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Por Jorge Trujillo 

Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz.

Piense en la celebración más grande y elaborada que usted haya visto. Quizás una boda, o una fiesta de quince años. O piense en algún concierto que usted haya asistido,  piense en el mejor de ellos, quizás ha visto una gran orquesta sinfónica ejecutar las mejores composiciones que jamás se hayan escrito. Yo he asistido a varias fiestas y conciertos. También he visto y escuchado vídeos en línea de las grandes orquestas de distintas ciudades y lo cierto es que el sonido es maravilloso,  ¡es emocionante! Imagínese entonces ser testigo de una celebración aún mayor que todo lo que usted haya visto o escuchado.

Pues, sucede que en la Biblia se habla de grandes celebraciones. Estas fiestas son inigualables ya que para hacerlo se convoca a toda la creación, especialmente «todos los ángeles de Dios». Y son particularmente tres las fiestas o conciertos de gran renombre en las Escrituras.  Son tres grandiosos conciertos dedicados a Dios mismo para alabanzade su nombre, de su grandeza, y de su inmenso poder. Quizás usted haya oído hablar de algunas de ellas, o quizás no, pero son fiestas o celebraciones celestiales de alabanza, adoración y regocijo como solamente Dios lo puede hacer. Veamos cada una de ellas en detalle:

La PRIMERA fiesta tomó lugar en el pasado cuando Dios creó los cielos y la tierra. Allí fueron convocados todos los hijos (ángeles) del Dios Altísimo y leemos en Job 38:7…

¿…cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?

Imagínese por un momento esa gran orquesta celestial con los mejores instrumentos musicales, las mejores voces, la mejor adoración, y la mejor alabanza.  Es algo fenomenal y literalmente "fuera de este mundo". Ni usted ni yo fuimos testigos de esa gran celebración y regocijo que tuvo lugar cuando Dios convocó todas sus criaturas para celebrar la  creación del universo.  Fue la gran fiesta de inauguración de la creación. El comienzo de todo lo creado por Dios hace miles de siglos atrás. 

LA SEGUNDA fiesta será en el futuro, cuando Cristo venga con poder y gloria a salvar a los redimidos de toda la tierra, de toda lengua, linaje, y nación. Allí se unirán las voces de los Salvados, un número incontable de los escogidos de Dios junto con «todos los ángeles de Dios». 

Leemos en Apocalipsis 7:

10 y (los redimidos) clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.

11 Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios,

12 diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

En esta fiesta diremos presentes todos cuantos hayamos sido redimidos de nuestro pecado por la sangre de Jesucristo, el santo cordero de Dios. En ésta ocasión no estarán los ángeles que han caído y echados del cielo  por su rebelión contra Dios. En su lugar estarán un número incontable de personas que salvadas a través de la historia desde Adán hasta el fin del mundo. Será la fiesta que inaugurará el estado eterno, la nueva creación de los cielos y tierra donde reinará la justicia. En la Biblia leemos que Dios hará nueva todas las cosas y de lo primero no habrá memoria. Los redimidos unirán sus voces a la de los ángeles, las criaturas celestiales, serafines,  querubines,  y toda la corte de gobierno celestial para adorar al Rey de los siglos, al Soberano de la creación, a Dios. El Rey de reyes y Señor de señores.

Pero ¿Cuál es la celebración que falta?

Para seguir leyendo sobre la fiesta que falta, haga click aquí:

 

 

J. L. Trujillo

Escrito: diciembre 24, 2016

Añadido a este sitio: 8 de diciembre, 2022