aeropuertos egipcios el 5 de junio. Durante esta guerra la cual duró seis días, Israel ocupó todo el Sinaí, Cisjordania y los Altos del Golán en Siria. Fue una victoria impresionante para Israel, y el evento más traumático para los Árabes.

El presidente Nasser murió en septiembre de 1970, y fue sucedido por Anwar Sadat. El sábado 6 de octubre de 1973, Anwar Sadat lanzó un ataque sorpresa contra las fuerzas israelíes estacionadas en el lado Este del Canal de Suez. A esta acción se le unió el gobierno de Siria, que intentó liberar los Altos del Golán. Esta guerra, conocida como la Guerra de Yom Kippur (Día de la Expiación) resultó en la retirada de Israel del Sinaí. Se llegó a un acuerdo de paz entre los dos países. Unos años más tarde, el mismo día en que Anwar Sadat conmemoraba su victoria de 1973 sobre Israel, fue abatido a tiros por elementos islamistas radicales del Ejército Egipcio.

Guerras menores entre Israel y los árabes han tenido lugar en las décadas de 1980, 1990 y 2000. A lo largo de todos estos años, varias administraciones estadounidenses se han involucrado en esfuerzos diplomáticos para lograr una solución al conflicto árabe-israelí, comenzando con los presidentes Carter, Clinton y Bush. Durante estos años, con bastante frecuencia parecía haber una resolución disponible, solo para desaparecer cuando era puesta a prueba. ¿Qué hace que el problema palestino sea tan imposible de resolver? O, ¿cuál es la raíz del conflicto aparentemente perpetuo Israelí-palestino? Creo que es el islam.

Con los años, el Islam desarrolló una ideología que dice así: “cualquier tierra que se convierta en parte del Daru’l Islam (Casa del Islam) siempre permanecerá siendo islámica”. El imperialismo islámico se ha distinguido por ser totalmente diferente de los imperialismos europeos. Estos últimos fueron todos "sobre mares" y eventualmente llegaron a su fin. Por otro lado, el imperialismo islámico se extendió de manera contigua, y no se despojó fácilmente de sus territorios conquistados. Las tierras pérdidas para el Islam fueron aquellas que resistieron la asimilación total en la fe islámica, como en España, en Europa Central y Oriental, y en el subcontinente indio.      

El eje central o incentivo de la ideología islámica es lo que me gustaría llamar "el derecho divino de conquista". Los musulmanes se glorían en el gran Futuhat (Conquistas). Después de todo, todos se hicieron "Fi Sabeel-Allah" (en el Camino de Allah). Ellos son bendecidos por Él; ¡más que eso, han sido predestinados por la voluntad divina! Por lo tanto, el Islam no puede y no admitiría el nacimiento de una patria judía dentro de Palestina. Esta tierra tan importante tanto para judíos como para cristianos, había sido "santificada" por Muhammad, quien según El Corán, hizo una "visita" especial a los cielos a través de Jerusalén. Ipso facto, Jerusalén se convirtió en la tercera ciudad sagrada del Islam después de La Meca y Medina. De hecho, la inclinación hegemónica del Islam se ve también en su apropiación de todos los grandes hombres y profetas de la antigüedad, comenzando con Adán y terminando con Jesús. ¡Todos ellos son considerados musulmanes, incluso antes del inicio del Islam!

No quiero mostrar ninguna falta de respeto por los líderes políticos occidentales. Necesitan nuestras oraciones y cooperación en estos tiempos difíciles. Desafortunadamente, no parecen entender la verdadera naturaleza del Islam cuando lanzan sus iniciativas para resolver problemas entre países islámicos y sus vecinos.           

En este sentido, me gustaría citar el artículo de Bernard Lewis, "Sobre la cuestión judía", publicado en el Wall Street Journal, el 26 de noviembre de 2007.

 "La primera pregunta (uno podría pensar que es obvio pero aparentemente no) es, "¿De qué se trata el conflicto?" Básicamente existen dos posibilidades: que se trata del tamaño de Israel, o de su existencia. “Si el problema es del tamaño de Israel, entonces tenemos un problema fronterizo directo... Si, por otro lado, el problema es la existencia de Israel, entonces claramente el problema es irresoluble por negociación.

