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por G. K. Beale*

JETS 61.3 (2018): 461–92

UNA RESPUESTA AMILENIAL PARA UNA PERSPECTIVA PREMILENIAL DE ISAÍAS 65:20

Resumen: Este ensayo sostiene que Is. 65:20 no se trata sobre un Milenio temporal reversible, en el que existe muerte real, sino que se trata sobre la irreversible realidad eterna en la que no hay muerte prematura en la nueva creación sempiterna. Aporto siete líneas principales de argumentación a favor de esto: (1) La discusión de un problema de traducción en 65:20, que podría apoyar el premilenialismo o podría encajar en un punto de vista amilenial; (2) El contexto de la nueva creación eterna de Is. 65:17-19 y 65:21-25 apunta a la posibilidad de que 65:20 también se refiera a la nueva creación eterna; (3) El uso de Génesis 3 en Isaías 65, que señala un contexto de nueva creación eterna; (4) El contexto de la nueva creación eterna de Is. 65:17-25, el cual se apoya además sobre Is. 25: 7-10, que habla de que ya no habrá muerte en la nueva era eterna; (5) Argumentos a favor de una visión figurativa de Is. 65:20; (6) El uso de Isaías en Apocalipsis 21:1-22:4 es figurativo, por lo que apunta a que Is. 65:20 es una representación de la nueva creación irreversible y eterna; (7) La propia naturaleza irreversible de la escatología favorece la conclusión de que Is. 65:20 no se refiere a un estado milenario temporal y escatológico, sino a los nuevos cielos y tierra eternos.


 
Isaías 65:20 dice: "No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito.”  En la primavera del 2015, en un conversatorio sobre escatología del Seminario Teológico de Westminster, en la conferencia de la Coalición por el Evangelio en Orlando, Florida, se dio la motivación para elaborar este ensayo. Al concluir el diálogo del panel, hubo un tiempo prolongado para las preguntas del público. Una de las preguntas fue sobre: Cómo Is. 65:20 podría encajar en un clásico punto de vista amilenial, que suele sostener que Is. 65:17-25 describe los nuevos cielos y tierra eternos. Según recuerdo, el autor de la pregunta se refirió a John Piper, quien antes había hablado en la conferencia en apoyo del premilenialismo y había dicho que Is. 65:20 se refería al período temporal del milenio, que finalmente pasaría. Entre sus razones para ello estaba que el versículo 20 afirmaba tan claramente que habría pecado y muerte en la era futura, de modo que esta era no podía referirse al estado eterno.

Yo estuve entre los que respondieron a esta pregunta específica dirigida al panel. El presente ensayo es una ampliación de dicha respuesta. Adicionalmente, la reciente publicación de un libro de Matt Waymeyer, Amillennialism and the Age to Come: A Premillennial Critique of the Two-Age Model fue una motivación extra para elaborar este ensayo.[2] Entre sus trece capítulos (sin incluir la introducción y la conclusión) hay un capítulo titulado "The Intermediate Kingdom in Isaiah 65:17-25". Este capítulo de la obra de Waymeyer argumenta especialmente que Is. 65:20 se refiere al reino milenario intermedio y no al nuevo cosmos eterno.

El punto de vista premilenial afirma que Is. 65:20 debe tomarse aparentemente de una forma estrictamente directa en la que describe la muerte siendo una realidad durante el milenio y que no retrata la llegada de los nuevos cielos y tierra eternos. Algunos premilenialistas podrían argumentar que el milenio es un segundo cumplimiento inaugurado de la nueva creación (el primero es cuando uno se regenera como cristiano, p. ej., 2 Cor. 5:17), que luego se consuma en la nueva creación eterna, después del llamado milenio. Otros eruditos están de acuerdo en que Is. 65:20 debe interpretarse como una representación de la muerte en la nueva era, pero no lo relacionan específicamente con el milenio del Apocalipsis 20.[3]

Una interpretación "literal" de este verso, en el sentido de referirse a la muerte física real, es ciertamente posible, pero debemos recordar que el contexto que rodea a un verso es el "rey, la reina, el primer ministro y el gobernante" del significado de un verso en particular dentro de ese contexto. Por ejemplo, la palabra "correr" puede tener los siguientes significados: correr con las piernas, “correr” (moquear) la nariz, un candidato “corriendo” (que se presenta a) un cargo electo, una carrera de medias, una “carrera” (racha) de suerte, el agua que “corre” (fluye) en un arroyo, etc. El contexto puede exigir que "correr" se tome directamente (como un contexto de correr en una carrera de atletismo) o el contexto puede exigir varias interpretaciones figurativas (por ejemplo, un contexto político indicaría que alguien "corre" para un cargo). A veces el contexto puede permitir la posibilidad de un significado no figurativo o figurativo, como es el caso de Is. 65:20. Es por ello que los buenos eruditos de ambos lados de la cuestión difieren sobre si 65:20 debe tomarse como una referencia a la muerte real o debe ser entendido figuradamente.

Mi propósito en la presente discusión es argumentar por qué creo que el contexto apunta a que Is. 65:20 es figurativo y no describe la muerte real, aun cuando mirando aparte su contexto anterior y posterior podría parecer que se está describiendo la muerte real. En este ensayo se expondrán los siguientes puntos principales en apoyo de esto: (1) La discusión de un problema de traducción en 65:20, que podría apoyar el premilenialismo o podría encajar en un punto de vista amilenial; (2) El contexto de la nueva creación eterna de Is. 65:17-19 y 65:21-25 apunta a la posibilidad de que 65:20 también se refiera a la nueva creación eterna; (3) El uso de Génesis 3 en Isaías 65, que señala un contexto de nueva creación eterna; (4) El contexto de la nueva creación eterna de Is. 65:17-25, el cual se apoya además sobre Is. 25: 7-10, que habla de que ya no habrá muerte en la nueva era eterna; (5) Argumentos a favor de una visión figurativa de Is. 65:20; (6) El uso de Isaías en Apocalipsis 21:1-22:4 es figurativo, por lo que apunta a que Is. 65:20 es una representación de la nueva creación irreversible y eterna; (7) La propia naturaleza irreversible de la escatología favorece la conclusión de que Is. 65:20 no se refiere a un estado milenario temporal y escatológico, sino a los nuevos cielos y tierra eternos.

I.            UN PROBLEMA DE TRADUCCIÓN EN ISAÍAS 65:20 VISTO A LA LUZ DEL CONTEXTO DE LA NUEVA CREACIÓN ETERNA DE ISAÍAS 65:17-25

Antes de pasar al núcleo del ensayo, es necesario aclarar un problema de traducción en Is. 65:20. Algunas traducciones dicen "el pecador de cien años será maldito" (AT griego, Biblia aramea [Targum], Ginebra, ASV, KJV, NJB, ESV, RSV). "Pecador" en las traducciones inglesas es una traducción de la forma participial hebrea de חָטָא, que es ciertamente una manera posible de traducir la palabra. Por otro lado, varias traducciones interpretan este verbo hebreo como "quedarse corto" (NRSV) o "no alcanzar" (NASB, NIV, TNIV, JPS, NET Bible) o "fallar" (HCSB), con la traducción resultante de algo así como "y el que no llegue a la edad de cien años será considerado maldito".[4] Las traducciones están al menos divididas entre la traducción de "pecador" y "quedarse corto" (o "no alcanzar" o algo similar[5]). Los comentaristas también parecen estar divididos en cuanto a estas interpretaciones. Por supuesto, "pecador" podría significar (aunque no necesariamente) que no se está hablando de una edad eterna, mientras que "quedarse corto" permitiría un período en el que no hay pecado: "el que no llegue a la edad de cien años será considerado maldito", lo que, si fuese figurado, podría significar que no habrá muerte prematura y que todos vivirán mucho más allá de los cien años, ya que todos vivirán eternamente (de modo que la afirmación de que ninguno será "maldito" sería una condición hipotética que no se dará en este estado eterno). A la luz del presente argumento general de este ensayo, creo que es preferible la última traducción, especialmente por el contexto de la nueva creación eterna en Is. 65:17-20, pero, por último, ni el punto de vista premilenial ni el amilenial deberían apelar a este verbo hebreo en particular como base, incluso parcial, de su punto de vista, ya que cualquiera de las dos interpretaciones es posible, como puede verse de las principales traducciones.

Pero incluso si "pecador" fuera la mejor traducción, todavía podría encajar en el marco de una nueva creación eterna. Aparte de 65:20, el verbo aparece otras cinco veces en Isaías, y todos los demás usos se refieren a pecar contra Dios (Is. 1:4; 29:21; 42:24; 43:27; 64:4 [5]). Es significativo que en 64:4 [5] los pecadores pidan la misericordia de Dios y esperen la restauración (véase Isaías 63:15-64:12). Por lo tanto, se trata de pecadores que tienen esperanza (por ejemplo, piden a Dios que "no se acuerde de la iniquidad para siempre", Is. 64:9b). En este sentido, es posible que el participio "el pecador" en 65:20 sea un participio de identificación, que distingue un estado de una acción en curso. En el nuevo cosmos eterno, los redimidos serán siempre "pecadores" redimidos. Forma parte de su identidad. Esto se apoya en la observación de que la idea en el contexto es que las declaraciones de Isaías "para siempre" y "ya no" en los versículos 17-20a construyen un contraste entre lo que era y lo que ahora es. Dentro del flujo de Isaías, cuando llega el tiempo de la nueva creación eterna, los pecadores antagonistas ya han sido derrotados, lo que significa que "el pecador" en 65:20 es una persona redimida. Al igual que la "sal" que permanece en los pantanos de la nueva creación (Ezequiel 47:11), al igual que la única voz de alabanza que emana de los grupos de personas con múltiples lenguas (Apocalipsis 5:9; 7:9), y comparable a los que en el estado eterno siguen siendo referidos como aquellos "de toda nación y de todas las tribus y pueblos" (Apocalipsis 7:9), así "los pecadores" de Is. 65:20 son recordatorios continuos a lo largo del estado eterno de quiénes eran los redimidos. Son aquellos que han vencido su pecado gracias a la obra redentora del Siervo sufriente (Isaías 53).[6] Por consiguiente, no es extraño que los creyentes redimidos sean etiquetados como "pecadores" como un recordatorio continuo para siempre de lo que han sido redimidos.[7]

II.            EL CONTEXTO DE LA NUEVA CREACIÓN ETERNA DE ISAÍAS 65:17–25

Creo que el contexto de Is. 65:17-19 y 65:24-25 se refiere a los eternos cielos y la tierra nuevos, como también lo confirma en parte Is. 66:22-24 (un paralelo verbal con 65:17) (como veremos). Algunos premilenialistas consideran que todo el pasaje incluye una descripción de una tierra renovada en un milenio venidero, pero la mayoría considera que algunas partes del pasaje se refieren a un milenio (como Is. 65:20), y otras partes se refieren finalmente a una consumada nueva creación en el nuevo cosmos eterno.[8] Pero el resto de este ensayo expondrá las razones por las que esto es poco probable.

Dado que Is. 65:20-24 está intercalado entre el claro contexto de la nueva creación eterna de los versículos 17-19 y el versículo 25, lo más natural sería entender que los versículos 20-24 también se refieren al mismo cosmos nuevo y eterno, y no a una tierra previa semi-renovada (un milenio) que precede a la nueva creación eterna. Si esto es así, entonces Is. 65:20 (junto con 65:21-25[9]) no debe tomarse estrictamente, sino que es una forma figurativa de referirse a una vida larga y realmente eterna.

El siguiente análisis en este párrafo es el argumento más fuerte de éste ensayo a favor de que Is. 65:20 se refiere a la nueva creación eterna y no a un milenio temporal. El versículo 20 continúa describiendo las condiciones eternas de Jerusalén en el versículo 19. Es especialmente significativa la observación de que el hebreo del verso 20a dice directamente "y no habrá [= "y nunca habrá" o "ya no habrá"] de allí un niño que viva sólo unos días". "De allí" (מִשָּׁם) se refiere a "Jerusalén" en el verso 19, donde "ya no se oye la voz del llanto ni el sonido del clamor". Esto significa que el verso 20 continúa describiendo las condiciones eternas del verso 19, donde el llanto tiene que ver con los aspectos de la maldición del viejo mundo, especialmente la muerte, que ya no existe, como el verso 20 desarrolla.[10] "Así, la muerte no llevará de allí [es decir, de la Jerusalén de la era mesiánica] a alguien que no es más que un niño de pecho, como la muerte suele hacer ahora.[11] El punto de este lenguaje es que ya no habrá muerte prematura en la nueva Jerusalén eterna. Por lo tanto, el versículo 20 continúa describiendo las condiciones de "regocijo" y no "llanto" del versículo 19, que a su vez continúa la descripción de Dios en el versículo 18 "creando a Jerusalén" en una nueva condición de "regocijo y alegría" que durará "para siempre"[12] y que nunca se revertirá ni pasará.[13] Dios " creando a Jerusalén" en el verso 18 es una forma equivalente de decir en el verso 17 que " crea... una nueva tierra", ya que en el AT y en algunos sectores de la escatología judía Jerusalén debía expandirse para cubrir toda la tierra al final de la era.[14] Y este "regocijo" debe ser "para siempre" en el versículo 18 porque Jerusalén se identifica con los "nuevos cielos y la nueva tierra" que Dios "creará", donde "se olvidarán los problemas anteriores" (v. 17), que nunca más se recordarán o experimentarán (como la muerte, el sufrimiento, la persecución, etc.). El hecho de que "ya no habrá [llanto y clamor]" al final del versículo 19 es la "contrapartida negativa de 'para siempre'" en el versículo 18,[15] y el "ya no" que introduce el versículo 20 es sinónimo del "ya no" eterno del versículo 19, de modo que señala que el versículo 20a-b, como mínimo, ¡se refiere a realidades eternas! Desde este punto de vista, Is. 65:17-20 es una cadena inquebrantable de descripciones que describen la nueva creación eterna y no una era temporal (es decir, milenaria), que implicará muerte, sufrimiento y destrucción final. En efecto, el versículo 19 ha dicho que nunca más habrá "llanto" y "clamor", pero si el versículo 20 está afirmando la noción de la muerte real, entonces habrá "llanto" y "clamor" por dicha muerte en el estado eterno introducido en los versículos 18-19 y continuado con el "ya no" (que es sinónimo del "ya no" eterno del v. 19) al principio del versículo 20. Por lo tanto, tal muerte plantearía una contradicción con la noción del estado eterno introducido en los versículos 18-19 y continuado con el versículo 20a. Por eso un premilenialista tiene razón al decir que la interpretación de Is. 65:20-24 como referencia a un milenio no eterno es "inusual, sin duda".[16]

Además, no se puede decir que, después de hablar de realidades eternas en los versículos 17-19, el versículo 20 sea una escena retrospectiva a un milenio,[17] ya que el "ya no de allí" (לאֹ־יִהְיֶה מִשָּׁם) del verso 20 introduce un ámbito temporal eterno para el verso 20. La mayoría de las traducciones traducen מִשָּׁם   como "en ella" (RSV, NRSV, NASB,[18] NIV, ESV), "en ella" (HCSB), "de ahí" (KJV, ASV), "allí" (Ginebra), y algunas traducciones no traducen la frase en absoluto (NJB; NLT, NET[19]). Todas estas traducciones son un poco más vagas que "desde allí", aunque la KJV, ASV y Ginebra son las que más se acercan al hebreo entre las versiones inglesas. Especialmente imprecisas son aquellas traducciones que no traducen מִשָּׁם en absoluto. Decir que la redacción después de la frase introductoria "no más de allí" en el verso 20 es una escena retrospectiva hace violencia a la sintaxis de esta frase introductoria. Para tener la posibilidad de una escena retrospectiva en el verso 20, tendría que haber una redacción introductoria más ambigua (como la que aparece especialmente en la NJB, NLT y NET) que sería más susceptible de tal escena. Los premilenialistas que aprecian una exégesis "histórico-gramatical" deberían ser cautelosos al plantear tal retroceso.

