La Teologia Reformada


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Cual ha sido el entendimiento Reformado Histórico sobre la Muerte de Cristo

-Jorge L Trujillo

Consideremos por un momento la siguiente cita:


"AUNQUE CRISTO SUFRIÓ POR LOS PECADOS DEL MUNDO ENTERO, y es ofrecido por medio de la benignidad de Dios a todos indiscriminadamente, AUN ASÍ NO TODOS LO RECIBEN."

 

Si les preguntara a cualquiera de los cristianos, especialmente a los de corte calvinista,  de quien son esas palabras, la vasta mayoría estaría de acuerdo que muy probable son palabras provenientes de los labios de un Arminiano o quizás un Amyraldiano.  Sin embargo, la mayoría se sorprendería si les dijera que estas son las palabras de Juan Calvino en su comentario sobre Romanos 5:18. ¿Increíble verdad?, que Juan Calvino diga semejante cosa.  Pero Calvino no está solo.  Podemos ver que todas las confesiones reformadas admitían que el sacrificio de Cristo tenía un aspecto general:

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Aclarando el Tercer Punto del Calvinismo

Po r Jorge L. Trujillo


Juan 10:11, 15

Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas. 14  Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y las mías me conocen, 15  de igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre, y doy mi vida por las ovejas.


El Acróstico TULIP representa las siglas en inglés de lo que se conoce como las  doctrinas de la gracia dentro de la Teología Reformada.  En esta presentación cada letra representa cada uno de los puntos de contienda que sostuvo la Iglesia Reformada con los  Arminianos en el siglo XVII”. Los puntos de respuesta contra los Arminianos fueron y han sido rechazados fuertemente por un gran sector de la iglesia.  Aunque algunos teólogos, por aquello de hacer aclaraciones, han cambiado las letras de este acróstico,  el Mensaje Reformado como tal, sigue siendo el mismo.

  • · La “T” habla de la “Total depravación” del hombre después de la caída de Adán
  • · La “U” señala la “Elección [U]ncondicional” de algunos hombres para salvarlos
  • · La “L” expresa la “Limitada Expiación” de Cristo en la cruz del Calvario
  • · La “I” nos indica el “Irresistible llamado” que el Espíritu Santo a los escogidos
  • · La “P” representa la “Perseverancia  de los Santos” y expresa como Dios les cuida de caer eternamente.

De estos cinco el de mayor contienda y debate lo es “el tercer punto”.  Muchos han utilizado las declaraciones Calvinistas como ‘caballo de batalla’ para acusarlos hasta de herejes por sostener tal cosa como una expiación limitada.  Sin embargo, después de haber meditado el asunto detenidamente, y como ya lo he expuesto en otros artículos, es mi conclusión que este es el punto donde mayor semejanza existe entre los dos lados opuestos, particularmente entre “Calvinistas y Arminianos”.

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El Catecismo Infantil: El Catecismo de Westminster en forma apropriada para los niños chiquitos.
El Catecismo Mayor: El Catecismo de Westminster en forma más extensiva.
El Catecismo Menor: El Catecismo de Westminster en forma más abreviada
El Libro de Orden de la Iglesia Presbiteriana Ortodoxa
Confesión de Fe de los Valdenses: de Año de Nuestro Señor 1120

Los 39 Artículos de la Religión:Esta es la confesión doctrinal histórica de la Iglesia Anglicana.
Los Artículos de Esmalcalda Escrito por el Dr.Martín Lutero en el año 1537.
Los Cánones de Dort (del año 1619)

Los Credos: El Credo de los Apóstoles, El Credo Niceno, El Credo Calcedonia, y  El Credo de San Atanasio

 

 



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La Salvación es de Dios
Las Doctrinas de la Gracia
Por Jorge L Trujillo
 


Parte V - La Seguridad de la Salvación
(La Perseverancia de los Santos)
 

La doctrina de la "Perseverancia o Seguridad Eterna de los Creyentes" es una de las verdades bíblicas más difíciles de aceptar o entender por la mayoría de los cristianos, incluyendo pastores y maestros. El pensar que el verdadero creyente en Cristo esta "Eternamente Salvo" presenta un gran problema de aceptación para muchos. En los años que llevó estudiando este tema también he entendido las dificultades que encontramos con esta doctrina. Estas son dificultades que de momento parece que no son fáciles de resolver y que no las podemos descartar rápidamente, pero aun así, no dejan de tener su explicación BIBLICA.  

Objeciones a la Seguridad Eterna  

Entiendo que existen algunas razones las cuáles hacen muy difícil para algunos aceptar que los cristianos son salvos para siempre:  

De la Biblia:  

  1. Encontramos versos en la Biblia que parecen indicarnos la posibilidad de que una persona que fue creyente pueda, por no dar frutos, o por dejar de creer, llegar a perder su salvación eternamente y ser echado al fuego con los impíos.  
  2. Encontramos versos en la Biblia que parecen poner una condición a la salvación de los creyentes.  
  3. Encontramos además fuertes advertencias a los creyentes del peligro de negar la fe y de no perseverar.
  4. Encontramos además ejemplos en la Biblia de algunos que una vez profesaron fe en Cristo y luego apostataron o negaron esa fe que un día dijeron tener.