No existe una posición de compromiso entre lo existente y lo no existe, y ningún gobierno concebible de Israel va a negociar si ese país debería existir o no. De vez en cuando “La OLP” y otros portavoces palestinos, han dado indicaciones formales de reconocimiento de Israel en sus discursos diplomáticos en idiomas extranjeros. Pero ese no es el mensaje entregado en casa en árabe, en todo, desde libros de texto de primaria hasta discursos políticos y sermones religiosos.

Los términos usados ​​en árabe denotan, no el fin de las hostilidades, sino un armisticio o tregua, hasta el momento en que la guerra contra Israel pueda reanudarse con mejores perspectivas de éxito. Sin una aceptación genuina del derecho de Israel a existir como Estado judío, ya que los más de 20 miembros de la Liga Árabe existen como Estados árabes, o el número mucho mayor de miembros de la Organización de la Conferencia Islámica existe como estados islámicos, la paz no puede ser negociada

“[Para volver] a la cumbre de Annapolis. Si el problema no es el tamaño de Israel, sino su existencia, las negociaciones están preconcebidas. Y a la luz del historial anterior, está claro que ese es y seguirá siendo el problema, hasta que el liderazgo árabe logre o renuncie a su propósito: destruir a Israel. Ambos parecen igualmente improbables por el momento”.

 

El problema de Israel II

Una Perspectiva Teológico-Bíblica


Sería un error para los cristianos, que creen en la autoridad suprema y final de la Palabra de Dios, considerar el Problema de Israel simplemente desde un punto de vista político e histórico. Por ejemplo, en su Carta a los Romanos, Pablo dedicó los capítulos 9, 10 y 11 a un tratamiento de este problema dentro del plan de salvación de Dios. Muy a menudo, descuidamos comentar sobre estos capítulos, dejando el campo a la escuela dispensacional de hermenéutica (principios de interpretación) Según esta escuela, el nacimiento del Estado de Israel fue un cumplimiento de la profecía bíblica.

Por otro lado, los cristianos que se suscriben a la escuela de hermenéutica histórico-gramatical, niegan que el surgimiento de Israel como un estado independiente se haya llevado a cabo como cumplimiento de algunas profecías bíblicas. Nuestro desacuerdo con nuestros hermanos y hermanas dispensacionales no debe implicar que descuidemos el problema de Israel, desde una perspectiva bíblica y teológica. Uso el término "Israel" aquí como una referencia al pueblo del Antiguo Testamento de Dios. Quisiera citar el comentario del Profesor John Murray, LA EPÍSTOLA A LOS ROMANOS: Volumen II, Capítulos 9-16, publicado por Wm. B. Eerdmans Publishing Co. Grand Rapids, Michigan, 1965.

“Pero, ¿qué pasa con los capítulos 9 a 11? Puede parecer que hay una discontinuidad en esta parte de la epístola y su longitud parece agravar la cuestión planteada. Es solo cuando fallamos en discernir o pasar por alto la relación que estos capítulos sostienen con la tesis de esta epístola que se considera cualquier pensamiento de irrelevancia o discontinuidad. Haciendo una inspección más cercana, se ve que esta parte de la epístola lleva a la reivindicación climática la tesis establecida en 1:16, 17 y las doctrinas correlativas desarrolladas más adelante en los capítulos 1 a 8. Si esta sección de la epístola estuviera ausente, habría una interrupción la cual nos  dejaría  con preguntas sin respuesta y por ende un estado de confusión. No es que podamos exigir o esperar respuestas a todas las preguntas. Pero en este caso, podemos estar profundamente agradecidos de que el autor supremo de La Escritura inspiró al Apóstol a tratar con preguntas tan pertinentes al gran tema de esta epístola y presionar urgentemente las mentes de los lectores inteligentes

“Sin embargo, no son solo las preguntas que surgen de esta epístola las que se responden en los capítulos 9 al 11. Son las preguntas que la perspectiva bíblico-teológica derivada de toda la Escritura necesariamente provoca. Es notable hasta qué punto Pablo apela al Antiguo Testamento en esta parte de la epístola. Esta apelación muestra que los temas que trata son aquellos que tienen sus raíces en el Antiguo Testamento y, por lo tanto, deben entenderse a la luz de la interpretación y aplicación del apóstol. En otras palabras, el apóstol, escribiendo a la luz del cumplimiento que trajo el advenimiento de Cristo y la inspiración del Espíritu de Pentecostés, nos proporciona la orientación en términos de la cual las Escrituras proféticas deben ser entendidas.