En concordancia, Alec J. Motyer resume bien la idea en Is. 65:20:

Ningún niño dejará de disfrutar de la vida ni ningún anciano dejará de sentirse totalmente realizado. De hecho, ¡uno no sería más que un joven si muriera con cien años! Esto no implica que la muerte siga estando presente (contradiciendo a [Is.] 25:7-8), sino que afirma que, a lo largo de toda la vida, como deberíamos decir ahora desde la infancia hasta la vejez, el poder de la muerte será destruido.[20]

Más adelante nos referiremos a Is. 25:7-8, pero el punto principal hasta ahora es que no habrá una muerte prematura, por lo que las personas serían consideradas jóvenes si murieran a los 100 años de edad, lo cual, en realidad, no sucederá.

Incluso un comentarista premilenial de Isaías como J. N. Oswalt también ve que Is. 65:20 se refiere a la muerte prematura. Él resume el significado de 65:20 como "nadie morirá sin cumplir todos los días de una vida plena". En ese reino, si alguien muriera a los cien años de edad, se le consideraría como si hubiera muerto siendo todavía un muchacho",[21] lo que para Oswalt es una condición que no ocurrirá. Por supuesto, Oswalt ve que seguiría habiendo muerte, pero que la gente viviría cientos de años, de modo que, teóricamente, cualquiera que viviera sólo cien años sería considerado como si muriera siendo todavía un joven. La única diferencia entre el punto de vista de Oswalt y el mío es que para él "los días de una vida plena" se limitan a cientos de años (como en el período anterior al diluvio), pero para mí "una vida plena" se refiere a una vida ilimitada y eterna.

A la luz de estas observaciones, es muy difícil decir que Is. 65:17-19 y 65:25 se refieren a la nueva creación eterna y que Is. 65:20-24 se refiere al milenio. Si un premilenialista afirmara que todo Is. 65:17-25 y 66:21-24 también son sobre el milenio, entonces esto sería más consistente, y algunos así lo argumentan,[22] pero otros son más inconsistentes.[23] Sin embargo, hasta ahora hemos visto que Is. 65:18, 19 y 20 forman una cadena inquebrantable de representaciones que ilustran la nueva creación eterna y no alguna era milenaria temporal. Este argumento del contexto inmediatamente anterior es la evidencia más fuerte en contra de que Is. 65:20 se refiera a una época temporal durante la cual puede ocurrir la muerte. El resto de este artículo seguirá explicando por qué Is. 65:20 no describe una época temporal.

III.            OTRA CONSIDERACIÓN DEL CONTEXTO DE LA NUEVA CREACIÓN ETERNA DE ISAÍAS 65 A LA LUZ DE GÉNESIS 1–3

Una segunda razón por la que es probable que Is. 65:20 se refiera al estado eterno es porque la continuación de su pensamiento en los versículos 21-22 se refiere al nuevo mundo sin fin. Los creyentes de la nueva creación "plantarán viñas" (v. 21; "plantar" se repite en v. 22). El versículo 22 dice entonces: "porque como los días de un árbol, así serán los días de mi pueblo".[24] La Biblia griega (LXX) y la aramea (Targum), las primeras interpretaciones existentes del versículo 22, interpretan este árbol como "el árbol de la vida" del Jardín del Edén (Gn 3:22, 24). Literalmente, el hebreo podría traducirse como "el árbol" (ya que "árbol" va precedido del artículo en hebreo), refiriéndose probablemente al conocido árbol del Edén. Ciertamente, el artículo podría omitirse, y la idea sería simplemente que la gente viviría mientras un árbol viejo vive (lo que es expresado por la mayoría de las traducciones, excepto por la Biblia de Ginebra que lo traduce por "el árbol"). Si se trata de "el árbol de la vida", entonces se referiría a que las personas vivirían para siempre; ya que, si Adán hubiera comido del "árbol de la vida", habría vivido "para siempre" (Gn 3:22).

La alusión más clara a Génesis 3:14-15 en Is. 65:25, que narra la maldición de la serpiente, indica que la referencia a Génesis 3 es adecuada: "sobre tu vientre irás, y polvo comerás... él [la simiente de la mujer] te herirá [a la serpiente] en la cabeza". Isaías 65:25 dice: "el polvo será el alimento de la serpiente. Ellos [incluyendo la serpiente] no harán mal ni daño en todo mi santo monte".[25] Esto se refiere a que la serpiente ha sido consumadamente derrotada, de modo que no habrá más daño o mal en la nueva era (lo cual no podría ser cierto en la era milenaria).

Además de la alusión a la serpiente de Génesis 3, es probable que haya otra alusión a Génesis 3 con respecto a la inversión del trabajo de la humanidad que es "doloroso"[26] (Gn 3:16 [Ginebra, RV]; 3:17) y que finalmente resulta en la vanidad debido a la muerte (véase "no trabajar en vano" en Is. 65:23a; cf. Gn 3:17-19) y de los dolores de parto malditos de la mujer (Gn 3:16)[27] que se invierten en una "bendición" para su "descendencia" (Is. 65:23).[28] Esta bendición se expresa en el hecho de que los hijos no estarán destinados a la "maldición" (Is. 65:23, en consonancia con Gn 3:19), sino que "perdurarán" para siempre como los "cielos nuevos y la tierra nueva" (Is. 66:22).[29] Esta es una representación de la maldición a la inversa.[30] Y, por último, Is. 65:17 ("crearé un nuevo cielo y una nueva tierra") alude a Gn 1:1 ("Dios creó los cielos y la tierra"),[31] donde aparecen las mismas palabras hebreas para "crear", "cielo" y "tierra". De hecho, fuera de Gn 1:1 e Is. 65:17, la combinación de estas tres palabras hebreas (para "crear", "cielo" y "tierra") sólo aparece en Gn 2:3, así como en Dt. 4:32,[32] Is. 42:5 e Is. 45:12, 18, todos los cuales remiten a Gn 1:1.[33] Los "cielos nuevos y tierra nueva" de Is. 65:17 probablemente suponen la desaparición del viejo cosmos (como antes en Is. 24:19-21 y 51:6[34]) y la recreación, no de otro cosmos temporal o de algún período terrenal escalado en continuidad con la vieja tierra que pasará, sino de un nuevo cosmos eterno.[35]

Las alusiones y ecos anteriores entre Génesis 1-3 e Isaías 65 pueden resumirse como sigue:          

Génesis 1–3

Isaías 65

(1)  Génesis 1:1 (antigua creación)

(2)  Gn 2:9; 3:22, 24 (árbol de la vida)

(3)  Gn 3:14-15 (la serpiente "comerá polvo" y "será herida en la cabeza")

(4)  Gen 3:17-19 (el trabajo conllevará "dolor" y se hará en vano)

(5)  Gn 3:16 (los malditos dolores de parto de la mujer: "con dolor darás a luz") y Gn 3:19 (los hijos están destinados a la muerte)

 

 

(1)  Is. 65:17 (nueva creación)

(2)  Is. 65:22 (el árbol)

(3)  Is. 65:25 ("el polvo será el alimento de la serpiente" y la serpiente "no hará ningún mal o daño")

(4)  Is. 65:19 ("ya no habrá ... llanto y clamor") e Is. 65:23a ("no trabajarán en vano")

(5)  Is. 65:23 ("no tendrán hijos para la maldición, porque son la semilla de los bendecidos por el Señor" que "perdurarán" para siempre [Isa 65:22])

(las tres primeras referencias son alusiones y las dos últimas son ecos).

Estas alusiones y ecos de Génesis 1 y 3 apuntan con fuerza a que el "árbol" de Isaías 65:22 es una alusión al "árbol de la vida" de Génesis 3:22. Lo que puede favorecer aún más una referencia al "árbol de la vida" y una recapitulación del Edén en una nueva creación eterna son las otras profecías de Isaías sobre la nueva creación que aparecen antes en el libro, y que ilustran una restauración del Jardín del Edén. Por ejemplo, Is. 51:3 dice: "Su desierto [el de Israel] lo hará como el Edén, y su desierto como el Jardín del Señor", lo que va seguido de la frase "el gozo y la alegría [שָׂשׂוֹן וְשִׂמְחָה] se encontrarán en ella", que son formas sustantivas de los mismos dos verbos que se encuentran en Isaías 65.[36]

Aunque no se piense en el "árbol de la vida", la restauración del Edén queda reflejada por las repetidas referencias a "plantar viñas" (v. 21), "plantar" (v. 22) y "árbol" (v. 22). Además de Is. 51:3, este lenguaje de fertilidad de la nueva creación (especialmente con respecto a los árboles) aparece antes en el libro junto con la noción de que durará un tiempo "eterno" (no una era milenaria temporal) y con las mismas expresiones hebreas de "alegría", que se encuentran en Isaías 65, y que encontraremos más adelante (en la siguiente sección) en Isaías 25, describiendo el estado eterno. Por ejemplo, Is. 55:12-13 habla de la gente “saliendo con alegría [בְשִׂמְחָה]” y del florecimiento de "los árboles del campo" y del "ciprés" y el "mirto", todo lo cual será "una señal eterna que no se cortará." Asimismo, Isaías 60:15 habla del pueblo de Dios que será "un orgullo eterno, un gozo [מְשׂוֹשׂ] de generación en generación", cuando "se acaben los días de su luto" y "posean la tierra para siempre" como "la rama de la plantación de Dios" (Isaías 60:21; cf. también Isaías 27:6). Isaías 60:19-20 muestra que este contexto se refiere a la nueva creación eterna.

Así pues, aunque no se piense explícitamente en el "árbol de la vida" de Génesis 3 (aunque las pruebas apuntan a ello), la noción de un tiempo eterno de fertilidad recapitulada del Edén está en mente en Is. 65:21-22. Las otras alusiones a Génesis 1-3 observadas anteriormente refuerzan esta conclusión. Y, puesto que los versículos 21-22 continúan claramente el pensamiento del debatido versículo 20, entonces es probable que el versículo 20 deba interpretarse como una referencia al estado interminable de la nueva era. El pensamiento del contexto anterior y posterior de Is. 65:20 se refiere a condiciones eternas y no temporales. Por lo tanto, es probable que el pensamiento de un milenio temporal, no eterno, no esté en mente en el versículo 20.

IV.            EL CONTEXTO DE LA NUEVA CREACIÓN ETERNA DE ISAÍAS 65 A LA LUZ DE ISAÍAS 25:7-10 Y 35:1-10

El contexto de la nueva creación eterna comienza en realidad en Is. 65:13-16 y continúa en 65:17 y los versículos siguientes. Es evidente que Is. 65:13-14, 18 y 25 son probablemente un desarrollo bíblico interno de Is. 25:7-9, este último, en el que tanto premilenialistas como amilenialistas coinciden generalmente en que se trata del nuevo cosmos final y eterno.[37] Si Is. 65, de hecho, está aludiendo a este pasaje de Is. 25, entonces no hay duda de que Is. 65:17-20 se refiere a una nueva creación eterna. Obsérvese la combinación de paralelos verbales y temáticos únicos entre los dos pasajes que apuntan a esta dependencia de Isaías 65 con respecto a Isaías 25:

Is. 25:7–10a

Is. 65:13–14, 18, 25

Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones. Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lágrima de todos los rostros; y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra; porque Jehová lo ha dicho. Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos [נָגִילָה  וְנִשְׂמְחָה] en su salvación.” Porque la mano de Jehová reposará en este monte. (nótese también "monte sagrado" en 27:13).

* La cursiva en ambas columnas representa los paralelos verbales y el subrayado sólido, los paralelos lingüísticos sinónimos.

13–14 Por tanto, así dijo Jehová el Señor: He aquí que mis siervos comerán, y vosotros tendréis hambre; he aquí que mis siervos beberán, y vosotros tendréis sed; he aquí que mis siervos se alegrarán, [יִשְׂמָחו] y vosotros seréis avergonzados; he aquí que mis siervos cantarán por júbilo [יָרֹנּו] con un corazón alegre…”

16–17 “…porque las angustias primeras serán olvidadas, y serán cubiertas de mis ojos Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.”

18–19 “Mas os gozaréis y os alegraréis [שִׂישׂוּ וְגִילוּ] porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, [גִּילָה], y a su pueblo gozo [מָשׂוֹשׂ]. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré [ וְשַׂשְׂתִּי ] con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor…”

25 “El lobo y el cordero serán apacentados juntos. …

No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte,

dijo Jehová.[38]

Entre los dos pasajes se observan los siguientes paralelos verbales y temáticos que, en conjunto, son únicos en todo el AT:

  • la nueva época ocurre en un "monte" sagrado (Is. 25:7, 10a y 65:25; cf. Is. 27:13);
  • será un tiempo de "regocijo" y "alegría" (utilizando los mismos verbos hebreos ילג y שׂמח para estas expresiones[39]);
  • Dios "quitará el oprobio de su pueblo de toda la tierra" (Isa 25:6) y "los antiguos problemas se olvidan" y "se ocultan de" la "vista" de Dios (Isa 65:16);
  • será un tiempo en el que no habrá más llanto (Isa 25:8 y 65:19);
  • ambos hablan de la condición de esta nueva era que durará "para siempre" (Is. 25:8, el tiempo en que la "muerte" será abolida) o "para siempre" (por ejemplo, Is. 65:18, el tiempo de "regocijo").

La referencia al "regocijo y la alegría" en Isaías 65:18-19 (mencionado tres veces allí) es probablemente una alusión verbal a Isaías 25:9. Además de este y otros paralelos lingüísticos, la combinación de los cinco temas anteriores no se da, que yo sepa, en ningún otro lugar del AT, excepto en Isaías 25 e Isaías 65. Si Isaías 65 está utilizando Isaías 25 con la misma idea contextual, entonces Isaías 65 también trata de la nueva creación eterna, donde tampoco habrá muerte. Aunque Isaías 65:20 no es un desarrollo específico de Isaías 25, los versos que rodean al verso 20 dependen de Isaías 25 y de su idea de la nueva creación eterna. Por lo tanto, es probable que el versículo 20 deba entenderse como una descripción figurativa del nuevo cosmos eterno.

Asimismo, además de Isaías 25, Is. 35:1-10 (y, como veremos, Is. 51:11) es un importante antecedente de Is. 65:13-14, 18, 25,[40] que el pasaje de Isaías 65 también desarrolla. A este respecto, nótese que (1) Is. 35:10 también predice una nueva creación venidera y utiliza una combinación de tres de los cuatro mismos verbos hebreos para "regocijarse" y "alegrarse" en 35:1-2 (y algunas de las formas sustantivas correspondientes en 35:10) que en Is. 65:13-14, 18, 25; (2) el pasaje predice que ninguna "bestia viciosa subirá sobre ella" (35:9; cf. 65:25); (3) habrá curación de los cuerpos de aquellos restaurados a esta nueva creación (35:5-6); y (4) el pasaje culmina con que los justos tendrán "alegría eterna sobre sus cabezas... y el dolor y el suspiro desaparecerán" (Is. 35:10; Is. 51:11 cita textualmente Is. 35:10, incluyendo "alegría eterna").[41] Esto apunta a que el versículo 20 es una representación figurativa de la nueva creación interminable.