De la Experiencia:

  1. La propaganda y los ataques en contra de esta doctrina son muy fuertes y directos. Se presenta como una herejía, como una doctrina que tolera el pecado o que otorga una licencia para pecar a los creyentes y que no importa lo que se haga o como se viva, la salvación de aquel que profesa a Cristo está segura.
  2. La predicación barata de algunos maestros de esta doctrina que presentan un evangelio fácil, sin compromiso y sin expectativas, dando credibilidad a los que predican en contra de esta enseñanza.
  3. La experiencia cristiana nos puede llevar a entender que la seguridad o perseverancia de los creyentes no puede ser cierta porque la mayoría de los cristianos hemos visto casos de algunos que una vez profesaban ser creyentes, algunos que una vez eran grandes predicadores y maestros de la Palabra y un día dieron sus espaldas a y se fueron al mundo a vivir una vida pecaminosa y hasta maldiciendo a Dios y la Iglesia, y algunos hasta murieron en ese estado.
  4. La propia desconfianza de la persona que cree que la salvación depende de sus esfuerzos.

Estas objeciones tanto del punto de vista bíblico como de las experiencias son fuertes y no pueden ser simplemente descartadas o puestas a un lado sin que se tomen en cuenta cuando analizamos esta doctrina de la perseverancia y de la eterna seguridad de los santos.

La Solución que empeora la situación:

Habiendo dicho esto también es preciso notar que los que mantienen la posición de que un verdadero creyente puede llegar a perder su salvación, ya sea por dejar de creer o por pecar, se encuentran con un problema aun mayor. La Biblia contiene gran cantidad de versos que testifican que la salvación del creyente está totalmente segura, que depende de Dios y que un verdadero creyente no se perderá eternamente sino que perseverará hasta el fin.

Algunos de los que creen que la salvación se puede llegar a perder y ven estos versos que claramente testifican lo contrario, han tratado de explicarlos diciendo que la seguridad eterna del cristiano "está condicionada por la fe y /o por la conducta". Es decir "el creyente esta eternamente salvo, mientras no peque" o mientras su fe en Cristo no deje de ser mientras su fe en Cristo no deje de ser.

Mientras no Peque...

Después de esta declaración se puede concluir que esta solución empeora la situación. ¿Por qué? preguntará usted. Simplemente porque pone el poder de la salvación en manos del hombre. Es el hombre débil quién acosado constantemente por su naturaleza carnal, el que tiene la última palabra. Es el hombre el que está en control y no Dios. Además, esta posición vuelve a llevar al hombre a la condición que tuvo antes de que Cristo viniera con el evangelio de la Gracia de Dios para la humanidad, es decir, "el obrar para ser salvo". Si seguimos esta regla, encontraremos que el apóstol Pablo estaba en peligro de perder su salvación o la pudo haber perdido ya que en Romanos 7[i][i] habla acerca de la lucha que llevaba en su carne con el pecado. Pablo dice que lo que quiere hacer no hace y lo que no quiere hacer hace porque la ley del pecado reina en su cuerpo carnal. El mismo Apóstol se llamó "el mayor de los pecadores". De esta forma nadie se salvaría pues TODOS pecamos.

Los que toman esta posición también creen que el hombre que llega a perder su salvación por cometer pecado puede entonces "volver a salvarse" una vez que arrepentido genuinamente llega al altar y se reconcilia con Dios. De esta manera una persona cristiana vive una vida que aparte de ser totalmente insegura es totalmente absurda.  Puede estar salvo hoy, perdido mañana, salvo la semana que viene y perdido el próximo año, todo dependiendo de cómo esté su vida moral, ya sea "con" o "sin" pecado.

Esta inconsistencia me llevó a mí hace unos años a cuestionar la validez de esta posición. Muchos otros también han llegado a la conclusión de que tales ideas no son solamente ilógicas, sino que una vez puestas a la luz de la Palabra quedan sin fundamento alguno. Para tomar una posición de acuerdo a la Escritura con respecto a la Salvación del creyente es necesario entender lo que ocurre al ser salvo. Por ejemplo, si la salvación es "nacer de nuevo" (Juan 3:13), el perder la salvación es "des-nacer de nuevo" entonces al arrepentirse de su falta de fe o de su pecado la persona "nace de nuevo (de nuevo)", pero si vuelve a pecar y perder su salvación por qué es débil, la persona "des-nace de nuevo (otra vez)" pero al arrepentirse de su pecado, esta persona "nace de nuevo (de nuevo de nuevo)". Lo mismo pasa con el creyente cuando aplicamos el hecho de que el creer es pasar de muerte a vida (Juan 5:25), si la persona que cree en Cristo de corazón y es salva pasa de "muerte a vida", al perder su salvación pasa de "vida a muerte" pero al arrepentirse de su pecado pasa de "muerte a vida otra vez" pero si peca o pierde la fe pasa de "vida a muerte otra vez otra vez". Se da cuenta del problema. No es solamente ilógico sino ¡anti-bíblico!

