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por Jorge L. Trujillo

La Enemistad entre la Mujer y la Serpiente

Génesis 3: 14

Entonces el SEÑOR Dios dijo a la serpiente:

Porque hiciste esto, serás maldita entre todos los animales domésticos y entre todos los animales del campo. Te arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo todos los días de tu vida. 15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón.

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Este interesante verso que encontramos en el tercer capítulo de la Biblia nos enseña varias cosas de importancia con respecto a Dios, Satanás, y la humanidad. Debemos verlo con ojos espirituales para comprender la profundidad de lo que aquí se expone.

Después de haber caído en pecado al escuchar la voz de la serpiente y desobedecer el mandamiento de Dios, Adán y Eva vieron vergonzosamente su desnudez por lo que se vistieron de hojas, y se escondieron de Dios. Cuando Dios los busca ellos responden que estaban escondidos a causa de su desnudez y confiesan su pecado ante Dios. Dios comienza, en orden de responsabilidad,  interrogando a Adán como el primer hombre y responsable de aquella situación.  Adán dice que fue la mujer quien le dio a comer,  y la mujer dice que fue la serpiente quien la engañó.

Dios, luego procede en orden reverso, ascendiente en responsabilidad a hablar su castigo sobre cada uno de los envueltos en aquel primer acto de desobediencia: la Serpiente, Eva, y Adán.

Lo que Dios dice aquí es de gran importancia ya que envuelve dos áreas, una física y otra espiritual:

A la serpiente dice:

Serás Maldita:

  • Te arrastrarás
  • Polvo comerás

Una Guerra Espiritual:

  • Y pondré enemistad entre ti y la mujer,
  • y entre tu descendencia y su descendencia;
  • esta te herirá en la cabeza,
  • y tú la herirás en el talón.

Vemos que Dios declara algo que va más allá que el comienzo de un miedo físico entre la mujer y la serpiente. Habla del principio de una guerra entre ambas partes.

  • La serpiente y su descendencia contra la mujer y su simiente

Interesantemente al final de la Biblia descubrimos que no se trata de algo meramente físico sino de algo de índole espiritual.

Apocalipsis 12:7c

el gran dragón, la serpiente antigua que se llama diablo y Satanás, el cual engaña a todo el mundo.

La serpiente del huerto es un tipo de Satanás, quizás el mismo diablo tomó posesión de la serpiente para engañar a Eva. Pero también vemos que se nos habla de “la descendencia de la serpiente”. ¿A qué se refiere eso si no las personas que tienen el mismo espíritu de la serpiente? La descendencia de Satanás son los hombres que le obedecen y hacen su voluntad en la tierra.

La descendencia de Eva, la mujer (el pueblo de Dios) son los hombres de la tierra que creen y obedecen a Dios y han sido siempre perseguidos por la descendencia de Satanás (la serpiente).

La mujer (Eva) en el huerto es tipo que representa la iglesia, y Adán es tipo que representa a Cristo. Adán es el primer hombre, Jesucristo es segundo/ último Adán. La mujer Eva fue tomada del costado de Adán mientras éste estaba en un sueño profundo, y la Iglesia fue tomada de Jesucristo mientras este después de recibir una lanza en su costado estuvo muerto en el sepulcro.

Eva es físicamente carne y hueso de Adán,  y la Iglesia es espiritualmente carne y hueso de Cristo. Adán es cabeza de Eva, y Cristo es cabeza de la iglesia. (Ef. 5.21ss)

La descendencia de Eva (el pueblo de Dios) son los hombres de la tierra que obedecen a Dios y han sido siempre proseguido por la descendencia de Satanás (la serpiente).

Dios dijo que él mismo pondría enemistad:

  1. "entre la Mujer y la Serpiente" - Satanás estaría siempre en total oposición a la Iglesia como unidad corporativa.  El propósito de Satanás sería en contra de la iglesia y el buscará por todos los medios posibles de destruirla.
  2. "y entre tu descendencia y su descendencia" - los descendientes de la serpiente, los hijos del día, perseguirían  los descendientes de Eva, la mujer.

Aquí vemos el comienzo de una guerra espiritual entre dos entidades Satanás y la Iglesia. Y entre dos pueblos, entre dos linajes. El diablo se encargaría de fomentar la persecución por medio de sus seguidores, tanto espirituales como físicos. Los demonios, los hombres impíos e incrédulos, contra los descendientes de la mujer, los creyentes,  el pueblo de la fe.

"esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón"

A pesar de la fuerte enemistad que existirá desde el mismo principio entre estos dos pueblos, lo cierto es que los ataques de la serpiente no serían más que mordidas en el talón.

Mas adelante vemos los resultados de esa guerra aun desde los comienzos. Caín mató a Abel. Leemos en las Escrituras que Caín era del maligno, y la sangre de Abel clamaba a Dios. Una indicación que ambos pertenecían a grupos opuestos, uno era simiente de la serpiente, el otro era descendencia de la mujer.  Esa enemistad se repite a través de la historia. Algunos ejemplos notables son:

  • El mundo contra Noé
  • Sodoma y Gomorra contra Lot
  • Faraón contra los hebreos
  • Faraón contra Moisés
  • Los Filisteos contra Israel
  • Jezabel contra Elías
  • Mardoqueo contra los Israelitas
  • Los sátrapas contra Daniel
  • Nabucodonosor contra los tres jóvenes hebreos

De esa manera se repite en la historia la realidad de esta guerra entre la simiente de la serpiente contra la de la mujer. Cuando Jesús llega a la escena, tal parece que la descenencia de la mujer ha ganado la batalla. El mundo entero se encuentra en tinieblas. Los reinos del mundo le pertenecen a Satanás y controla todas las naciones bajo el poder del engaño, destrucción y la muerte.

Pero, la descendencia de la mujer finamente aplastaría la cabeza a la serpiente,  eso es al diablo.

El golpe mortal en la cabeza sería dado a la serpiente (entiéndase ‘Satanás’) en la cruz del calvario cuando el mejor de los descendientes de la mujer acabaría con la agenda mortal del diablo:

Hebreos 2:14

Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.       

Colosenses 2:13-15

Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Aun después de la muerte de Cristo, el dragón, la serpiente antigua, continúa persiguiendo la descendencia de la mujer:

  • Los judíos incrédulos persiguen los seguidores de Jesús
  • Roma persigue los cristianos
  • Las naciones paganas matan los creyentes
  • Los falsos cristianos expulsan y asesinan los verdaderos creyentes

Pero en medio de la persecución la victoria final será de los creyentes. Finalmente el triunfo será de la descendencia de la mujer. El final enemigo, la herramienta principal de temor usada por Satanas, la muerte misma será destruida en la segunda venida de Cristo en gloria y con la resurrección y transformación de los santos para morar para siempre con el Señor.

Satanás, sus demonios, y sus seguidores serán lanzados al fuego eterno (Rev. 20), pero los justos entraran al reino de Dios para gozar de su presencia y plenitud por toda la eternidad.(Mt. 25, Rev. 20-22).

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Escrito: Septiembre 16, 2021

Revisado: 5 de febrero, 2022

Añadido a este sitio: 5 de febrero, 2022.