V.            OTRAS CONSIDERACIONES A FAVOR DE UNA INTERPRETACIÓN FIGURADA DE ISAÍAS 65:20

La interpretación más antigua de Is. 65:20, en la Septuaginta, traduce las tres primeras partes del versículo de la siguiente manera "De ninguna manera debe haber uno que muera intempestivamente, o un anciano que no cumpla su tiempo: porque el joven tendrá cien años, y el pecador que muera a los cien años también será maldito". Las tres primeras frases encajan con una perspectiva eterna del versículo 20, pero nótese especialmente que el griego matiza el hebreo "el joven morirá a los cien años" reformulándolo con "el joven tendrá cien años". Esto puede entenderse más fácilmente que el hebreo de Is. 65:20 para indicar figuradamente que ya no habrá muerte prematura en el nuevo mundo, ya que todos vivirán para siempre (a la luz del contexto anterior y posterior), es decir, en la edad eterna se pensará sino en un joven que llega a los cien años. Vivir "cien años" sin que se mencione la muerte puede entenderse, naturalmente, no como vivir un "centenar de años" real, sino vivir un tiempo muy largo, de hecho, para siempre. Sin embargo, es cierto que el AT griego también se refiere a que "el pecador que muera a los cien años será maldito", lo cual, por otra parte, podría apoyar una visión premilenial, pero podría sugerir una condición en el estado eterno que, en realidad, no tendrá lugar. O, como se ha señalado anteriormente, los creyentes podrían ser etiquetados como "pecadores" como un recordatorio continuo para siempre acerca de lo que han sido redimidos.

Entender la última parte del versículo de esta manera es ampliamente análogo a Apocalipsis 3:5: "al que venza... no borraré su nombre del libro de la vida". Algunos comentaristas consideran que esto implica que algunas personas realmente redimidas perderán su salvación eterna. Es decir, algunos fueron escritos en el "libro de la vida", pero su nombre será borrado porque no perseveran en su fe. Sin embargo, puede indicar con la misma facilidad, y más probablemente, una seguridad de que si alguien es redimido esa persona nunca será borrada del "libro de la vida". Podría representar una condición hipotética que nunca tendrá lugar para el genuino creyente.[42]

Asimismo, el final de Is. 65:20 puede entenderse de manera similar: que "ya no habrá un niño que viva pocos días, ni un anciano que no llegue a vivir sus días... y el que no llegue a la edad de cien años será considerado maldito". "Si uno viviera sólo 100 años, la gente pensaría que esa persona está bajo alguna maldición. Por supuesto, la gente no vivirá sólo 100 años y la gente no estará bajo una maldición en el mundo recién creado por Dios".[43] El versículo, por lo tanto, "ilustra el punto de que la gente vivirá un tiempo muy largo".[44] El punto sería que no "vivir unos pocos días" y "vivir sus días",[45] y que todos vivirán más allá de "cien", no implica la muerte sino una vida muy larga, de hecho, eterna. Is. 65:19 ha hablado de que ya no habrá "llanto y clamor" en la nueva creación, e Is. 65:20 continúa esta idea y da el mayor ejemplo de lo que la gente se afligía en el antiguo mundo (la muerte), por la que ya no se afligirán, como ha indicado 65:19.

Es importante destacar, como vimos al principio de este ensayo, que el hebreo de Is. 65:20 debe traducirse directamente como "no habrá de allí un niño que viva sino unos pocos días". Como se ha señalado anteriormente, "de allí" se refiere a "Jerusalén" en el versículo 19, donde "ya no se oye la voz del llanto ni el sonido del clamor". Esto significa que el verso 20 continúa describiendo las condiciones del verso 19, donde el llanto tiene que ver con aspectos de la maldición del antiguo mundo, especialmente la muerte, que ya no existe, como el verso 20 elabora. Ese "ya no habrá" (llanto y clamor) en el verso 19 es la "contraparte negativa de 'para siempre'" en el verso 18,[46] ambos continuando el pensamiento de la "nueva tierra" en el verso 17, donde "no se recordarán ni vendrán a la mente los problemas anteriores". Y "ya no habrá” ("se escuchará") en el verso 20 es la contrapartida del eterno "ya no habrá" (llanto y grito) del verso 19. Como concluimos en la sección introductoria, Isaías 65:17-20 es una cadena inquebrantable de descripciones que describen la nueva creación eterna y no una era temporal (es decir, milenaria), que incluirá muerte, sufrimiento y destrucción final. Por lo tanto, sea lo que sea lo que dice el versículo 20, tiene que entenderse de alguna manera como una descripción del estado eterno.

1. Problemas sintácticos en Is. 65:20. La dificultad más significativa para mi interpretación de Is. 65:20 es la afirmación del texto hebreo al final del versículo (65:20c-d) de que "el joven morirá a la edad de cien años y el que no llegue a la edad de cien años será considerado maldito".

Is. 65:20c–d (Español)

Is. 65:20c–d (Hebreo)

65:20c: porque el niño morirá de cien años,

65:20d: y el pecador de cien años será maldito.

כִּ֣י הַנַּ֗עַר בֶּן־מֵאָ֤ה שָׁנָה֙ יָמ֔וּת   

      והַ֣חוֹטֶ֔א בֶּן־מֵאָ֥ה שָׁנָ֖ה יְקֻלָּֽל׃

Por supuesto, como parte aislada del versículo 20, se puede ver fácilmente que describe la muerte real. Y todos los intérpretes premileniales afirman o, mejor dicho, asumen que el versículo 20 se refiere a la muerte física real, de modo que sobre esta base concluyen que debe referirse a un estado premilenial.[47] Pero como acabamos de ver, el "ya no" del versículo 20 continúa el "ya no" eterno del versículo 19 y señala que, al menos, los versículos 20a-b se refieren a realidades eternas, y no a realidades temporales milenarias. A la luz de esto, el versículo 20 debería decir "ya no [por la eternidad] desde allí [la Nueva Jerusalén] será un niño que vive pocos días". Pero este eterno "ya no desde allí" del verso 20a también se traslada a la siguiente cláusula del verso 20b: "o ya no [por la eternidad] desde allí habrá un anciano que no viva sus días." Los versos 20c y 20d están introducidos por una כִּי, que es causal ("porque"), explicativa ("por cuanto") o, más probablemente, adversativa.[48] ¿Debería trasladarse el "ya no" del verso 20a a estas dos cláusulas finales con la siguiente traducción: "pero [o "porque"] ya no [por la eternidad] desde allí morirá el joven a la edad de cien años, y ya no [por la eternidad] desde allí será maldecido el que no llegue a la edad de cien años"?[49] Sintácticamente, esto no es probable.[50]

Al menos, como acabamos de señalar, podemos decir que la cláusula כִּי de Is. 65:20 introduce una noción causal ("porque"), explicativa ("por cuanto", "en cuanto") o, más probablemente, adversativa ("pero", "más bien"): "pero [o "porque"] el joven morirá a la edad de cien años".[51] Además, puede ser útil examinar en otros lugares del AT la construcción sintáctica que se encuentra en Is. 65:20: לאֹ + el imperfecto + עוֹד + una conjunción coordinante siguiente כִּי , que introduce una nueva cláusula. Esta construcción también aparece once veces en los profetas, donde el כִּי casi siempre introduce una cláusula adversativa que apoya a la cláusula precedente, aunque normalmente se incluye una idea causal y se subordina dentro de la noción adversativa.[52] En cada caso, el contenido de la cláusula כִּי se refiere al mismo tiempo y a un tema antitético paralelo de lo que precede.

El uso más cercano en Is. 62:4 es un buen ejemplo de esto: "ya no se dirá [לֽאֹ־יֵאָמֵר֩ . . . ע֜וֹד] a vosotros “Desamparados” ni vuestra tierra se dirá ya [לאֹ־יֵאָמֵ֥ר עוֹד֙]'Desolada'; pero [כִּי, o "para"] serás llamada 'mi delicia está en ella' y tu tierra 'casada' porque [כִּי] el Señor se deleita en ti". El tiempo futuro en que Israel "ya no se dirá que está abandonada" y "ya no se dirá que está desolada" se contrasta con (כִּי) el mismo tiempo futuro en que Dios se "deleitará en ella" y estará "casado" con ella.[53] También las cláusulas "ya no" y la cláusula כִּי pertenecen al mismo tema de que Israel está casado con Yahvé (esto se afirma primero negativamente en el v. 4a y positivamente en el v. 4b). La última cláusula de Is. 62:4 dice entonces: "porque [כִּי] el Señor se deleita en ti, y con él se casará tu tierra". Esta segunda y última cláusula כִּי de 62:4 da la base (o la explicación) o bien para la cláusula "ya no" o bien para la cláusula adversativa precedente כִּי de 62:4, pero independientemente de ello pertenece al mismo tiempo y el tema de las cláusulas precedentes: las futuras bodas del Señor con Israel. Así, los temas y el alcance temporal del "ya no" y de las dos כִּי cláusulas son las mismas: ambas se refieren a la futura relación matrimonial de Israel con Dios.

Curiosamente, el único otro uso de esta construcción sintáctica en Isaías está en Is. 54:4-5, donde tanto la cláusula לאֹ   + el imperfecto + עוֹד como la siguiente cláusula כִּי pertenecen al mismo tiempo futuro del matrimonio de Israel con Yahvé: "y ya no te acordarás del reproche de tu viudez, sino [o "porque"] tu marido es [será] tu hacedor" (Isa 54:6-7 aclara que esto es futuro y sobre el matrimonio).

A la luz de los usos de esta construcción לאֹ + el imperfecto + עוֹד + una construcción siguiente כִּי, es muy probable que Is. 65:20c-d se refiera al mismo tiempo eterno futuro de 65:20a-b. Si esto es correcto, entonces sea lo que sea que signifiquen estas dos últimas cláusulas de Is. 65:20c-d, no podrían significar que la muerte real tendrá lugar en ese tiempo futuro, ya que es un tiempo eterno. Por lo tanto, Is. 65:20c-d debe entenderse de algún modo en sentido figurado (más adelante se analizará de qué tipo de figura retórica se trata).

Además, si la cláusula כִּי que introduce los versos 20c-d da una condición sincrónica adversativa a (o causa para) el verso 20a-b, no tendría sentido que los versos 20c-d se refirieran a la muerte real que tiene lugar. Si se refiriera a la muerte real, entonces tendríamos la siguiente cadena de pensamiento contradictoria: "no habrá muerte en el estado eterno (v. 20a-b) pero habrá muerte en el estado eterno (v. 20c-d)". Es muy improbable que el versículo 20 contenga tal contradicción.

2. ¿Qué tipos de figuras retóricas hay en Is. 65:20? ¿Cuáles son las figuras retóricas precisas en Is. 65:20? Es significativo que el versículo 20 delinea tres grupos de edad sobre los que el versículo 19 dice que "ya no habrá ... llanto ni clamor": el infante, el anciano y el joven. Los grupos de edad opuestos del "infante" y el "anciano" son una figura retórica llamada merismo (la totalidad en la polaridad), que indica a todos los habitantes de Jerusalén. Es probable que los tres grupos se refieran a todos los que viven en la nueva Jerusalén, a la que los versículos 18 y 19 se refieren como todo el "pueblo" (el tercer elemento de la "juventud" puede añadirse para realzar la noción de totalidad dando el elemento medio del espectro o junto con el "infante" ser un contraste más con el "anciano").[54] Los merismos que utilizan "joven" y "anciano" junto con otras palabras contrastantes ocurren, al menos, diecisiete veces en el AT y siempre indican la totalidad de un grupo de personas (generalmente Israel) que comparten la misma bendición o juicio.[55]

Por lo tanto, es probable que todas las partes del grupo en Is. 65:20 compartan exactamente la misma bendición de larga vida (eterna). La totalidad del grupo también se llama "mi pueblo" (Is. 65:19; 22), "su pueblo" (Is. 65:18), "mis elegidos" (Isa 65:22), y "la descendencia de los bendecidos por el Señor y sus descendientes con ellos" (Is. 65:23).

En consecuencia, el versículo 20a-b está diciendo que todos los habitantes de la nueva Jerusalén "ya no" morirán una muerte prematura en la nueva creación eterna, de modo que nadie "llorará y se lamentará" ante tal muerte (v. 19), ya que incluso la muerte de un hombre muy anciano (v. 20b) trae luto. Pero a diferencia de los habitantes de la vieja Jerusalén de diferentes edades literales, los habitantes del nuevo mundo eterno llegan allí por medio de la resurrección de la nueva creación, de modo que el merismo que indica "todos los habitantes" de la Nueva Jerusalén son todos de la misma edad: todos han sido resucitados juntos en el mismo tiempo escatológico a la vida espiritual y física eterna consumada (como han dicho Is. 25:7-8[56] y 26:19[57] y ha implicado el paralelo de 66:22b[58]). Esto significaría que un niño o un anciano que ya no muere de forma intempestiva es una figura retórica llamada meiosis o lítotes, por la que una cosa se disminuye para magnificar otra.[59] Incluso la vida plena de un anciano del mundo antiguo que finalmente muere se convierte en la realidad temporal menor que apunta a la realidad temporal mayor de la vida eterna. En el mundo antiguo, la muerte prematura es una de las cosas más explícitas por las que la gente "lloraba y lloraba" (v. 19b). Pero, por supuesto, en el mundo antiguo se lloraba por la muerte de los niños e incluso se lloraba por una persona que crecía y vivía una larga vida y luego moría. Por lo tanto, ahora la muerte infantil, y cualquier otro tipo de muerte prematura o inoportuna o cualquier muerte en absoluto, no ocurrirá en la nueva creación, ya que nada ocurrirá allí que sea causa de "llanto y clamor", como ha dicho el versículo 19. Por supuesto, no habrá niños ni ancianos en la nueva creación eterna, ya que no son más que un merismo referido a todas las personas resucitadas en el nuevo mundo.[60] La idea resultante sería que a nadie se le impedirá disfrutar de la vida ni dejará de vivir una vida completa y plena (vida eterna; parafraseando a Motyer de arriba).[61]

Asimismo, aunque la fórmula "ya no será" no se traslada lingüística o sintácticamente al verso 20c-d, conceptualmente, como hemos visto, estas dos últimas cláusulas pertenecen al mismo tema temporal eterno que el verso 19 y el verso 20a-b, de modo que podríamos parafrasear el verso 20c-d de la siguiente manera "Pero [en el estado eterno] el joven morirá a la edad de cien años y [en el estado eterno] el que no llegue a la edad de cien años será maldito". El adversativo "pero" (כִּי) contrasta el hecho de que no hay muerte intempestiva en la nueva creación eterna (v. 20a-b) con que hay larga vida en la edad eterna (cien años representan figuradamente la larga vida -de hecho- la vida eterna). Si esto es correcto, entonces cada una de las cuatro cláusulas de Is. 65:20 tiene sentido como descripción de las condiciones del viejo mundo, que no ocurrirán literalmente en la era eterna, sino que apuntan a realidades eternas mayores. Así, todos los habitantes de Jerusalén de los versículos 19-20b siguen estando en mente en el versículo 20c-d (este es el sentido figurado del merismo comentado anteriormente, del que forma parte el versículo 20c-d). Si esto va por buen camino, entonces sería necesario que las siguientes frases de los versos 20c-d fueran una referencia eterna.