Mientras no deje de creer...

Cuando estaba en la sociedad de niños nos enseñaban un corito que decía "subiendo y bajando nunca llegaremos, subamos, subamos mirando a Cristo…". Es increíble que lleguemos a pensar que un creyente viva una vida como un "Yo-Yo", subiendo y bajando. A la verdad hay personas que viven vidas como un "Yo-Yo", si van a un retiro de tres o cuatro días su fe esta en a todo dar y están subiendo a toda velocidad, pero cuando pasan dos o tres semanas y se enfrentas a las dificultades de la vida, la fe les comienza a fallar y van hacia abajo con la misma velocidad que cuando subieron. Esta vida de "Yo-Yo" solamente puede ocurrir cuando se trata de alcanzar el cielo por nuestras propias fuerzas, y cuando se mide la salvación por los sentimientos. Cuando oramos una hora al día "nos sentimos" bien salvos, pero cuando oramos 10 minutos "no nos sentimos" tan salvos.

Es necesario entender que la "fe genuina" es la marca de un creyente verdadero.  Y no todo el que dice tener fe la tiene verdaderamente.  El apóstol Santiago nos dice...

Santiago 2:10 ...también los demonios creen y tiemblan.

Existe una diferencia muy grande entre la fe verdadera y la fe que es vana y pasajera.  Cuando una persona cree por un poco de tiempo y luego se aparta la Biblia dice que esta persona era "mala tierra", "pedregales" cuya fe no tiene raíz. ¡La raíz es Cristo! (Rev. 5:5)

Una fe no puesta netamente en Cristo, no es una fe genuina ni verdadera, por eso deja de creer y muere cuando sale el sol y la quema. La otra fe es la fe entre espinos.  Es una fe en "tierra mala". Deja de ser y es ahogada  porque esta es una fe emotiva y momentánea que estaba dividida entre lo material y lo espiritual.  La verdadera fe no deja de ser, es aquella tierra que da fruto al 30 al 60 y al 100 por uno.  Esta fe es don de Dios a sus escogidos...

Efesios 2:8 Porque por Gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros sino que es don de Dios.

Filipenses 1:29 Porque a vosotros os ha sido dado, a causa de Cristo no solo que creáis en él, sino que también que padezcáis por él.

Esta fe se fortalece en la prueba, no es ahogada por los espinos, ni se apaga ni se muere cuando el sol calienta sino que se fortalece en Cristo.

Romanos 4:20-21 Tampoco dudo [Abraham], por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido

Una persona que deja de creer simplemente está dando a conocer lo que realmente es,

I Corintios 15:1-2 Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, sino creísteis en vano.

El que retiene la palabra predicada, es salvo, el que no la retiene, nunca fue salvo.  Creyó con una fe vana. La palabra vana significa: vacía, falsa, inútil, sin fundamento o sin provecho.  En el verso de 1 Corintios 15:14, el apóstol Pablo dice: "si Cristo no resucitó de entre los muertos, vana es nuestra predicación y vana  nuestra fe".  Entonces sería el cristianismo una predicación y una fe falsa, vacía y sin fundamento y sin provecho.

La fe es como una semilla.  Una semilla vana no puede producir fruto.  Aunque por fuera a la vista parece ser igual a las demás por dentro es distinta, es infértil y no produce fruto.

Objeciones contestadas:

¿Pero que de aquellos versos que claramente advierten a los creyentes?

Es necesario que todos seamos advertidos. La advertencia nos sirve de guía, la Biblia es una vara que corrige, es viva y eficaz, más cortante que toda espada de dos filos que penetra hasta el tuétano. Cuando los VERDADEROS CREYENTES oyen la Palabra la obedecen, pero los FALSOS CREYENTES no la obedecen sino que la ignoran y como fin reciben la paga por su desobediencia. La misma Palabra de Dios será para ellos juicio…

Juan 12:48 El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.

La desobediencia a la Palabra de Dios es PRUEBA de que estos NO SON verdaderos creyentes. Estos son los que se engañan a sí mismos pero Dios no puede ser burlado, lo que el hombre siembra eso también segará (Gálatas 6:7). No importa el tiempo que se halla estado en la iglesia, la persona que no recibe las palabras de la Biblia será juzgada por esa misma palabra. El verdadero creyente tiene la ley escrita en su corazón (Jeremías 31:31; Hebreos 8), lo que significa que tiene el Espíritu Santo dentro de sí y que él le guía y le enseña toda verdad. La Biblia es un espejo que nos va mostrando como estamos hasta que lleguemos a la verdad del conocimiento y la santidad en Cristo. Si no tenemos la advertencia, ¿de qué manera sabemos si estamos en la fe o no?