"En el capítulo 11: 11-32, Pablo revela lo que en el 11:25 llama" este misterio "de que el rechazo de Israel no es definitivo. Hay una implicación adicional del pacto Abrahámico que el futuro verificará y reivindicará, una implicación que va más allá de la recepción de un remanente en todas las generaciones. Como resultado del pacto con Abraham, un favor y amor de parte de Dios hacia Israel como pueblo aún permanecen en ejercicio.

Son amados por causa de los padres, y esto es así a pesar de que están alienados del favor y la bendición de Dios (11:28). Los privilegios de Israel enumerados en 9: 4, 5 tienen relevancia permanente porque "los dones y el llamado de Dios son irrevocables" (11:29). De acuerdo con estas implicaciones de la promesa del pacto, habrá restauración de Israel a la fe y la bendición del evangelio. Esto lo llama Pablo "su plena restauración" (11:12), una plenitud en evidente contraste con su traspaso y pérdida y, por lo tanto, se caracteriza por una proporción que será comparable en la dirección opuesta. También llama a esto su "recepción" y también está en contraste con su "rechazo" (11:15).Es su injerto nuevamente en su propio olivo (11:23, 24). Finalmente, su restauración se expresa en estos términos: "todo Israel será salvo" (11:26)”. Páginas. Xii-xiv

He citado extensamente el comentario del profesor Murray para enfatizar que el problema de Israel en los últimos dos mil años ha sido mucho más que un pueblo sin patria. No ignoro el hecho de que entre los años 70 y 1948 d.C., el pueblo judío vivió en la diáspora.

Sus sufrimientos han sido indescriptibles en la mayoría de las tierras donde se establecieron, culminando con el Holocausto de la Segunda Guerra Mundial. Mi sincera esperanza es que hoy en día los cristianos no restrinjan su preocupación por el pueblo de Israel simplemente a la esfera política, es decir, al Estado de Israel. Deberíamos estar igualmente preocupados por su bienestar espiritual. El cumplimiento de los pasajes proféticos de Romanos 9-11 tendrá lugar dentro de la esfera de la predicación del evangelio al pueblo de Israel. Esto es exactamente lo que Pablo enseña en esta sección de la epístola: "la fe viene por oír y oír por la palabra de Cristo". En el original griego: "ara h pistis ex akohs h de akoh dia rhmatos cristou". (Transliterado al alfabeto latino)

A través de los años, ha habido muchas conversiones de judíos a la fe cristiana. El siglo XIX fue especialmente rico en tales ocurrencias.

 Me gustaría citar lo siguiente de un artículo en Wikipedia sobre la vida y los logros de un judío austríaco que vino al Señor Jesucristo.

Alfred Edersheim (1825 - 1889) fue un judío convertido al cristianismo y un erudito bíblico conocido especialmente por su libro La vida y los tiempos de Jesús el Mesías (1883).

“Edersheim nació en Viena de padres de afluencia y cultura judías. En su casa se hablaba inglés, y aprendió a hablarlo de manera fluida a una edad temprana. Fue educado en la escuela local y también en el Talmud y la Torá en una escuela hebrea, y en 1841 ingresó en la Universidad de Viena. Su padre sufrió enfermedades y problemas financieros y Alfred tuvo que mantenerse por sí mismo antes de que pudiera completar su educación universitaria.

 “Edersheim emigró a Hungría y se convirtió en profesor de idiomas. Se convirtió al cristianismo en Pesth bajo la influencia de John Duncan, un capellán de los trabajadores de la Iglesia de Escocia que se dedicaban a construir un puente sobre el Danubio. Edersheim acompañó a Duncan a su regreso a Escocia y estudió teología en New College, Edimburgo y en la Universidad de Berlín. En 1846 fue ordenado al ministerio de la Iglesia Presbiteriana. Fue misionero de los judíos en Rumania durante un año.

En 1861, los problemas de salud lo obligaron a renunciar y la Iglesia de San Andrés fue construida para él en Torquay. En 1872, la salud de Edersheim lo obligó nuevamente a retirarse, y durante cuatro años vivió tranquilamente en Bournemouth. En 1875 fue ordenado en la Iglesia de Inglaterra y de 1876 a 1882 Vicario de Lodera, Dorsetshire. En 1882 renunció y se mudó a Oxford. Fue Predicador Selecto de la Universidad 1884-85 y profesor de la Catedra Grinfield en la Septuaginta, 1886-88 y 1888-89. Edersheim murió en Merton, Francia, el 16 de marzo de 1889. http://en.wikipedia.org/wiki/Alfred_Edersheim

Otra conversión destacada fue la de Felix Mendelssohn (1809-1847). Agregó  Bartholdy a su apellido después de convertirse en cristiano. Entre sus muchos logros como compositor y director de orquesta, está su papel en el renacimiento de la música de J. S. Bach. ¡Condujo la Pasión de San Mateo de Bach en 1829, en Berlín, por primera vez después de la muerte del compositor en 1750! Un año antes de su muerte, compuso el oratorio Elijah.