Así, podemos decir que "el joven" que "morirá a la edad de cien años" sería figurativo de alguien que se consideraría joven y que moriría a los cien años, condición que, de hecho, no se daría en la nueva era,[62] ya que todos vivirían eternamente como seres resucitados. Al igual que las dos primeras cláusulas del versículo 20, ésta sería también una figura de meiosis o lítotes por la que la vida de cien años de una persona (que se consideraría joven en la época anterior al diluvio del mundo antiguo) se convierte en un período menor de tiempo de vida que está destinado a engrandecer un período mayor, de hecho, la vida eterna. A la luz de este período interminable de vida eterna, cualquier persona que muriera a los cien años (cosa que no ocurrirá) sería considerada como un joven.

Si la frase "el joven morirá a la edad de cien años, y el que no llegue a la edad de cien años será considerado maldito" se toma estrictamente literal, entonces significa que todos los jóvenes morirán a los cien años o menos,[63] lo que contradiría una visión estrictamente literal de todos los ancianos que viven sus días (v. 20b) y de todos los que no llegan a la edad de cien años siendo malditos.[64] En otras palabras, si todos los jóvenes morirán a los cien años o menos, entonces no habría ancianos que vivan sus días. Por lo tanto, incluso el literalista premilenial debe tomar la frase sobre "la juventud" de forma figurada hasta cierto punto o parafrasearla en algún sentido para que sea armoniosa con su punto de vista: por ejemplo, "algunos jóvenes morirán a la edad de cien años" o "se consideraría joven a quien muriera a la edad de cien años" (v. 20d). Además, Is. 65:22 dice que todo el "pueblo" de Dios vivirá tanto como un "árbol" viejo, que la mayoría de los premilenialistas están de acuerdo en que son algunos cientos de años, no estrictamente cien años. De ser así, incluso esa lectura de "algunos jóvenes que mueren a la edad de cien años" sería demasiado literal, ya que contradiría esta declaración del versículo 22.

De hecho, parafraseando de nuevo a Motyer sobre el versículo 20c-d, según nuestra interpretación figurativa propuesta, esto no implica que la muerte siga estando presente (contradiciendo a Is. 25:7-8), sino que afirma que, durante toda la vida, como deberíamos decir ahora desde la infancia hasta la vejez, el poder de la muerte será destruido. Intentar decir que el versículo 20 se refiere a una vida física muy larga pero temporal, que termina finalmente en la muerte y que alude a las larguísimas vidas de los pueblos anteriores al diluvio, no tiene en cuenta el contexto eterno de Is. 65:18-20b (incluyendo su desarrollo del contexto eterno de Isaías 25, que afirma que no habrá muerte en el estado eterno), especialmente la afirmación de 65:19 de que "ya no habrá ... voz de llanto ni sonido de clamor", ya que habrá "alegría eterna" (v. 18). Si el versículo 20 dice que habrá muerte en el período descrito por el versículo 19, entonces habría "llanto" en el versículo 19 y los dos versículos estarían en franca contradicción.

3. ¿Qué tipo de figuras retóricas hay en Is. 65:23? La última frase del versículo 20 requiere un pequeño comentario adicional, centrándonos en el paralelo de Is. 65:23. Sostenemos que Is. 65:20 afirma que no habrá "maldición" sobre el "que no llegue a la edad de cien años" porque nadie, en efecto, será maldecido en el estado eterno y, por lo tanto, nadie morirá antes de la edad de cien años, sino que vivirá para siempre, al igual que ningún "joven morirá a la edad de cien años". De hecho, Is. 65:23 dice que las mujeres no "darán a luz hijos para la maldición porque son el linaje de los bendecidos por el Señor, y sus descendientes con ellos." "maldición" ((בֶּהָלָה se refiere a la muerte aquí, como lo hace en sus otros tres usos en otros lugares (Lev. 26:16; Jer. 15:8; Sal 78:33). ¿Se refiere meramente a la muerte prematura de bebés o jóvenes, o se refiere a que no hay muerte en absoluto? El paralelo de la nueva creación de Is. 66:22-24 apunta fuertemente a que no habrá ninguna muerte para la "descendencia" piadosa, ya que se refiere a un tiempo eterno: "Porque, así como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago perdurarán ante mí -declara el Señor-, así perdurarán [es decir, perdurarán para siempre] tu simiente y tu nombre".

También aquí, en Isaías 66, se habla de "los nuevos cielos y la nueva tierra que yo haré", una cita virtual de Isaías 65:17. Luego dice que esta nueva creación "perdurará ante" Dios, y como las personas son parte de esa nueva creación, perdurarán de la misma manera: "así tu descendencia (זֶרַע o "semilla", la misma palabra que en 65:23) y tu nombre perdurará". ¿Es esto una mera resistencia temporal pero larga en un milenio, que pasará? Los que adoran a Dios (Isaías 66:23) "saldrán y mirarán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí. Porque su gusano no morirá, y su fuego no se apagará; y serán un aborrecimiento para toda la humanidad".

Los piadosos mirarán a los incrédulos que sufren un juicio en el que "no morirán" y "su fuego no se apagará". Dado que el juicio eterno de la muerte para los incrédulos perdura para siempre, también los piadosos "perdurarán" para siempre al observarlos. Por lo tanto, Isaías 66:22-24 se refiere a la nueva creación eterna, lo que apunta fuertemente a que Is. 65:17 y 23 se refieren al estado eterno. Si esto es correcto, también sugiere que la "maldición" de la muerte en Isaías 65:20 debe entenderse de forma figurada, ya que la promesa de no morir en 65:23 y su paralelo en 66:22-24 se refieren a condiciones eternas, en las que nunca habrá muerte para los piadosos.[65] Esto se apoya recordando que "no trabajar en vano ni tener hijos para la maldición" es parte del reverso de la maldición en Génesis 3:16, 19. Del mismo modo, la referencia de Is. 65:22 al "árbol de la vida" (LXX, Targum, e implícito en el TM) explica que el cese de la muerte prematura en 65:20a debe entenderse no como un período temporal extendido, sino como un cese eterno de la muerte prematura.[66]

En consonancia con nuestra interpretación de Is. 65:17-22, 2 Pe 3:13 aplica Is. 65:17 e Is. 66:22 no a un milenio, sino sólo a los eternos "cielos nuevos y tierra nueva". Además, Is. 66:24 se refiere al comienzo del castigo eterno, que se correspondería antitéticamente con una nueva creación eterna en los versículos 22-23 (donde se habla de bendiciones eternas). En este sentido, al igual que "los nuevos cielos y la nueva tierra perdurarán" para siempre (66:22a), también los "descendientes" ("simiente") de allí "perdurarán" para siempre (66:22b). Es probable que estos "descendientes" ("simiente", זֶרַע) eternamente vivos se identifiquen con los "descendientes" ("simiente", זֶרַע) e "hijos" de Is. 65:23: "no trabajarán en vano, ni darán a luz hijos[67] para la maldición; porque son la descendencia de los bendecidos por el Señor, y su descendencia [simiente] con ellos."[68] Los "hijos" y "descendencia" implícitos (צֶאֱצָא) junto con "descendientes" ("simiente", זֶרַע)[69] están en paralelismo sinónimo. Ciertamente, "en vano" y "maldición" en 65:23 se refieren a los efectos de la maldición en el viejo mundo que ya no afectarán a la "descendencia" y "simiente" de Dios en esta nueva época.[70] Así, especialmente a la luz de Is 66:22, la referencia a los "hijos" nacidos que no sufrirán nunca "maldición" (la maldición de la muerte; 65:23) "porque son la descendencia de los benditos del Señor, y su descendencia [simiente] con ellos" es una forma figurada de decir que la simiente de Dios en el cosmos eterno no sufrirá una maldición, sino que vivirá para siempre. La sinonimia de los términos implícitos "hijos" y "descendencia"/"simiente" muestra que no se está pensando exclusivamente en una clase estricta de infantes, sino que también incluye a los israelitas creyentes adultos, ya que "simiente" puede incluir a ambos. Así, la noción implícita de "hijos" y "descendientes" ("simiente", זֶרַע) son ideas que se superponen. El enfoque aquí es la "simiente" de la Jerusalén escatológica, que vivirá para siempre en el cosmos eterno. La referencia a la "descendencia" ("simiente", זֶרַע) en otras partes de Isaías, fuera de los capítulos 65 y 66, también se refiere a su existencia "eterna", que excluiría la muerte física y, por tanto, no podría ser compatible con una existencia temporal, por ejemplo, en un milenio.[71] Esta "simiente" en Isaías 40-66 se refiere típicamente a los israelitas creyentes en el exilio que serán restaurados[72] en una nueva creación, por lo que el foco no está en los bebés o niños. En el momento de la restauración escatológica, Israel dará a luz "hijos" y "simiente" espirituales que "poseerán naciones" (Isaías 54:1-3; Gálatas 4:27-29 identifica al "hijo" y a la "simiente" de Isaías 54:1-3 como aquellos "nacidos según el Espíritu"). Esta simiente humana es en realidad la simiente espiritual producida por el Espíritu de Dios (Is. 44:3: "Derramaré mi Espíritu sobre tu generación"). En consecuencia, el punto en Is. 65:23 no es que habrá bebés o niños reales en esta nueva era milenaria, sino que los "hijos" o "simiente" creyentes de Dios vivirán para siempre en la era eterna.

Del mismo modo, el hecho de que "ningún mal o daño" ocurrirá en esta nueva era (Is. 65:25) alude a la misma noción de que ningún aspecto de las maldiciones del viejo mundo afectará a esa nueva era". Además, la segunda parte de Is. 65:17 dice: "de lo primero [la antigua creación] no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento". Pero si esto se refiere simplemente a un milenio en una tierra vieja (pero renovada), entonces el hecho de que la muerte ocurrirá durante el milenio (según la visión premilenial de Is. 65:20) y que la muerte volverá a ocurrir cuando los enemigos humanos de Cristo sean derrotados al final del milenio, parece contradecir la promesa de 65:17b de que "las cosas anteriores" de la antigua creación "no serán recordadas ni vendrán a la memoria". De hecho, el peor rasgo de la antigua creación -la muerte- "vendrá a la memoria" durante el milenio. A la luz de este ensayo, no creo que esta sea la posición preferible.

4. Conclusión de las figuras retóricas utilizadas en Is. 65:23. Por lo tanto, todas las afirmaciones de Is. 65:20 se toman mejor en sentido figurado para referirse a que no habrá muerte prematura para todos los habitantes resucitados de la nueva tierra en la nueva era eterna, especialmente en vista de lo que se ha argumentado hasta ahora en este ensayo: (1) la resolución del problema de traducción en 65:20 podría apoyar el premilenialismo, pero, como creemos más probable, encaja mejor en una visión amilenial; (2) el contexto de la nueva creación eterna de Is. 65:17-19 y 65:21-25 apunta a la probabilidad de que 65:20 también se refiere a la nueva creación eterna, cuyas condiciones son irreversibles, y no a un milenio temporal, que puede revertirse o pasar; (3) el uso de Génesis 3 en Isaías 65 apunta a un contexto de nueva creación eterna; (4) el contexto de nueva creación eterna de Is. 65:17- 25 se apoya además en su uso de Isaías 25:7-10, que habla de que ya no habrá muerte en la nueva era eterna; (5) y como veremos a continuación, la interpretación figurativa que hace Juan de Isaías 65:20 es una referencia al nuevo mundo eterno, donde ya no habrá muerte.[73]

VI.            USO DE ISAÍAS 65 EN APOCALIPSIS 21:1-22:4 APUNTA A QUE ISAÍAS 65:20 ES UNA REPRESENTACIÓN DE LA NUEVA CREACIÓN ETERNA

Otra razón por la que es probable que Is. 65:20 se refiera al estado eterno es por la forma en que Is. 65 se utiliza en Ap. 21:1-22:4. Por ejemplo, Is. 65:17 y 66:22 son claramente aludidos en Ap. 21:1 ("Vi un cielo nuevo y una tierra nueva"). La conclusión de Ap. 21:4, según la cual "las primeras cosas han pasado", recuerda de nuevo la formulación de Is. 65:17 (junto con Is. 43,18), con la que se inicia Ap. 21:1: "el primer cielo y la primera tierra pasaron". Ambos usos de Isaías 65 por parte de Juan se refieren a la nueva creación eterna.

Del mismo modo, Is. 65:19 junto con 65:20 es aludido en Ap. 21:4. En primer lugar, se alude a Is. 65:19 en Ap. 21:4c ("ya no habrá llanto ni clamor"), ya que el pasaje de Isaías también dice que en la nueva creación y la Jerusalén escatológica "ya no se oirá en ella voz de llanto ni voz de clamor," que expresa condiciones eternas e irreversibles del nuevo mundo.[74] En segundo lugar, Is. 65:20a dice que "ya no habrá" una "muerte" innecesaria o inoportuna en la Jerusalén del fin de los tiempos (en consonancia con una lectura figurada propuesta anteriormente), como en el viejo mundo, lo que parece ser la base de la expresión "ya no habrá muerte" también en Ap. 21:4b, que también describe la Nueva Jerusalén.[75] En consecuencia, incluso la formula "ya no habrá" (οὐκ ἔσται ἔτι) se repite dos veces en Ap. 21:4, y esta repetición deriva del doble uso de la fórmula en Is. 65:19-20, que es una traducción viable del hebreo de ambos versos (que la NASB traduce como "ya no se oirá en ella la voz del llanto" [65:19] y "ya no habrá en ella un niño que viva pocos días"[76] [Is 65:20]). Como hemos visto antes, Is. 65:20 continúa describiendo las condiciones eternas del nuevo mundo desde Is. 65:17-19. Juan, en Apocalipsis 21:4, testifica que Is. 65:19-20 se refiere a un estado eterno y no a una era milenaria temporal.

Así, la doble mención de Juan a la fórmula "ya no habrá" se basa probablemente en la doble fórmula de Isaías 65:19 y 65:20, considerando que ambas describen la nueva tierra eterna. Aunque la fórmula doble se utiliza en otros lugares de los profetas en el espacio de uno o dos versículos (p. ej., entre varios usos, véase Jer. 3:16-17; Ez. 29:15-16; 34:28-29; 37:22-23[77]), Is. 65:19-20 es uno de los dos únicos lugares de Isaías en los que la fórmula "ya no habrá" aparece dos veces en dos versículos.[78] Y, puesto que Ap. 21:1-8 está plagado de otras numerosas alusiones a los últimos capítulos de Isaías, es muy probable que la doble mención de la fórmula provenga de Is. 65:19-20. Las más importantes de estas otras alusiones se exponen en el siguiente cuadro junto con la alusión propuesta a Is. 65:20 (véase mi comentario sobre el Apocalipsis para las alusiones adicionales a los últimos capítulos de Isaías en Ap. 21:2-6[79]):

Isaías 65

Apocalipsis 21–22

(1)  “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria…” (Is. 65:17; igualmente 66:22)

(2)  “ni traigáis a memoria las cosas antiguas.” (Is. 43:18; igualmente, Is. 65:17)

(3)  “y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor” (Is. 65 19b)

(4)  “No habrá más allí niño que muera de pocos días” (es decir, muerte prematura; Is. 65:20a); véase también v. 23, “ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová” y "permanecerán" para siempre (Is. 66:22)

(5)  “yo hago cosa nueva” (Is. 43:19)

(6)  Nótese también el “árbol de la vida” (Gen 3:22, 24) + “hijos” no serán “para maldición” (Is. 65:22–23)

(1)  “Vi un cielo nuevo y una tierra nueva” (21:1)

(2)  “porque las primeras cosas pasaron” (21:4)

(3)  “ni habrá más llanto, ni clamor” (21:4c)

(4)  “y ya no habrá muerte” (21:4b) Nótese el doble uso de "ya no se oirá... ya no habrá" en Is. 65:19b-20a y el doble "ya no habrá" en Ap. 21:4b-c. Obsérvese también que las dos fórmulas "ya no habrá" en Ap. 22:3 y 22:5 introducen respectivamente alusiones a (Is 65:23) y 60:19-20, este último donde la fórmula también aparece dos veces, lo que apunta además a que las dos fórmulas de 21:4 provienen de las dos fórmulas de Is 65:19-20.