2 Corintios 13:5 Examinaos á vosotros mismos si estáis en fe; probaos á vosotros mismos. ¿No os conocéis á vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros? Si ya no sois reprobados.

Esto solamente lo sabemos cuándo nos miramos en el espejo de la Biblia. Así nos probamos si estamos o no en la fe.

¿Y Que de Aquellos que se Apartaron de la Fe?

Jesús nos dijo claramente cómo podemos saber quién es verdaderamente su discípulo. Aquellos que no obedecen la palabra y la corrección no son verdaderamente discípulos. Un texto que a menudo es usado para probar que alguien puede llegar a perder su salvación lo es el siguiente…

Hebreos 6:4-6 Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo.  5 Y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero, 6 Y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole á vituperio.

Primeramente es preciso notar que si este verso estuviera diciendo que es posible perder la salvación, también es necesario notar que dice que es IMPOSIBLE volver a ser salvo. Aunque a primera vista tal parece que aquellos de los cuales se habla que fueron iluminados y participaron de los bienes venideros hayan sido verdaderos creyentes, de acuerdo a la definición de Cristo, no lo eran, ni lo son, ni lo serán. Si seguimos leyendo esta cita vemos la descripción que da el autor respecto a estas personas…

Hebreos 6: 7-8 Porque la tierra que bebe el agua que muchas veces vino sobre ella, y produce yerba provechosa á aquellos de los cuales es labrada, recibe bendición de Dios: 8 Mas la que produce espinas y abrojos, es reprobada, y cercana de maldición; cuyo fin será el ser quemada.

Jesús comparó a las personas con distintos tipos de tierra. En la parábola del sembrador nos dio la definición de la "buena tierra". La "buena tierra" según Jesús, es aquella que recibe la semilla (Palabra) y produce fruto…

Mateo 13:23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y el que lleva fruto: y lleva uno á ciento, y otro á sesenta, y otro á treinta.

Lucas 8: 15 Mas la que cayó en buena tierra, estos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y DAN FRUTO CON PERSEVERANCIA.

Entendiendo entonces que la buena tierra es la que produce buenos frutos, podemos ver que esta tierra de la que se habla en Hebreos 6: 4-8 es la que produce espinas y abrojos y por lo tanto es "mala tierra, no es la buena tierra de la que habló Jesús.

Mateo 7:15 Y guardaos de los falsos profetas, que vienen á vosotros con vestidos de ovejas, mas de dentro son lobos rapaces.  16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, ó higos de los abrojos? 17 Así, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol maleado lleva malos frutos.

Lucas 6:43 Porque no es buen árbol el que da malos frutos; ni árbol malo el que da buen fruto.  44 Porque cada árbol por su fruto es conocido: que no cogen higos de los espinos, ni vendimian uvas de las zarzas.

Es mucho más probable que estos de los que se habla en Hebreos 6 sean algunos hipócritas de los que se engañan a sí mismos pero no a Dios.  La buena tierra es la que permanece y persevera llevando frutos. Dios no puede ser burlado.

¿Qué podemos concluir?

Si creemos que la Biblia es la Palabra de Dios y que ha sido inspirada por el Espíritu Santo, entonces tenemos que admitir que no pueden existir contradicciones en ella. Lo que a simple vista puede parecer una contradicción, se hace claro cuando escudriñamos la Biblia y pedimos a Dios que nos dé entendimiento para poder saber la verdad. La Biblia "no nos puede estar enviando dos mensajes opuestos". No nos puede decir que "estamos completamente salvos" y a la misma vez "que estamos en peligro de perdernos". ¿Qué  podemos hacer entonces? Hacemos lo que todo buen estudiante de la Biblia hace. No ponemos versos a duelo unos con otro. No basamos nuestra doctrina o interpretación en uno o unos pocos versos cuando la Biblia en su totalidad claramente dice y enseña lo contrario, no ignoramos ningún verso.

¿Cuál es la Doctrina Bíblica de la Perseverancia?

Lo que NO ES esta Doctrina

Ahora pasaremos a ver cuál es la verdadera doctrina de la perseverancia y seguridad eterna de los santos, pero antes de entender lo que es esta doctrina, creo que debemos aclarar "lo que NO es" esta doctrina.

No es libertinaje...

La perseverancia o Eterna Seguridad de los Santos no es libertinaje. Aunque esta doctrina puede llevar a las personas a creer de tal manera, esto no es lo que enseña esta doctrina. El apóstol Pablo dijo:

Romanos 3:8; 6:1; 6:15 ¿Qué pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la Gracia abunde? En Ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿Cómo viviremos aun en él?