El siglo XIX fue testigo de un gran renacimiento de interés en el idioma hebreo y en las misiones a los judíos. Uno de los hombres que desempeñó un papel importante en ese movimiento fue Franz Delitzsch (1813-1890). Aquí hay algunas citas sobre él de Wikipedia:

 “Franz Delitzsch (1813-1890) fue un teólogo y hebraista luterano alemán. Ocupó la cátedra de teología en Rostock desde 1846 hasta 1850, y en Erlangen hasta 1867, y luego en Leipzig hasta su muerte. Delitzsch escribió muchos comentarios sobre libros de la Biblia, antigüedades judías, psicología bíblica, una historia de poesía judía y apologética cristiana.

 “Defendió a la comunidad judía contra los ataques antisemitas y tradujo el Nuevo Testamento al hebreo. En 1880 estableció el Institutum Judaicum en Leipzig para la formación de trabajadores misioneros entre los judíos.

“Hoy, Delitzsch es mejor conocido por su traducción del Nuevo Testamento al hebreo. La traducción de Delitzsch todavía se considera la edición estándar del Nuevo Testamento en hebreo. Es notable porque se compuso antes del renacimiento moderno del idioma, pero aún permanece fresco y vivo para los lectores de hoy.

“Delitzsch también colaboró ​​con J. F. K Keil en una serie de comentarios que cubre todo el Antiguo Testamento y aún se mantiene en imprenta, aunque  apareció por primera vez en 1861.Delitzsch contribuyó con los comentarios sobre Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares e Isaías”.

Debo agregar a la información anterior de Wikipedia que estos comentarios fueron escritos en alemán y traducidos al inglés. Tengo todo el conjunto publicado por Wm. B. Eerdmans Publishing Company en Grand Rapids, Michigan. El valor especial de esta serie es que los comentarios se basan en el texto hebreo del Antiguo Testamento. Si bien las iniciales del Dr. Keil se enumeran en Wikipedia como J.F.K., los comentarios que tengo en mi poder las enumeran como C. F! Además, el Dr. Delitzsch escribió un comentario de dos grupos sobre la "Epístola a los Hebreos" basado en el texto griego del Nuevo Testamento.

Habiendo considerado los grandes logros del siglo XIX en el campo de las misiones a los judíos, es responsabilidad de Los cristianos en nuestros días no limitan su preocupación por los judíos simplemente a los aspectos políticos que rodean al Estado de Israel y sus luchas por la supervivencia en una atmósfera islámica hostil. Las Buenas Nuevas del Mesías deben ser proclamadas a los judíos en todas partes, con amor y sinceridad. Podemos hacer eso en base a la gran esperanza que se nos da en Romanos 11: 25-36:

25 Hermanos, quiero que entiendan este misterio para que no se vuelvan presuntuosos. Parte de Israel se ha endurecido, y así permanecerá hasta que haya entrado la totalidad de los gentiles. 26 De esta manera todo Israel será salvo, como está escrito:

«El redentor vendrá de Sion y apartará de Jacob la impiedad.27 Y este será mi pacto con ellos cuando perdone sus pecados».

28 Con respecto al evangelio, los israelitas son enemigos de Dios para bien de ustedes; pero, si tomamos en cuenta la elección, son amados de Dios por causa de los patriarcas, 29 porque las dádivas de Dios son irrevocables, como lo es también su llamamiento.

Contemplando ese gran evento futuro, Pablo irrumpió en una de las doxologías más alegres de la Biblia:

¡Qué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Qué indescifrables sus juicios  e impenetrables sus caminos!34 « ¿Quién ha conocido la mente del Señor,  o quién ha sido su consejero?» 35 « ¿Quién le ha dado primero a Dios,  para que luego Dios le pague?» 36 Porque todas las cosas proceden de él,  y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.

 

 

Añadido a este sitio: 13 de julio, 2020