(5)  “yo hago nuevas todas las cosas” (21:5b)

(6)  “el árbol de la vida” (22:2) + “Y no habrá más maldición” (22:3)

Lo que apunta aún más a que Juan alude a Is. 65:20 es que su referencia a la "muerte" junto con la fórmula de "ya no habrá" se encuentra en sólo dos pasajes del AT- ¡uno de los cuales es Is. 65:20![80] Observé esta alusión a Is. 65:20 en mi comentario sobre el Apocalipsis en 1999,[81] pero por alguna razón en ese momento no hice ninguna conexión con el tema del milenio.

La fórmula "no habrá más" (οὐκ ἔσται ἔτι) se utiliza dos veces más para indicar condiciones eternas e irreversibles en 22:3 ("ya no habrá maldición") y en 22:5 ("ya no habrá noche"). Apocalipsis 22:3 alude a Zacarías 14:11, que dice que "ya no habrá maldición" en el nuevo mundo. Pero Apocalipsis 22:2-3 ("árbol de la vida ... ya no habrá maldición") también incluye una alusión a Is. 65:22-23:  "porque como los días del árbol de la vida serán los días de mi pueblo ... no [darán] a luz hijos para ser malditos" (así el AT griego y el AT arameo),[82] al igual que 65:20d dice que ya no habrá nadie "considerado maldito". Que el Targum de Is. 65:22 estaría en mente aquí se señala además al observar que ya en Ap. 20:6, 14 y 21:8 la referencia a la "segunda muerte" es una alusión explícita de Tg. Isa. 65:6, 15,[83] de modo que la mente de Juan no sólo está saturada de referencias a Isaías 65 en el TM y los LXX, sino también del Targum. Recordemos también que Is. 65:22 ("el árbol de la vida") aclara cuánto tiempo durará la falta de muerte prematura de 65:20 (es decir, para siempre).

Y una vez más la fórmula "no habrá [es] más" (οὐκ ἔσται ἔτι) aparece en Ap. 22:5 para describir las condiciones eternas: "ya no habrá noche; y no tendrán necesidad de... la luz del sol, porque el Señor Dios los iluminará". Esto se basa en Is. 60:19, que ya señalamos anteriormente que, junto con 60:20, tenía una fórmula y una expresión temporal repetida en paralelo: véase Is. 60:19: "ya no habrá para vosotros sol para la luz del día ... sino que tendréis al Señor como luz eterna"; véase Is. 60:20: "vuestro sol ya no se pondrá ... porque tendréis al Señor como luz eterna".[84]

Lo que también está más allá de la coincidencia es que Juan también alude claramente a Is. 25:8 ("Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros") al principio de Ap. 21:4 ("enjugará toda lágrima de sus ojos") y lo combina con las alusiones a Is. 65:19 y 65:20. Isaías 25:8, como hemos visto, habla de la muerte que ya no existe, a la que hemos visto que Isaías 65 también se refiere y desarrolla. Así pues, Juan también combina Isaías 65 con Isaías 25, al igual que había hecho Isaías antes que él.[85]

El resultado de esta discusión es que Is. 65:20, en su contexto, debe entenderse como una representación figurativa continuada de las condiciones eternas de Is. 65:15-19, subrayando la noción de que ya no habrá ninguna muerte prematura. Si Apocalipsis 21:4 alude tanto a Is. 65:19-20 como a 65:17 (este último repetido en Apocalipsis 21:1), así como Apocalipsis 22:3 alude a Is. 66:22-23,[86] entonces tenemos que Juan entiende que Is. 65:20 debe entenderse, en su contexto, como una descripción del nuevo cosmos eternamente irreversible. Juan no interpreta que Is. 65:20 se refiera a un período temporal en el que la gente morirá a una edad avanzada o de forma intempestiva, sino a un período eterno en el que la gente vivirá sus días eternamente y "ya no habrá muerte". Por lo tanto, tenemos autoridad apostólica para entender la mayor parte del contexto de Is. 65:17-25 como un retrato de una nueva creación eterna y, específicamente, para desentrañar Is. 65:20 de esa manera.[87] En consecuencia, la frase "los jóvenes morirán a la edad de cien años" debe entenderse en sentido figurado para vivir un largo tiempo para siempre.

Por lo tanto, considerar que Is. 65:20 se refiere a la muerte literal en una etapa de nueva creación escalada pero corruptible y reversible de un milenio contradiría Ap. 21:1-4 que aplica Is. 65:17 y 65:19-20, 22-23 a la destrucción del viejo cosmos y su sustitución por una nueva creación eterna e irreversible (asimismo, Is. 65:17 se aplica de nuevo a la desaparición de la vieja tierra en Ap. 21:4 y el pasaje de la nueva creación de Is. 43:19 se aplica inmediatamente en Ap. 21:5: "he aquí que yo creo todas las cosas nuevas").

VII.            LA NATURALEZA DE LA ESCATOLOGÍA Y SU SIGNIFICADO PARA ISAÍAS 65:20

Otra razón por la que es probable que Is. 65:20 no sea una afirmación sobre la muerte física real tiene que ver con la naturaleza de la escatología. Un posible punto de vista premilenialista histórico, y una versión de un punto de vista amilenial es que Is. 65:20 se refiere a la etapa inaugurada de la nueva creación (cuyo cumplimiento se señala en 2 Cor. 5:17) y que se refiere a la idea de que la vida física no es eterna en la fase inaugurada de la nueva creación. Sin embargo, creo que esta no es una visión viable de la forma en que se inaugura la profecía de la nueva creación, como intentaré argumentar a continuación.

Muchos premilenialistas creen en tres cumplimientos de la profecía de la nueva creación de Isaías 65:17 (y 66:22 e Is. 43:18-19). Varios premilenialistas creen, con razón, que el primer cumplimiento inaugural de las profecías de la nueva creación de Isaías ocurre cuando una persona es regenerada (es decir, resucitada) durante la era de la iglesia. Estos premilenialistas también creen que hay una segunda etapa del cumplimiento inaugural de la profecía de la nueva creación de Isaías en el milenio,[88] y la etapa final, tercera, del cumplimiento es en el nuevo cosmos eterno, después de la destrucción del viejo cosmos. A este respecto, como ya se ha aludido brevemente, Oswalt sostiene que en Is. 65:18 el profeta abre el telescopio de estos tres periodos y los ve en general como uno solo: la nueva creación inaugurada en Cristo (2 Cor 5:17), la creación renovada en el milenio (Ap. 20:1-6) y los nuevos cielos y tierra eternos (Ap. 21:1).[89] Oswalt sostiene en general esto para todo Is. 65:17-25.[90]

Hemos visto anteriormente en este ensayo que la frase "ya no desde allí" en el verso 20 introduce un ámbito de tiempo eterno para el verso 20, y haría violencia a la sintaxis ver una escena retrospectiva, o leer en una época temporal en el resto del verso 20.

Los amilenialistas creen en una perspectiva telescópica, sin embargo, ven sólo un cumplimiento inaugurado en la era de la iglesia y luego un cumplimiento consumado al final de esta era y en el comienzo de la nueva era eterna. No hay evidencia en ninguna parte de dos etapas de cumplimiento inaugural de esta profecía (como afirman algunos premilenialistas), a menos que uno ya esté convencido de que Apocalipsis 20:1-6 afirma una era premilenial, como hacen Oswalt y Delitzsch, y otros premilenialistas.[91] Esto debería ser motivo de gran precaución. Los estudiosos del NT en general están convencidos de lo que llamamos "el ya y el todavía no" o "esta edad y la edad venidera". Sin embargo, sería inusual ver dos etapas inauguradas de cumplimiento con respecto a otros cumplimientos escatológicos proféticos del AT (como las profecías del Espíritu Santo, el templo, la reconciliación, la filiación adoptiva, el segundo éxodo, el nuevo pacto, etc.[92]), aunque algunos premilenialistas podrían intentar aplicar estas otras profecías a tal cumplimiento inaugurado en dos etapas. Los premilenialistas sostienen lo que equivale a una visión escatológica de "esta edad y la edad milenaria por venir y la edad de la consumación por venir".

Lo que debería hacer reflexionar aún más sobre un cumplimiento inaugurado en dos etapas es que las profecías de la nueva creación de Is. 65:17-25 se refieren a realidades "eternas". El punto de vista amilenial considera que la etapa de cumplimiento inaugural de Is. 65:17-25 es una regeneración del corazón que es eterna y crece y nunca deja de crecer hasta que se consuma plenamente en la era eterna (por ejemplo, véase 2 Cor 5:14-17). Pero los premilenialistas creen que la segunda etapa de cumplimiento de una nueva creación en un milenio no es una renovación eterna de la tierra y de los seres humanos que viven en ella, excepto los mártires israelitas resucitados. Por lo tanto, en el milenio nacerán personas que morirán (este es el punto que supuestamente señala Is. 65:20), y algunos serán incrédulos, que se reunirán al final para apoyar la revuelta de Satanás, culminando con su muerte física al final del milenio y su juicio. Además, aunque la tierra va a ser renovada, todavía no es una renovación eterna, sino una que todavía es corruptible y que pasará. Por lo tanto, esta segunda etapa supuestamente inaugurada del cumplimiento de la nueva creación en el milenio sigue siendo, en última instancia, parte de los "viejos cielos y tierra", que en última instancia están bajo una maldición, por lo que deben ser destruidos.

Esta es una perspectiva bastante diferente del cumplimiento "inaugurado" que el tipo de amilenialismo que se defiende en este ensayo. Los premilenialistas sostienen una forma corruptible de cumplimiento inaugurado de la nueva creación en un milenio. Por otro lado, los amilenialistas creen que incluso la etapa inaugurada comienza con un cumplimiento de resurrección espiritual del corazón que es incorruptible y nunca será revertido. Aunque es cierto que esta realización inaugurada del corazón ocurre en medio de un cuerpo y un mundo corruptibles, la única parte de la nueva creación inaugurada es "el hombre interior" y no el cuerpo exterior de la persona ni ninguna parte del mundo físico (cf. 2 Cor. 3:16). Esta nueva creación del corazón es irreversible y formará parte de un nuevo cuerpo más adelante en un nuevo mundo físico incorruptible. De hecho, parte de la definición del verdadero cumplimiento escatológico del NT es que lo que comienza a cumplirse nunca se revertirá y llegará a un estado consumado interminable.[93] Los acontecimientos que son verdaderamente escatológicos son irreversibles. Por eso no hay una verdadera escatología inaugurada en el AT. El estado inaugurado comienza en la era del NT con realidades espirituales eternas (aunque la resurrección de Cristo, por supuesto, es física) y el estado consumado sigue en la resurrección espiritual y física eterna y la renovación material de todo el cosmos. Incluso el "eterno regocijo" del versículo 19 y el eterno ("ya no") "no llanto" de Is. 65:18-19 comienza a ocurrir durante esta resurrección espiritual inaugurada, ya que durará eternamente y nunca se revertirá en la resurrección espiritual y física consumada final en una tierra nueva eterna. El "regocijo eterno" sobre la nueva creación en Is. 65:18 (que se refiere al "nuevo" cosmos en 65:17) muestra que cualquier "novedad" inaugurada que ocurra no será revertida, sino que eventualmente se convertirá en una nueva creación plenamente consumada. Lo que es verdaderamente eterno no puede ser revertido y convertido en no eterno.

Por lo tanto, no es incorrecto ver que Isaías 65:17-25 (y especialmente el v.20) está viendo en una perspectiva telescópica la nueva creación irreversible inaugurada en dos etapas del propio espíritu y la consumación irreversible de esa nueva creación en un estado eterno, incluyendo la resurrección física. Pero tres etapas, incluyendo una etapa milenaria de cumplimiento de Isaías 65 no pueden ser telescópicas en Isaías, ya que la etapa milenaria de cumplimiento es una etapa reversible, es decir, habrá muerte en ella y la tierra milenaria, aunque algo renovada, será destruida.[94] El mayor problema es que cualquier cumplimiento parcial de las realidades eternas en Isaías 65 debe ser irreversible, pero el milenio es completamente reversible.

VIII.            CONCLUSIÓN

Este ensayo ha expuesto que Is. 65:20 no se trata sobre un Milenio temporal reversible, en el que existe muerte real, sino que se trata sobre la irreversible realidad eterna en la que no hay muerte prematura en la nueva creación sempiterna. Hemos argumentado esto sobre la base de siete líneas principales de argumentación: (1) La discusión de un problema de traducción en 65:20, que podría apoyar el premilenialismo o podría encajar en un punto de vista amilenial; (2) el contexto de la nueva creación eterna de Isa 65:17-19 y 65:21-25 apunta a la probabilidad de que 65:20 se refiera también a la nueva creación eterna, cuyas condiciones son irreversibles, y no de un milenio temporal, que puede revertirse o pasar; (3) El uso de Génesis 3 en Isaías 65, que señala un contexto de nueva creación eterna; (4) El contexto de la nueva creación eterna de Is. 65:17-25, el cual se apoya además sobre Is. 25: 7-10, que habla de que ya no habrá muerte en la nueva era eterna; (5) Argumentos a favor de una visión figurativa de Is. 65:20; (6) El uso de Isaías en Apocalipsis 21:1-22:4 es figurativo, por lo que apunta a que Is. 65:20 es una representación de la nueva creación irreversible y eterna; (7) La propia naturaleza irreversible de la escatología favorece la conclusión de que Is. 65:20 no se refiere a un estado milenario temporal y escatológico, sino a los nuevos cielos y tierra eternos.

Hemos destacado en el ensayo que "ya no habrá [llanto y clamor]" al final de Is. 65:19 es la contraparte negativa de "para siempre" ("regocijo") en el verso 18, y el "ya no" que introduce el verso 20 es sinónimo del "ya no" eterno del verso 19, de modo que señala que el verso 20a-b, por lo menos, ¡se refiere a realidades eternas! Y hemos visto que Is. 65:20c-b sigue describiendo tales realidades. Si uno se centra primero en el resto del versículo 20 sobre la muerte prematura, podría pensar que el profeta está trasladando su enfoque de una edad eterna en los versículos 17-19 a una edad escalada pero corruptible (como en el milenio). Sin embargo, uno debería centrarse primero en el "ya no" al principio del verso 20, que señala que lo que sigue en el verso 20 describe realidades eternas: es decir, no habrá muerte prematura porque la gente vivirá eternamente en la nueva creación eterna. Por lo tanto, no hay ningún telescopio de lo eterno con una edad milenaria en los versículos 17-20.