Pablo les dice a sus lectores que cuando abunda el pecado la gracia de Dios abunda aun más. Eso es lo que es la verdadera gracia de Dios, que aunque existe el pecado y abunda, la misericordia de Dios sobre-abunda. El pecado no tiene más poder sobre el creyente nacido de nuevo. Dos cosas debemos de notar en este verso…

  • Primero, si el mensaje de Gracia que usted predica no provoca a sus oyentes a hacerse esta pregunta: ¿Perseveraremos en el pecado para que la Gracia abunde? Entonces su mensaje no es el mismo mensaje de Gracia que Pablo predicó.
  • Segundo, si su contestación no es la contestación que Pablo dio, su mensaje de Gracia tampoco es el mensaje que Pablo predicó.

Existen algunos falsos maestros que enseñan que el creyente no tiene problema si continúa una vida de pecado. Hace un tiempo atrás tuve conocimiento de un estudiante en una escuela cristiana privada al cual su maestro le enseñaba que si él creía en Cristo y después se iba a robar un banco y a vivir en pecado, les preguntaba ¿Si todavía estaba salvo? y les decía a sus estudiantes "que sí", que no había problema con eso porque ya había creído en Cristo. Por supuesto, la madre de este muchacho estaba muy descontenta y alarmada por lo que me preguntó lo que yo pensaba al respecto. Estas son las enseñanzas que destruyen la verdad de una doctrina. La contestación a este maestro debía ser que quizás aquel que fue a robar el banco y a vivir en pecado nunca fue salvo verdaderamente ya que un encuentro verdadero con Cristo cambia la persona.

I Corintios 5:1 De modo que si alguno esta Cristo, nueva criatura es…

Ejemplo de esto lo vemos en la vida de María Magdalena, una mujer prostituta que fue cambiada cuando conoció a Cristo.  También lo vemos en la vida de Zaqueo que robaba a sus clientes pero cuando conoció a Cristo devolvió lo que había robado cuatro veces más. También lo vemos en la vida de Pablo que perseguía la iglesia y mataba a hombres y los echaba en la cárcel pero cuando tuvo un encuentro con Cristo, su vida cambió completamente.

El apóstol Pedro nos dice:

1 Pedro 2:16pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.

Judas nos dice:

Judas 4 Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios…

Y aun Pablo, el apóstol de la Gracia, claramente nos atestigua que la Gracia de Dios nos enseña que debemos vivir en santidad…

Tito 2:11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente

Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad sin la cual nadie verá al Señor.

No es cristianismo sin compromiso

Muchos enseñan que el simple hecho de que una persona un día levantó su mano, repitió la oración del arrepentido en una campaña o iglesia en algún otro lugar, ya esta persona es salva se le pone el nombre de "cristiano" y no importa lo que pase, va camino al cielo. Si se aparta y se va, algunos dicen que perdió su salvación pero otros dicen que sigue salvo para siempre. A la verdad que no puede haber una mentira más grande que esta ni un engaño que haga daño a la persona más que este.

La doctrina de la "perseverancia de los santos" es exactamente eso mismo. "Los santos perseveran y los que perseveran son los santos". La perseverancia no es solamente importante sino que es imprescindiblemente necesaria, la Biblia claramente nos indica esta verdad:

Mateo 10:22; 24:14 …El que perseveraré hasta el fin, ese será salvo.

La fidelidad es la marca del verdadero creyente escogido por Dios desde antes de la fundación del mundo. Jesús mismo nos dijo que la razón por la cual habíamos sido escogidos era para que tuviéramos fruto que PERMANACE…

Juan 15:16  No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto PERMANEZCA…

El fruto del Espíritu es fe (Gálatas 5:22), así que la idea de que no importa si permanezco o no, o si doy fruto o no, soy salvo, es completamente ajena a la Palabra de Dios y a la doctrina de la Perseverancia y la Seguridad del Creyente. Un pámpano que no da fruto y un fruto que no permanece, es clara indicación de que no se pertenece, después de todo Cristo mismo dijo “por sus frutos les conoceréis”.  Si el pámpano no lleva fruto, entonces no es un verdadero creyente.

Lo que sí es la Doctrina

Una vez y hemos dejado claro LO QUE NO ES la doctrina de la Perseverancia y Seguridad de los Santos, podemos proceder a estudiar LO QUE SÍ ES esta doctrina.  Muchos piensan que esta doctrina es un invento de algunos locos liberales o farsantes que quieren dañar el evangelio. Pero lo cierto es que esta doctrina es el centro mismo del evangelio y se encuentra entretejida en las páginas de la Biblia. La Palabra evangelio significa "buenas noticias" y eso es exactamente lo que es esta doctrina de la Gracia. Son las buenas noticias de que nuestro destino futuro está en las manos del Dios y que él nos guarda día y noche hasta el fin. Esta doctrina no fue invento de San Agustín, ni de Calvino como creen algunos sino que es la doctrina de Gracia que se encuentra diseminada en las páginas de la Biblia tal y como fueron escritas por el Apóstol Pablo y los demás apóstoles y escritores del Nuevo Testamento.