A la luz de esto, sería extraño que Is. 65:20 estuviera afirmando una etapa corruptible de personas que viven en una tierra milenaria renovada, cuando 65:17-19 y 65:21-25 se refieren a realidades eternas e irreversibles de incorrupción. La nueva creación está inextricablemente ligada a realidades eternas que comienzan de forma irreversible y dan lugar a una era plenamente permanente. Para el premilenialista referirse a una etapa inaugurada de la nueva creación en un milenio como corruptible no es nueva creación. Hemos intentado demostrar que los versículos que rodean a 65:20 se refieren a realidades eternas. Si el contexto es el último controlador de lo que significan los versículos específicos (compare nuestro ejemplo inicial anterior de "correr"), entonces estamos obligados a tomar 65:20 como figurativo para una vida larga, de hecho, eterna, como se ha explicado anteriormente (y como señaló Alec Motyer[95]). Por supuesto, si uno lee la frase "el joven morirá a la edad de cien años" por sí misma, bien podría sonar como una muerte real. Pero nada debe interpretarse por sí mismo en la Biblia; todos los versículos deben interpretarse por el contexto y ser moldeados por él. El contexto de Isaías 65:17-25 y 66:22-24 es un molde que convierte al 65:20 en una declaración figurativa sobre la vida eterna.

Creemos que este ensayo ha respondido a las objeciones de M. Waymeyer a una lectura amilenial de Is. 65:20 de que el versículo retrata "la existencia continua del nacimiento físico y la muerte física, y, por lo tanto, debe referirse a un período milenario temporal".[96]

EXCURSO SOBRE ISAIAS 65:20 Y SU MÁS LEJANO USO POSIBLE DEL AT

Una interpretación directa del hebreo de la segunda cláusula de Is. 65:20 sería un anciano “que no agota sus días” (אֲשֶׁ֥ר לֽאֹ־יְמַלֵּ֖א אֶת־יָמָ֑יו) A. Gardner considera que esta frase es una alusión a Éxodo 23:26: “Llenaré el número de tus días” (אֶת־מִסְפַּ֥ר יָמֶ֖יךָ אֲמַלֵּֽא).[97] Reconoce que מלא + plural de יום aparece en otros lugares: Jer 25:34 ("los días de vuestras matanzas y dispersiones están llenos"); Lam 4:18 ("nuestros días estaban llenos"); 2 Sam 7:12 = 1 Cr 17:11 ("cuando vuestros días estén llenos"). Sostiene que el contexto del Éxodo es el único de estos usos que es contextualmente similar al de Is. 65:20: ambos no sólo hablan de personas que viven sus días hasta la vejez, sino que también contrastan esto, respectivamente, con "un niño que vive sólo unos días" (Is. 65:20a) y "no habrá ningún aborto" (Éxodo 23:26). El texto del Éxodo es una promesa de la bendición que caerá sobre Israel si es fiel cuando entre en la tierra prometida (una promesa que se reitera en el Deuteronomio, aunque no con la misma redacción que Éxodo 23:26). Gardiner considera que Is. 65:20 es el cumplimiento de esa promesa, ya que las generaciones anteriores de Israel fueron infieles y no recibieron esta promesa. Así como en la promesa del Éxodo todavía habría muerte después de una vida muy larga, Gardiner concluye lo mismo con respecto a lo que Is. 65:20 está representando. El punto de vista de Gardiner encajaría y apoyaría un punto de vista premilenial. Hay algunos problemas con el análisis de Gardiner. En primer lugar, no está claro si Is. 65:20 alude o no verbalmente al texto del Éxodo, ya que hay otros cuatro textos que tienen prácticamente la misma redacción, dos de los cuales, al menos, se refieren a la larga vida de David como "tus días están llenos". Así, aunque no se menciona la muerte prematura, se subraya la larga vida de un anciano, y esto se menciona en relación directa con un "reino eterno" (2 Sam 7:12b-13, 16). Es difícil saber si se alude al Éxodo o al texto de 2 Samuel. Además, hay diferencias significativas entre el contexto de Éxodo 23 y el de Is. 65:20: (1) en el primero debe haber un proceso lento de expulsión del enemigo de la tierra prometida (Éxodo 23:29-30), pero al principio del supuesto milenio todos los enemigos son destruidos inicialmente y sólo al final se reúnen los enemigos para oponerse a Cristo; (2) las naciones incrédulas no vivirán en la futura tierra prometida, sino en zonas periféricas alrededor de ella en toda la tierra (Éxodo 23: 31b-33), mientras que según el punto de vista premilenial no hay una división geográfica tan radical; (3) hay límites definidos en el Medio Oriente para la tierra prometida (Éxodo 23:31), pero Isaías 65 habla no sólo de Jerusalén, sino de toda la "tierra nueva" donde aparentemente vivirá la gente (Is. 66:23 habla de "toda la carne" adorando a Dios en "la tierra nueva" de Is. 66:22).

Si Is. 65:20 estuviera aludiendo a Éxodo 23:26, entonces parecería mejor ver que las promesas relacionadas con la tierra prometida se expanden a toda la tierra, la nueva tierra eterna, como se ha señalado anteriormente en el ensayo. De nuevo, véase Beale, Temple and the Church's Mission,[98] donde se argumenta que el Santo de los Santos estaba diseñado para expandirse hasta cubrir Jerusalén, y que Jerusalén debía expandirse hasta cubrir la tierra prometida, y que la tierra prometida debía expandirse hasta cubrir toda la tierra, de modo que el templo, Jerusalén, la tierra prometida y la nueva tierra representan la nueva creación. Esta es la razón de ser de Apocalipsis 21:1-22:5, donde se equiparan la "nueva Jerusalén", el templo, el Jardín del Edén y la nueva creación.[99] Véase también Beale, New Testament Biblical Theology,[100] donde el enfoque es que la tierra prometida se expande para cubrir toda la tierra. El propio libro de Isaías expresa esta misma promesa sobre el templo y la tierra de Israel "ampliándose" y "extendiéndose" y "extendiéndose a derecha e izquierda", de modo que la "simiente de Israel poseerá naciones" (Is 54:2-3). Isaías 54:3 desarrolla la promesa dada a Jacob en Gn. 28:14 de que en la "simiente de Jacob serán bendecidas todas las familias de la tierra". En consecuencia, los límites limitados de la tierra prometida serían tipológicos de toda la tierra nueva,[101] en la que las bendiciones temporales se transforman en eternas. Ver la longevidad de la vida en Éxodo 23:26 como tipológica de la larga vida en la nueva creación eterna está en consonancia con la promesa de larga vida en Éxodo 20:12 y Dt. 5:16, que se citan en Ef. 6:2-3 y se entiende que no se refiere a la vida en la antigua tierra prometida de Israel, sino que es tipológica de la nueva tierra eterna. Así, Is. 65:20 estaría utilizando el lenguaje de la longevidad de Éxodo 23:26 y entendiéndolo como una referencia tipológica a la longevidad eterna en el cosmos eterno sin fin.[102]

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Notas y Referencias:

 

* G. K. Beale es profesor de investigación J. Gresham Machen de NT y Teología Bíblica en el Seminario Teológico de Westminster, P.O. Box 27009, Philadelphia, PA 19118. Se puede contactar con él en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

[1] Siguiendo en su mayor parte la NAS95. Las traducciones al inglés de las referencias bíblicas son de la NASB, y cuando la traducción se desvía de la NASB, representa mi propia traducción. (El traductor reemplazó todas las traducciones de este ensayo usando la RV1960).

[2] Matt Waymeyer, Amillennialism and the Age to Come: A Premillennial Critique of the Two-Age Model (The Woodlands, TX: Kress Biblical Sources, 2016).

[3] Por ejemplo, véase C. Westermann, Isaiah 40-66 (Filadelfia: Westminster, 1969), 409; R. N. Whybray, Isaiah 40-66 (Greenwood, SC: Attic, 1975), 277; A. Gardner, “Isaiah 65:20: Centenarians or Millenarians?,” Bib 86 (2005): 88–96, y otros citados en él.

[4] El griego ἁμαρτάνω, aunque suele referirse al pecado moral, al igual que su equivalente hebreo, también puede tener el sentido no teológico de "errar el tiro" o "dejar de tener, estar privado de" (LSJ 77), a diferencia de su sentido moral habitual de "pecado". Este sentido de la palabra aparece en los LXX de Job 24:5: "la provisión de tu tabernáculo no fallará". Así, es posible que la forma sustantiva del verbo en los LXX de Is. 65:20 (ἁμαρτωλός) pueda tener este sentido, al igual que es posible en el hebreo. Sin embargo, parece que esta forma sustantiva en el NT, en los LXX y en el griego clásico y helenístico tiene siempre la idea de pecado moral, y no parece haber ninguna atestación de que la forma sustantiva tenga el significado de quien se queda corto en un sentido no moral.

[5] Véase B. K. Waltke y M. O'Connor, An Introduction to Biblical Hebrew Syntax (Winona Lake, IN: Ei- senbrauns, 1990), 419, que prefieren la traducción "el que no alcance los cien años será declarado (o, considerado) maldito".

[6] Obsérvese el significado de "sal" en el mundo antiguo (Gn. 13:10; 19:23-29; Sof. 2:9) y la noción de múltiples lenguas en el mundo antiguo (Gn. 11:9; Sof. 3:9).

[7] Este párrafo se basa en una comunicación personal con Jason DeRouchie.

[8] Para los comentaristas que sostienen formas de este punto de vista, véase más adelante.

[9] Premilenialistas suelen aplicar al milenio, pero 65:22 y 65:25 se aplican mejor a la nueva creación eterna.

[10] V. 20 es asindético (no tiene waw o palabra conjuntiva que lo conecte con el v. 19). El uso del asíndeton en hebreo señala el comienzo de un nuevo tema o una explicación (véase J. S. DeRouchie, How to Understand and Apply the Old Testament [Phillipsburg, NJ: P&R, 2017], 103-4). El "desde allí" (es decir, la nueva Jerusalén de los vv. 18-19) muestra que el v. 20 es claramente una explicación adicional del v. 19 y no la introducción de un tema totalmente nuevo. DeRouchie llamó mi atención a la relevancia del asíndeton aquí.

[11] E. J. Young, The Book of Isaiah, vol. 3: Chapters 40-66 (Grand Rapids: Eerdmans, 1972), 515. Véase también John L. Mackay, A Study Commentary on Isaiah, vol. 2 (Darlington, UK: Evangelical Press, 2009), 605, quien hace la misma observación de que "desde allí" en el v. 20 se refiere a la nueva Jerusalén de los dos versículos anteriores.

[12] עֲדֵי־עַד en Is. 65:18 es traducido por todas las versiones estándar en inglés por "siempre" (RSV, JK, NIV, ESV, NASB, HCSB, NJB). Para esta traducción, véase The Dictionary of Classical Hebrew (ed. D. J. A. Clines; Sheffield: Sheffield Phoenix, 1993-2016), 6:256. Véase la misma frase utilizada con el mismo sentido en Is. 17:2 (forma textual incierta), 26:4 ("confía en el Señor para siempre", que está en paralelo con "Yahvé como Roca [עוֹלָם] eterna"), Sal. 83:17 ("que [los enemigos de Dios] queden avergonzados y consternados para siempre"), Sal. 92:8 ("Pero tú, Señor, estás en las alturas para siempre"), y Sal. 132:12, 14 ("sus hijos se sentarán en tu trono para siempre. ... Este es mi lugar de descanso para siempre").

[13] Anthony A. Hoekema, The Bible and the Future (Grand Rapids: Eerdmans, 1979), 202, ha argumentado que, puesto que los vv. 18 y 19 se refieren a realidades eternas, el v. 20 debe referirse a realidades eternas, pero no relaciona el crucial "ya no" y el "desde allí [Jerusalén]" al principio del v. 20 con el v. 19.

[14] Véase G. K. Beale, The Temple and the Church's Mission (Leicester, UK: InterVarsity, 2004), 81-167, donde se discute cómo el Lugar Santísimo debía expandirse para cubrir Jerusalén, y Jerusalén debía expandirse para cubrir la tierra prometida, y luego la tierra prometida debía expandirse para cubrir toda la tierra, de modo que el templo, Jerusalén, la tierra prometida y la nueva tierra representan la nueva creación. Esta es la razón de ser de Apocalipsis 21:1-22:5, donde se equiparan la "nueva Jerusalén", el templo, el Jardín del Edén y la nueva creación (ibíd., 365-73). Véase también G. K. Beale, A New Testament Biblical Theology (Grand Rapids: Baker, 2012), 750-72; y Oren R. Martin, Bound for the Promised Land (Downers Grove, IL: InterVarsity, 2015), passim, donde el enfoque es que la Tierra Prometida se expande para cubrir toda la tierra.

[15] Mackay, Isaiah, 2:605.

[16] W. C. Kaiser, Preaching and Teaching the Last Things (Grand Rapids: Baker, 2011), 160.

[17] Véase hacia el final de este ensayo la sección titulada "La naturaleza de la escatología y su significado para Isaías 65:20" para los premilenialistas que sostienen tal visión telescópica o retrospectiva y una mayor discusión sobre la viabilidad de tal visión.

[18] NASB tiene una lectura marginal de "desde allí".

[19] NET tiene una lectura marginal de "desde allí".

[20] Motyer, The Prophecy of Isaiah: An Introduction and Commentary (Downers Grove, IL: IVP, 1993), 530 (citado también Sam Storms, Kingdom Come [Ross-Shire, Scotland: Mentor, 2013], 36).

[21] John N. Oswalt, The Book of Isaiah: Chapters 40–66 (NICOT; Grand Rapids: Eerdmans, 1998), 658, italics original.

[22] La versión más antigua de este punto de vista es la de Justino Mártir (Dial. 81), que sostenía que todo Is. 65:17- 25 se refería únicamente al milenio venidero. Los premilenialistas no se ponen de acuerdo sobre qué versículos pertenecen al estado eterno y a la época milenaria. Para algunos ejemplos, observe lo siguiente: La Nueva Biblia de Referencia Scofield y P. L. Tan, The Interpretation of Prophecy (Winona Lake, IN: BMH, 1974), 92, consideran que Is. 65:17 se refiere a la nueva creación eterna y los vv. 18-25 a la era milenaria intermedia. J. Dwight Pentecost, Things to Come (Grand Rapids: Zondervan, 1958), 229, 535, 544, 552, 561, entiende que Is. 65:17-19 incluye el milenio y el nuevo cosmos eterno, mientras que relega Is. 65:20-23, 25 a la época milenaria (ibíd., 488-90, 503, 569). W. C. Kaiser, P. H. Davids, F. F. Bruce y M. T. Brauch, Hard Sayings of the Bible (Downers Grove, IL: InterVarsity, 1996), 308-9, consideran que Is. 65:17-19 pertenecen al cosmos eterno y los vv. 20-25 se refieren al estado milenario, principalmente porque sostienen que las expresiones de muerte en el v. 20 deben tomarse para referirse a la muerte real. Oswalt, Isaiah 40-66, 656 (véanse también las págs. 655-62) sostiene que en Is. 65:18 el profeta abarca tres períodos y los ve en general como uno solo: la nueva creación inaugurada en Cristo (2 Cor. 5:17), la creación renovada en el milenio (Ap. 20:1-6) y los nuevos cielos y tierra eternos (Ap. 21:1). Oswalt sostiene en general esto para todo Is. 65:17-25. Para el problema de esa visión telescópica triple, véase la sección final de este ensayo titulada "La naturaleza de la escatología y su significado para Isaías 65:20".

[23] W. E. Vine, Vine’s Expository Commentary on Isaiah (Nashville: Nelson, 1997), 191, quien ve que Is. 65:18-25 se refiere a un milenio y el v. 17 pertenece a los nuevos cielos y tierra eternos.