Para poder entender esta doctrina, debemos de comenzar por el Antiguo Testamento. Si leemos el libro de Jeremías veremos algo muy interesante respecto a lo que se dice tocante al Nuevo Pacto…

Jeremías 31: 31-34 He aquí vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tome su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo... ...porque yo perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.

De acuerdo al profeta Jeremías, Dios había de hacer un Nuevo Pacto con su  pueblo Israel. Este Nuevo Pacto venia como consecuencia de que el pueblo de Israel había invalidado el pacto anterior. El Pacto anterior había sido invalidado por el pecado. El autor del libro de Hebreos nos testifica claramente que este pacto es el pacto que Cristo estableció en la cruz del Calvario.

Hebreos 8:6; 10; 12 Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas… Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo… y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.

Este es el Nuevo Pacto el cual fue prometido a Israel. A diferencia del pacto anterior este Nuevo Pacto NO PUEDE SER INVALIDADO POR EL PECADO sino que permanecerá para siempre. Pero… ¿Cómo es esto? El creyente nacido de nuevo ha recibido la ley de Dios en su corazón y por lo tanto esta ley gobierna su vida y le guía a donde debe de estar. Esta ley escrita en el corazón de cada creyente es el Espíritu Santo de Dios que mora dentro del. Este Espíritu que es la presencia de Dios mismo dentro de la persona es quién guía, redarguye y enseña al cristiano. Además otro aspecto es la doctrina bíblica de la justificación: De acuerdo a este pacto Dios no le tomaría en cuenta a los hombres sus pecados, estos habían de ser juzgados en la cruz de Cristo cuando él daría su vida "en lugar de muchos".  Por lo tanto, para que el Nuevo Pacto quede invalidado ciertas cosas deben de ocurrir:

La ley necesita ser "borrada" de dentro del corazón y la mente de la persona.
Dios debe de "acordarse" de los pecados y las iniquidades
Cristo debe de "dejar de interceder" por nuestros pecados
Dios debe de "des-perdonar" los pecados y las iniquidades
La Biblia "mentiría" cuando dice que el creyente ha sido hecho perfecto por la cruz de Cristo
La obra y sacrificio de Cristo en la cruz  "se haría" ineficaz
La Justificación del pecador solo por la gracia por medio de la fe sería mentira (esto es algo muy grave)

 

Si la persona pierde su salvación al pecar el Espíritu Santo debe de salir de ella, pero si se arrepiente este Espíritu vuelve y así sucesivamente. Parecido a eso era la condición del pueblo de Israel bajo el Antiguo Pacto. Cada año debían de presentarse sacrificios expiatorios por la nación (aparte de los individuales) que no perfeccionaban a nadie, la persona gozaba de un perdón temporal que volvía a desaparecer al momento que pecaban de nuevo, pero ahora aquellos sacrificios sin fuerza alguna para perdonar eternamente han sido reemplazados 'para siempre' por el sacrificio perfecto de Cristo en la cruz del Calvario.

La definición de los términos

Es necesario establecer la correcta definición de los términos "Seguridad" y "Perseverancia" de los santos. Es necesario entender que estos términos van mano a mano. No puede haber Seguridad Eterna si el verdadero creyente no persevera y la razón por la que el verdadero creyente persevera es porque Su salvación esta Eternamente Segura. Una cosa no puede funcionar sin la otra.

¡Los Cristianos están seguros en Cristo porque perseveran y los cristianos perseveran porque están seguros en Cristo!

La Biblia especifica que el que perseverare hasta el fin será salvo pero Dios asegura esta perseverancia para que se cumpla la promesa de que los santos estaban seguros en la mano de Dios.  De hecho, la perseverancia no es lo que ‘asegura’ el final sino que es ‘fruto’ que identifica al salvado.

¿Qué es la Seguridad y La perseverancia de los Santos?

La Seguridad de la Salvación no es otra cosa que la más bella doctrina bíblica de confianza en Cristo Jesús que un cristiano en cualquier época pueda tener. Saber que Jesucristo ha asegurado que usted es salvo a pesar de sus flaquezas y debilidades es solo causa gozo al llegar a comprenderse. Jesucristo estableció tal verdad cuando claramente nos dijo lo siguiente…

Juan 10:27-29 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; Y NO PERECERAN JAMAS, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y NADIE LAS PUEDE ARREBATAR DELA MANO DE MI PADRE.

¡La Biblia es clara! El problema está en si usted y yo la creemos. Estas Palabras de Jesús son garantía total de que la vida del verdadero creyente está segura en la mano de Cristo y del Padre. Jesucristo nuestro Seño y Salvador es quién está con nosotros y nos confirma hasta el fin y por eso estamos seguros…

Mateo 28:18 Id y haced discípulos a todas las naciones bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí YO ESTOY CON VOSOTROS TODOS LOS DIAS HASTA EL FIN DEL MUNDO. Amén.

I Corintios 1:7-8 De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo; el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.

Se da cuenta que el verso anterior dice que somos confirmados por Jesucristo hasta el fin y que esto es porque fuimos llamados por el Padre para tener comunión con su Hijo, y Dios es Fiel a su llamado.

II Tesalonicenses 3:3 Pero fiel es el Señor, que OS AFIRMARÁ Y GUARDARÁ DEL MAL.

I Corintios 10:13 Fiel es Dios, que no os dejará ser tentado más de lo que podéis resistir, sino que da también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.

La fidelidad de Dios a su promesa es la que nos mantiene seguros en él. No depende de usted ni de mí, depende de Dios.

No hay condenación

Debemos aclarar aquí que el llamamiento a la excelencia en conducta de vida de ninguna manera significa que los creyentes verdaderos son "súper hombres" o "súper mujeres" que no tienen pecado y que sus fuerzas no flaquean. Los cristianos caen y a veces  dura y feamente...

1 Juan 1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos

Los VERDADEROS creyentes procuran  agradar a Dios, no para ser salvos sino para mostrarle su agradecimiento pero aun así pecan,  fallan y cometen errores,  pero NO CONTINUAN en el pecado, le duele su pecado y se arrepienten de todo corazón (Salmo 51) ADEMÁS, cuando pecan tienen la seguridad de que su abogado les defiende ante el Padre.   "Porque abogado tenemos para con el padre, a JESUCRISTO el justo", tenemos un Sumo Sacerdote, un mediador que se compadece de nosotros y comprende nuestras debilidades.  La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado.  Dios nos levanta y nos restablece...

Salmos 37:23-24 "Por Jehová son ORDENADOS los pasos del hombre, y ÉL aprueba su camino. Cuando el hombre CAYERE, NO QUEDARÁ POSTRADO porque JEHOVÁ SOSTIENE SU MANO"

Salmo 145:14 Sostiene Jehová a todos los que caen, y levanta a todos los oprimidos.

Nuestra vida está escondida en Dios por medio de Cristo.

La perseverancia no es otra cosa que la manifestación de la obra de seguridad manifestada en nuestras vidas. Los verdaderos cristianos perseveran. No porque sean súper hombres o súper mujeres pero si porque Dios ha hecho y está haciendo una obra en ellos…

Filipenses 1:6 Estando convencido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.

I Tesalonicenses 5:23-24 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu alma y cuerpo sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que llama, el cual también lo hará.

Dios es el que está haciendo la obra en nosotros, por eso perseveramos. Podemos vivir confiados en que no seremos dejados un solo momento por qué el Padre es fiel y Cristo es fiel.

II Timoteo 4:18 El Señor me librará de toda obra mala y me preservará para su reino celestial

I Pedro 1:5 Que sois GUARDADOS POR EL PODER DE DIOS mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero

Podríamos seguir presentando verso tras verso de esta verdad que cubre las Sagradas Escrituras pero no hay forma más bella de terminar este estudio que con las palabras del salmista David quién estando tan seguro de su salvación y confiado en que su Salvador no le dejaría solo ni un momento sino que lo confirmaría hasta llegar a morar en la casa de Jehová por LARGOS DIAS, escribió el Salmo 23.


Salmos 23

 

1 JEHOVA es mi pastor; nada me faltará. 2 En lugares de delicados pastos me hará yacer: Junto á aguas de reposo me pastoreará. 3 Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. 4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. 5 Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando. 6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: Y en la casa de Jehová moraré por largos días


 

 



[i][i] Romanos 7:14-24 es una porción de la palabra que es debatida. Algunos como los Arminianos y los Católicos y todos los Pelagianos interpretan que Pablo habla de una experiencia antes de la conversión y otros como los Protestantes y Reformados creen que se trata de la experiencia posterior a la conversión.  Por varias razones creemos que se trata de una experiencia posterior a su conversión al Cristianismo y su nuevo nacimiento.  El pasaje se presenta en tiempo ‘presente’, no ‘pasado’ y nos muestra una persona extremadamente espiritual que ‘ama’ la ley de Dios y odia el pecado.  Vemos a alguien que desea profundamente obedecer tal ley y que se deleita en las cosas espirituales (v. 22), cosas que una persona no regenerada (nacida de nuevo) simplemente no puede ni quiere hacer según la revelación bíblica.  Una lucha similar a esa la vemos en la descripción del creyente en su lucha diaria contra el pecado tal como es presentado en la epístola a los Gálatas capitulo 5:17. Allí, igual que acá Pablo presenta la lucha del hombre entre el espíritu y la carne “para que no hagáis lo que quisieres”.