[24] Interpretación en Inglés del Hebreo.

[25] Entre los numerosos comentaristas que ven esta alusión en Is. 65:25 están J. Muilenburg, "The Book of Isaiah: Chapters 40-66", IB 5:757; R. N. Whybray, Isaiah 40-66 (Greenwood, SC: Attic, 1975), 279; Oswalt, Isaiah 40-66, 662; W. Brueggemann, Isaiah 40-66 (Louisville: Westminster John Knox Press, 1998), 250; C. Seitz, "Isaías 40-66", NIB 6:544; Allan Harmon, Isaiah (Ross-shire, Scotland: Christian Focus, 2005), 424; Mackay, Isaiah, 2:609. Gardner, " Isaiah 65:20: Centenarians or Millenarians?", 94, no ve una alusión a la maldición de Génesis 3 porque, afirma, no son las personas sino la tierra y la serpiente las que son maldecidas en Génesis 3 (aunque Gardner está reaccionando a quienes afirman que tal alusión puede encontrarse en Is. 65:20, su objeción parecería aplicable también a 65:23). Sin embargo, en Génesis 3 está claro que conceptualmente el hombre y la mujer también están bajo una maldición, ya que sufren los efectos de la misma (por ejemplo, están condenados a morir en 3:19). Conceptualmente, la muerte parece ser el foco principal de la maldición sobre la humanidad en Génesis 2:17 y 3:3-4, 19.

[26] Y nótese la condición invertida de "alegría" y "regocijo" para que "ya no habrá ... llanto y ... clamor" como condición para todas las personas que viven en la nueva creación en Is. 65:18.

[27] Véase J. L. Koole, Isaiah, vol. 3: Isaiah Chapters 56-66 (Historical Commentary on the OT; Lovaina: Peeters, 2001), 461, quien dice que, sobre la base de la lectura TM de Is. 65:23a, puede haber un vínculo con Gn 3:16, al que luego se refiere como una "reminiscencia" de Gn 3:16 (ídem., 465).

[28] Véase Brueggemann, Isaiah 40-66, 249, que considera que las ideas de Is. 65:23 recuerdan la maldición que comienza en Génesis 3.

[29] Siguiendo en su mayor parte a John F. A. Sawyer, Isaiah, vol. 2 (Filadelfia: Westminster, 1986), 212.

[30] Una sugerencia de mi colega de OT Jonny Gibson.

[31] Así, Koole, Isaiah, 3:450, que ve en Is. 65:17 como una "reminiscencia" de Gen 1:1; G. A. F. Knight, The New Israel: A Commentary on the Book of Isaiah 56-66 (Grand Rapids: Eerdmans, 1985), 97, dice que Is. 65:17 es "una salida... de Gn 1:1".

[32] Aunque aquí no se dice explícitamente que Dios haya creado los "cielos".

[33] Las mismas tres palabras aparecen juntas en Is. 45:8 refiriéndose a la nueva creación probablemente con el trasfondo de la primera creación.

[34] Cf. también Is. 13:10, 13 y 34:4.

[35] Gardner, “Isaiah 65:20: Centenarians or Millenarians?, 95, quien propone que la frase "el pecador ... será maldito" en Is. 65:20 es una alusión a Job 24:18-19, donde las mismas dos formas verbales hebreas (חטא + קלל) aparecen juntas: "su parte es maldita en la tierra... El Seol [consume] a los que han pecado". Esto es posible, pero trece palabras separan "malditos" y "los que han pecado", lo que hace improbable una alusión literaria. La combinación de estas raíces léxicas se da en otros lugares (Lv. 24:15; Ecl. 7:20), pero con sentidos diferentes a los de Job e Isaías.

[36] Véase la sección siguiente; la forma sustantiva מָשׂוֹשׂ también se encuentra en Is. 65:18.

[37] Por ejemplo, John Oswalt, un premilenialista, está de acuerdo en que Is. 25:7-9 describe el estado eterno, donde ya no habrá muerte (Isaías, 464-66).

[38] Los comentaristas reconocen generalmente que Is. 65:25 hace referencia directa a Is. 11:6a y 11:9a.

[39] Is. 65:18a utiliza el verbo שׂוֹשׂ ("alegrarse") como sinónimo y 65:18b utiliza el sustantivo מָשׂוֹשׂ ("regocijar") como otro sinónimo.

[40] Siguiendo a Gardner, "“Isaiah 65:20: Centenarians or Millenarians?,” 89, sobre el texto de Isaías 35.

[41] Es poco probable que sea una coincidencia que Apocalipsis 21:4 también aluda, no sólo a Is. 25:8 sino también a Is. 35:10 y 51:11 junto con Is. 65:19-20 (sobre lo cual véase G. K. Beale, The Book of Revelation [NIGTC; Grand Rapids: Eerdmans, 1999], 1049-50, y más adelante en este ensayo). Obsérvese la naturaleza "eterna" de esta "alegría" y la correspondiente falta de tristeza, que es sorprendentemente similar a la de Is. 65:18-19. La palabra "eterna" en Is. 35:10 y 51:11 es עוֹלָם. Fuera de estos dos versículos, la palabra aparece 41 veces en Isaías: según mi propio análisis, una vez la palabra se refiere a una larga vida (Is 44:7), 7 veces se refiere a la perpetuidad, 12 veces se refiere a un largo tiempo en el pasado, y 22 veces se refiere a la "eternidad" con respecto a lo que continúa eternamente (estos cuatro rangos generales de significado son citados por Clines, The Dictionary of Classical Hebrew, 6:300-307). Muchos de los usos de "perpetuidad" se acercan al significado de "eternidad". El uso en Is. 35:10 y 51:11 parece encajar mejor en los usos de "eternidad". La frase "alegría eterna" también aparece en Is. 61:7, donde está en paralelo con "un pacto eterno" que Dios hará con Israel en el tiempo escatológico de la restauración. Es poco probable que עוֹלָם signifique un "tiempo largo, pero no eterno" en Is. 35:10 y 51:11, ya que se encuentran en un contexto de restauración a la nueva creación, un período más allá del cual el profeta no mira nunca en Isaías 40-66 (sobre lo cual, en consecuencia, véanse los siguientes usos de עוֹלָם en estos contextos de restauración fuera de Is. 35:10: Is. 9:7; 32:17; 51:6; 51:8; 54:8; 55:3; 55:13; 56:5; 59:21;60:15; 60:19; 60:20; 60:21; 61:7; 61:8). La misma frase hebrea "gozo eterno" aparece en 1QS 4:7, donde se refiere a un "gozo eterno": los miembros justos de Qumrán tendrán "bendiciones eternas y gozo eterno por la vida eterna. Recibirán una corona de gloria con un manto de honor en la luz eterna". 4Q427f7i.17 utiliza la misma frase claramente en un contexto de bendiciones eternas, entre las cuales "el engaño [ha terminado] y no hay perversidad ignorante", "el luto [ha terminado] y la pena huye" y habrá "curación para todas las edades eternas". La iniquidad ha terminado, la agonía cesa, ya que no hay enfermos..." (4Q427f7ii.5-6); 4Q427f7ii.11 repite a continuación que "la alegría eterna está en sus moradas, la gloria perpetua sin cesar". 1QH 26:30 y 27:5 utiliza la misma frase también en un contexto de bendiciones eternas. Los cinco pasajes de Qumran pueden estar aludiendo a Is. 35:10, 51:11 o 61:7, o pueden aludir colectivamente a los tres. La frase hebrea aparece en otros lugares de Qumrán y probablemente se refiera a la alegría eterna, pero los pasajes anteriores son los contextos más claros en los que se puede determinar ese significado con mayor seguridad.

[42] Para una defensa de esta interpretación, véase Beale, Revelation, 278-82.

[43] Gary V. Smith, Isaiah 40–66 (Nashville: B&H, 2009), 722.

[44] Ídem.

[45] Una traducción directa desde el hebreo de esta frase sería: Un anciano “que no llena sus días.” (אֲשֶׁ֥ר לֽאֹ־יְמַלֵּ֖א אֶת־יָמָ֑יו). Es posible que esta sea una alusión a Éxodo 23:26: “Yo completaré el número de tus días” (אֶת־מִסְפַּ֥ר יָמֶ֖יךָ אֲמַלֵּֽא) sobre lo cual véase la discusión en el excurso final más abajo.

[46] Mackay, Isaiah, 2.605.

[47] Así, por ejemplo, D. K. Campbell y J. L. Townsend, "Forward", en A Case for Premillennialism (ed. D. K. Campbell y J. L. Townsend; Chicago: Moody, 1992), 8; Kaiser, Davids, Bruce y Brauch, Hard Sayings of the Bible, 308-9; y David Allen, "The Millennial Return of Christ", en The Return of Christ (ed. D. L. Allen y S. W. Lemke; Nashville: B&H, 2011), 81.

[48] Véase Clines, The Dictionary of Classical Hebrew, 4:385, 387 para estos usos comunes de יכּ.

[49] La NLT considera que el "ya no" se traslada al v. 20c: "ya no se considerará vieja a la gente a los cien años".

[50] Desde el punto de vista sintáctico, es difícil saber si esta interpretación con elipsis es plausible, ya que varias observaciones plantean problemas para su viabilidad. En primer lugar, las elipsis suelen continuar con una ו, como ocurre en la segunda cláusula del v. 20, pero hay una כִּי intermedia entre las dos primeras y las dos últimas cláusulas del v. 20. En segundo lugar, si hay que suponer una elipsis de la frase "ya no habrá de allí" del v. 20, ¿por qué se ha de incluir sólo la frase "ya no habrá de allí" y no toda la frase, incluido el verbo "ser" (לאֹ־יֽהְיֶ֨ה מִשָּׁ֜ם ע֗וֹד)? Por último, incluso si se aceptara que el verbo יִהְיֶה en las cláusulas 3ª y 4ª del v.20 debería suministrarse, competiría con los verbos "morirá" y "será maldito" (יָמוּת / יְקֻלָּל ) que ya están ahí en cada una de estas cláusulas, lo que daría lugar a una traducción imposiblemente incómoda (p. ej., v. 20c tendría que ser traducido como "pero ya no habrá de allí el joven morirá a la edad de cien años"). Por lo tanto, es posible, pero no probable, que esa elipsis se supla con la frase inicial del v. 20a, "ya no habrá de allí". ¿Podría ser que la frase "ya no habrá de allí" fuera simplemente trasladada desde el v. 20a? Posiblemente, pero el problema con la כִּי intermedia plantea un problema sintáctico para la cláusula más completa del v. 20a. (Agradezco a mi ayudante de búsqueda, Danillo Santos, el contenido de este párrafo).

[51] Véase Clines, The Dictionary of Classical Hebrew, 4:387, que prefiere el uso adversativo en Is. 65:20. En general, se reconoce que después de una declaración negativa que כִּי introduce una cláusula adversativa, sobre lo cual véase C. H. J. van der Merwe, J. A. Naudé, y J. H. Kroeze, A Biblical Hebrew Reference Grammar [Sheffield: Sheffield Academic Press, 1999], 303; GKC 500; P. Joüon y T. Muraoka, A Grammar of Biblical Hebrew (Roma: Pontifical Biblical Institute, 2006), 603.

[52] Is.54:4-5; 62:4-5; Jer. 22:11-12; 23:36; Ez. 7:13; 12:23; 12:24-25; 23: 27-28; 26:14; Os. 1:6; Am. 7:13; cf. también Nah. 2:1 (proporcionando un sinónimo para la כִּי). El foco de estas referencias כִּי en los profetas es sobre una idea adversativa, pero normalmente también tiene sentido una noción causativa, de modo que esta última se incluye dentro de la primera; sin embargo, Ezequiel 26:14 y Amós 7:13 se centran en el causativo. Véase Joüon y Muraoka, Grammar of Biblical Hebrew, 603, quienes señalan que "el sentido adversativo [de כִּי] probablemente deriva de la causal, y debe haberse desarrollado en los casos en que hay una equivalencia virtual entre "para" y "pero"". Esto explica probablemente por qué muchas traducciones inglesas traducen el כִּי como "para" en Is. 65:20, aunque algunos lo traducen con un enfático "ciertamente" (HCSB y NET) mientras que otros lo dejan sin traducir (JPS, NIV y NLT). Ninguno, que yo sepa, lo traduce como "pero" o "más bien". La construcción también aparece siete veces fuera de los profetas (Gn. 32:28; 35:10; Ex. 9:29; Dt. 10:16-17; Est. 2:14; Sal 83:4-5 [= TM 83:5-6]; Ecl. 4:13-14), donde es causal, resultante o excepcional, y sólo una vez es claramente adversativa.

[53] Véase Clines, Dictionary of Classical Hebrew, 4:387, quien toma el כִּי en Is. 62:4 como adversativo.

[54] Véase E. J. Kissane, The Book of Isaiah, Vol. 2 (Dublín: Brown & Nolan, 1943), 312, quien dice que "los dos términos 'infante de días' y 'anciano' pretenden incluir a todos los habitantes" de "Sion", entendiendo aparentemente los términos como un merismo (declarando los opuestos para incluir todo lo que está en medio).

[55] Las referencias combinadas en otras partes del AT a "jóvenes, ancianos y niños" (y normalmente incluyendo otros grupos como hombre y mujer o novia y novio) aparecen en otras partes del AT para referirse en contexto a la totalidad de un grupo de personas (Gn. 19:4; Ex. 10:9; Dt. 28:50; Jos. 6:21; 1 Sam. 15:3; 2 Cr. 36:17; Est. 3:13; Sal. 148:11-12; Jer. 6:11; 31:13; 44:7; 51:22: Lam. 2:21; 5:14; Ez. 9:6; Jl. 2:16, 28). Ocho de estos usos combinan la misma palabra hebrea para "anciano" (זָקֵן) y "juventud" (נַעַר) que en Is. 65:20, mientras que seis tienen "anciano" (זָקֵן) y un sinónimo (בָּחוּר) de la palabra hebrea utilizada para "juventud" (נַעַר) en Is. 65:20. Los tres merismos restantes incluyen "anciano" (זָקֵן) o una palabra afín (por ejemplo, עוֹלֵל o עוֹלָל) para "infante" (עוּל) utilizada en Is. 65:20.

[56] Recordemos que hemos observado que Is. 25:7-10a se han desarrollado en Is. 65:13-14, 18, 25.

[57] Is. 26:19 profetiza: "Vuestros muertos vivirán, vuestros cadáveres resucitarán, vosotros que yacéis en el polvo, despertad y gritad de alegría".

[58] Is. 66:22: "Porque, así como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago perdurarán [por la eternidad] ante mí, dice el Señor, así perdurarán tu descendencia y tu nombre".

[59] Por ejemplo, David rebaja su propia estatura al preguntar a Saúl si le persigue como "un perro muerto, una simple pulga" para destacar que él es lo contrario, el gran heredero del trono de Israel (1 Sam 24:14).

[60] Esto responde a la objeción de algunos de que los que ven el v. 20 como "exclusivamente sobre el estado eterno no pueden explicar adecuadamente la existencia continua del nacimiento físico y la muerte física como se describe en este pasaje" (Waymeyer, Amillennialism and the Age to Come, 45).

[61] Hoekema, Bible and Future, 202, seguido por C. P. Venema, The Promise of the Future (Edimburgo: Banner of Truth, 2000), 293, sostiene que Is. 65:20 es figurativo de una vida incalculablemente larga, que él interpreta como vida eterna. Esto es posible, pero es más probable que no se trate de una muerte prematura y el disfrute de la vida plena lo más importante que tenga en mente, lo que vemos apunta a la vida eterna. Véase J. H. Sailhamer, "Evidence from Isaiah 2", en A Case for Premillennialism, 100, quien dice que "incluso como lenguaje figurado hay una diferencia crucial entre 'vida eterna' y 'morir a una edad avanzada'". Sailhamer considera que esto apoya un estado milenario temporal, mientras que yo lo veo como un lítotes que apunta a una vida eterna muy larga, de hecho.

[62] Parafraseando la anterior interpretación figurativa de Motyer, Prophecy of Isaiah, 530.

[63] La "juventud" del 20c probablemente se traslada e incluye a los que se consideran malditos en el 20d.

[64] De hecho, en una lectura literal, cada uno de los grupos (infantes, ancianos y malditos) se refiere a "todos" en el grupo, de modo que, en una lectura literal y a la luz del contexto inmediato, parecería probable que "los jóvenes" se refiera a todos los jóvenes o, al menos, a todos los jóvenes que no están malditos por no llegar a los cien años. El artículo "los" que precede a "jóvenes" es probablemente un artículo genérico que "señala... una clase de personas", es decir los jóvenes, como una unidad colectiva (Waltke y O'Connor, Hebrew Syntax, 244-45; asimismo, van der Merwe, Naudé y Kroeze, A Biblical Hebrew Reference Grammar, 191; y GKC 406 [§126 1-m], que señala que los nombres generales con el artículo se usan "como colectivos en singular para denotar la suma total de individuos pertenecientes a la clase". Esto encaja con las combinaciones del AT antes mencionadas de "jóvenes, ancianos y niños" (que suelen incluir otros grupos como hombre y mujer, o novia y novio) que se refieren en contexto a la totalidad de las personas en Israel, una nación o el mundo, cada miembro del grupo representando una clase particular que compone la totalidad.

[65] Muchos comentaristas afirman que Is. 66:22-24 se refiere a los nuevos cielos y tierra eternos: por ejemplo, Motyer, Prophecy of Isaiah, 543-44; Young, Isaiah 3:535-36; y Oswalt, Isaiah, 691-93, aunque este último entiende que el milenio se incluye de forma telescópica.

[66] También J. van Ruiten, "The Intertextual Relationship between Isaiah 65,17-20 and Revelation 21,1-5b", EstBib 51 (1993): 503-4, que ve el mismo vínculo exegético entre Is. 65,20a y 65,22. Los "días" eternos (יום) de 65:22 puede desarrollar explícitamente el período o los "días" (יום) en el que no habrá muerte prematura de un bebé o de un anciano en 65:20a-b. El único otro uso de יום en Isaías 65 está en 65:5: los impíos "son humo en mi nariz, un fuego que arde todo el día", que el Targum identifica como el fuego de la "Gehena" y que el Targ. 66:24 amplía en lo siguiente: en la "Gehena" "sus alientos [los hombres pecadores que se rebelaron] no morirán, y su fuego no se apagará". El Targum considera que el "fuego de la Gehena" en Is. 65:5 es un fuego eterno. El TM probablemente también ve el "fuego" de Is. 65:5 es el "fuego" eterno de 66:24.

[67] La redacción original es "darán a luz", por lo que "hijos" está implícito.

[68] Los premilenialistas creen que Is. 65:23 se refiere al nacimiento en la nueva era milenaria, y, puesto que no habrá nacimiento en los nuevos cielos y tierra eternos, este versículo también debe referirse a la época milenaria que precede a los nuevos cielos y tierra eternos.

[69] Estas dos palabras hebreas צֶאֱצָא y זֶרַע son sinónimos en Isaías 40–66 (ver Isa 44:3; 48:19; 61:9)

[70] Por ejemplo, hemos señalado anteriormente que la palabra hebrea "maldición" (בֶּהָלָה) se refiere en sus otros usos del AT al sufrimiento de la muerte. La LXX traduce la palabra con "maldición" (κατάρα), que a menudo se asocia con la muerte (por ejemplo, véase Dt. 28:45; 30:19; Sir 41:9).

[71] Is. 45:19 se refiere a la "descendencia de Jacob", que según Is. 45:17 dice que será "salvada por el Señor con salvación eterna" y "no será avergonzada ni confundida por toda la eternidad". Isaías 48:19 menciona la "descendencia" de Israel dos veces y dice que "su nombre nunca será cortado o destruido de mi presencia". Isaías 59:21 dice "mis palabras que he puesto en tu boca, no se apartarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos... desde ahora y para siempre". Isaías 61:9 se refiere dos veces a la "simiente" de Israel, "a la que el Señor ha bendecido" (cf. 65:23, "simiente de los benditos del Señor"), 61:7 dice "en su tierra ... tendrán una alegría eterna", y 61:8 dice que Dios "hará un pacto eterno con ellos". Las dos últimas referencias son especialmente claras, ya que la simiente nunca dejará de aferrarse a la palabra de Dios (Is. 59:21), y nunca dejará de regocijarse" (Is. 61:7, 9), pero si estas referencias se refirieran a una "descendencia" que vive en un milenio temporal en el que morirían, sí dejarían de aferrarse a la palabra de Dios y dejarían de regocijarse.

[72] H. D. Preuss, “,זֶרַע zăraʿ,” TDOT 4:160.

[73] Eusebio de Cesarea creía que Is. 65:19-20 se refiere a la "resurrección de los muertos" final, cuando "todos estarán en la flor de la vida, de modo que no se encontrará entre ellos ni un infante inoportuno que no haya crecido, ni uno gastado que haya envejecido. Sino que todos serán iguales en edad, porque todos llegarán a existir al mismo tiempo en la resurrección". Aplica las tres primeras cláusulas de Is. 65:20 a los creyentes; traduce la última frase de Is. 65:20 como "el pecador también tendrá cien años, y será maldito", y la aplica a los incrédulos que también serán resucitados corporalmente y "serán entregados al 'castigo'" (Commentary on Isaiah [Ancient Christian Texts; Downers Grove, IL: IVP Academic, 2013], 311–12, italics removed).

[74] Véase Hoekema, Bible and Future, 202, entre otros, que ha hecho el mismo comentario sobre el uso de Is. 65:17 en Ap. 21:1, y de Is. 65:19 en Ap. 21:4.

[75] Véase J. van Ruiten, "Intertextual Relationship between Isaiah 65,17-20 and Revelation 21,1-5b", 504-5, quien también ve que Ap. 21,4b alude a Is. 65,20, aunque junto con Is. 65,22 e Is. 25,8a ("tragará la muerte para siempre"), recordando que Is. 65:22 aclara cuánto durará la muerte prematura de 65:20, es decir, para siempre. Van Ruiten ha observado primero que Is. 65:18-20 y Apocalipsis 21:4 se refieren ambos a una falta de muerte eterna en la Jerusalén de los últimos tiempos (501).

[76] Cf. también Jan Fekkes III, Isaiah and Prophetic Traditions in the Book of Revelation (JSNTSup 93; Sheffield: JSOT, 1994), 254-56, quien entiende que la fórmula se basa en el hebreo de Is. 65:19-20 דוֹע . . . ֶיה ְה ֹא־י ל . . . דוֹע . . . ַמע שָּׁ ֹא־י ל = "ya no se oirá... ya no habrá". Véase también J. van Ruiten, "Intertextual Relationship between Isaiah 65,17-20 and Revelation 21,1-5b", 501, que ve las dos fórmulas de Is. 65,19-20 como paralelas a las de Ap. 21,4 y que apuntan en parte a una alusión a Is. 65:20. J. L. McKenzie, Second Isaiah (AB 20; Nueva York: Doubleday, 1968), 199, entiende que Is. 65:19 como un "eco" en Apocalipsis 21:4. En Ap. 21:4b, Juan interpreta literalmente la fórmula de Is. 65:20a, "ya no habrá" (דוֹע . . .  לאֹ־יִהְיֶה), como "no habrá más" (οὐκ ἔσται ἔτι), y en Apocalipsis 21:4c utiliza la misma fórmula griega para traducir el similar pero diferente "ya no se oirá" de Is. 65:19 (דוֹע . . . לאֹ־יִשָּׁמַע). Así, Juan ve ambas frases hebreas como equivalentes y las traduce por la misma fórmula griega.

[77] Ezequiel 34:28-29 tiene dos "ya no habrá" (דוֹע   לאֹ־יִהְיוּ) frases; Ezequiel 29:15-16 y 37:22-23 tienen una "ya no habrá" (דוֹע . . .  לאֹ־יִהְיֶה) frase junto con un לאֹ + forma imperfecta + דוֹע ; Jer 3:16-17 tiene dos ֹ לאֹ + forma imperfecta + דוֹע frases.

[78] El otro pasaje donde las mismas formulaciones hebreas דוֹע . . . לאֹ־יִהְיֶה   y לאֹ + forma imperfecta + דוֹע se encuentra en Is. 60:18-20, que es paralelo al contexto de Is. 65:19-20: "No se volverá a oír la violencia en tu tierra ni la devastación ni la destrucción dentro de tus fronteras... ya no habrá para ti el sol para la luz del día"; luego Is. 60:20 sigue de nuevo con "tu sol no se pondrá más...". (לאֹ־ יבוֹא עוֹד).” En este contexto se intercala la afirmación, repetida dos veces, de que "tendréis al Señor como luz eterna" (Is 60:19-20), que expresa positivamente lo que está implícito en el "no otra vez" y el "ya no" de 60:18-20. Esto es paralelo a la noción explícita de bendiciones eternas en 65:18, que también se expresa implícitamente en el "no más" de 65:19-20.

[79] Beale, Revelation, 1039–59 (donde, además de las siguientes alusiones, se discuten aún más ecos de Isaías): Is. 52:1 en Ap. 21:2; Is. 61:10 (LXX) en Ap. 21:2; Is. 62:1-2 en Ap. 21:2; Is. 51:10-11 en Ap. 21:4; Is. 43:19 en Ap. 21:5; Is. 65:16 en Ap. 21:5; e Is. 49:10 en Ap. 21:6. Véase también la NA27, que enumera seis alusiones en Ap. 21:1-6 de Isaías 51, 52, 61, 65/66 y 43/65.

[80] Aunque Apocalipsis 21:4, en contraste con la LXX, utiliza el grupo de palabras θανατόω en lugar del grupo de palabras ἀποθνῄσκω y utiliza una forma sustantiva de "muerte" (θάνατος) en lugar de la forma verbal, como en Isaías. El uso que hace Juan del grupo de palabras θανατόω es una interpretación viable del verbo hebreo "morir" (מות), ya que ambos verbos en los LXX suelen traducir el hebreo מות ("morir"). La única otra ocurrencia de la fórmula junto con "muerte" es 2 Re. 2:21: "no habrá de allí [un manantial de agua] otra vez muerte", refiriéndose a la purificación milagrosa de Eliseo de una fuente de agua contaminada.

[81] Beale, Revelation, 1050.

[82] El "árbol de la vida" de Ap. 22:2 alude, junto con Is. 65:22 (LXX y Targum) al "árbol de la vida" de Génesis 3, en consonancia con Is. 65:22 (LXX y Targum) que también alude al árbol de Génesis 3.

[83] De hecho, la frase "segunda muerte" no aparece en el TM ni en los LXX, sino sólo en los Targums. Dado que hay tantas referencias a los últimos capítulos de Tg. Is. 65 en Apocalipsis 21:1-6, es probable que la referencia a "la segunda muerte" en Apocalipsis 21:8 se refiera a Tg. Isa. 65:6, 15, donde la segunda muerte se entiende como un castigo eterno (sobre lo cual véase además Tg. Isa. 66:24 y Beale, Revelation, 1036–37).

[84] Obsérvese de nuevo las fórmulas paralelas de דוֹע . . . לאֹ־יִהְיֶה en el v. 19a y ֹא ל + forma imperfecta + דוֹע en el v.20a.

[85] Fekkes, Isaiah and Prophetic Traditions in the Book of Revelation, 254 n. 75, afirma que Is. 65:20 afirma la posibilidad de que Is. 65:20 afirma la muerte como una posibilidad, pero que Juan la interpreta a la luz de Is. 25:8 como si no se refiriera a la muerte real, lo que lamentablemente pondría a Juan en desacuerdo con Is. 65:20 con la supuesta intención original.

[86] Y nótese, además, que Ap. 22:5 alude a Is. 60:19.

[87] Por supuesto, esta conclusión se basa en la valoración de que Juan aludió realmente a Is. 65:20 y utilizó el texto de Isaías en consonancia con su significado original y no se limitó a aplicarlo de forma fortuita.

[88] Por ejemplo, véase Craig Blaising, "The Kingdom that Comes with Jesus", en The Return of Christ, 143.

[89] Oswalt, Isaiah 40–66, 656.

[90] Ídem, 655-62. F. Delitzsch, Biblical Commentary on the Prophecies of Isaiah, vol. 2 (repr.; Grand Rapids: Eerdmans, 1969), 492-93, que sostiene un punto de vista telescópico comparable, dice que en Is. 65:17-25 el profeta "todavía no era capaz de distinguir unas de otras las cosas que el autor del Apocalipsis separa en períodos distintos" (es decir. una era milenaria seguida de un período eterno); así también, entre varios otros comentaristas premileniales, véase John A. Martin, "Isaiah", en The Bible Knowledge Commentary (ed. J. F. Walvoord y R. B. Zuck; Wheaton, IL: Victor, 1985), 1120; Wayne Grudem, Systematic Theology (Grand Rapids: Zondervan, 1994), 1127-28; y Waymeyer, Amillennialism and the Age to Come, 43-45, quien cita a otros intérpretes premileniales que sostienen la misma posición. Pero tal punto de vista supone que Apocalipsis 20:1-6 se refiere claramente a un reino premilenial, lo cual plantea la pregunta.

[91] Véase la nota anterior.

[92] Sobre todo ello, véase Beale, New Testament Biblical Theology, passim; véase, por ejemplo, 887- 957.

[93] Sobre lo cual véase a lo largo de Beale, New Testament Biblical Theology, por ejemplo, 88-92, 114-15.

[94] Los premilenialistas (como Waymeyer, Amillennialism, 43) a veces citan a W. C. Kaiser, The Uses of the Old Testament in the New (Chicago: Moody, 1985), 67-68, para apoyar este concepto telescópico. El punto de vista de Kaiser en teoría es bueno, pero la cuestión aquí es si hay o no un telescopio de dos etapas escatológicas o de tres etapas, esta última incluyendo una etapa milenaria.

[95] Motyer, The Prophecy of Isaiah, 530.

[96] Waymeyer, Amillennialism and the Age to Come, 45.

[97] “Isaiah 65:20: Centenarians or Millenarians?” 93.

[98] Pp. 81–167.

[99] Ídem., 365–73.

[100] Pp. 750–72.

[101] Como se argumenta en Beale, Temple and Church's Mission, 81-167, y New Testament Biblical Theology, 750- 72; en apoyo de esta idea, véase Martin, Bound for the Promised Land, passim.

[102] Agradezco a mis siguientes TAs que leyeron y comentaron este ensayo: Danillo Santos, Matt Dudreck, Laura León, Tyler Milliken y Calvin Peronto. También agradezco los comentarios sobre el ensayo de mis colegas Jonny Gibson, Brandon Crowe y Vern Poythress, así como de Jason De- Rouchie y Brian Tabb. Por supuesto, cualquier error o infelicidad se debe a mi propia mano.