(Tiempo estimado: 7 - 14 minutos)
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La Salvación es de Dios
Las Doctrinas de la Gracia
Por Jorge L Trujillo
 


Parte IV El Llamamiento Eficaz de Dios  

La Gracia Irresistible 

Para comenzar esta sección lo hacemos con la siguiente pregunta ¿Es verdaderamente ‘irresistible’ el llamado de Dios al pecador, o no lo es?  Muchos estudiantes de la Biblia, sin pensarlo dos veces afirman que sí lo es.  Para estas personas el Evangelio es ofrecido a todas las personas sin distinción alguna y son ellos quienes deben decidir creer o no creer el mensaje.  Todos aquellos que creen o aceptan a Cristo son salvos pero los que le rechazan no lo son.  Preguntamos ¿porqué es que algunos creen y otros no? Y la respuesta es simplemente que cada persona posee libre albedrío para decidirse por Cristo o no hacerlo.   Es más, muchos afirman que Dios mismo ‘ha dado’ libre albedrío (o al menos lo da al momento de la decisión) para que puedan decidir por Cristo y ser salvos o rechazarle y ser condenados.

Pero sigamos indagando ¿Qué es lo que hace la diferencia entre una persona y la otra?  ¿Por qué es que a un individuo al que se le muestra el camino al cielo por la fe en Cristo lo recibe mientras que a otra persona de igual manera se le demuestran con toda claridad las consecuencias de condenación eterna en las llamas del infierno ardiendo si rechaza a Cristo y esta simplemente no cree? ¿Qué hace la diferencia entre uno y otro? ¿Será un asunto de capacidad mental? ¿Será que el evangelio lo reciben los más inteligentes, aquellos que tienen mayor capacidad de lógica? Obviamente la diferencia no puede estar en el hombre quién de ser así tendría algo de que gloriarse por su capacidad de ‘raciocinio’, ‘de lógica’, por su ‘capacidad intelectual’ o por su ‘sabiduría’.  Sin embargo la realidad prueba lo contrario.  Existen muchas personas que poseen un nivel de lógica mucho mayor que la de muchos creyentes y simplemente no creen el evangelio.  Hombres y mujeres que son doctores, científicos, y profesionales de todos los campos, simplemente no creen el mensaje de la cruz.  Lo que es más, el Apóstol Pablo en su carta a los Corintios escribe diciendo “Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles (1 Corintios 1:26).  Interesantemente con todo esto, la contestación  presentada a todas estas preguntas, no es sino la misma respuesta dada al comienzo, es a causa del ¡Libre albedrío!

Ciertamente, esta ‘teoría’ aunque muy popular dentro de la iglesia no es cierta y por cierto se halla muy lejos de la verdad.  En la primera parte a esta serie sobre “Las Doctrinas de la Gracia, vimos las bases bíblicas que establecen que el ser humano está depravado a tal grado que no le interesan las cosas de Dios o por lo menos no de la manera que Dios quiere y demanda.  No-solo son las tendencias del hombre ‘continuamente hacia el mal’ (Génesis 6:3), sino que la Biblia establece que el hombre no puede venir a Cristo si el Padre no le trae.  Jesús dijo “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere...” (Juan 6:44a).  El hombre por su propio albedrío simplemente no puede venir a Cristo, Dios mismo debe traerle hacia él. Pero los proponentes de la “teoría del libre albedrío” tratan de explicar este verso diciendo que Dios atrae a todos los hombres a Cristo y que aunque algunos ‘escogen por su libre albedrío’ creer en Cristo, otros hombres ‘escogen en su libre albedrío’ no creer en Cristo. Sin embargo veremos que tal enseñanza no es verdaderamente cierta.  Un poco más adelante en ese mismo capítulo Jesús dijo:

Juan 6:64-65 Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.

Como vemos, la razón por la que algunos no creían no es a causa del libre albedrío sino porque a estos no les había sido “dado del Padre”.  Así que lo que podemos ver en esta enseñanza es que no queda otra conclusión que aquellos quienes creen en Cristo son aquellos que se "les ha sido dado del Padre".  El Apóstol Pablo nos habla de estar verdad cuando dice "a vosotros os es concedido creer por causa de Cristo" (Col. 1:29), por lo tanto son los mismos que fueron ‘escogidos por Dios’ desde antes de la fundación del mundo como lo estudiamos en el artículo bajo el titulo “La Elección Incondicional” y son también los mismos por quienes Cristo murió como lo vimos en el estudio bajo el titulo “La Expiación Definida”.

El Albedrío del Hombre

Ciertamente el hombre tiene ‘albedrío’ o ‘voluntad’, eso la Biblia no lo niega.  Lo que la Biblia no respalda es la idea que el albedrío del hombre sea ‘libre’ (un albedrío que es libre o 'libre albedrío') para actuar y hacer lo correcto espiritualmente.  En primer lugar, el albedrío del hombre no es libre porque éste posee una naturaleza pecaminosa que tiende solamente hacia el mal y aun lo ‘bueno’ que hace está infectado de pecaminosidad.  La voluntad del hombre no se inclina hacia Dios sino que está en contra de lo divino, se rebela contra el creador y está en constante guerra contra Él.  En segundo lugar, la Biblia nos declara que el hombre en el mundo se halla bajo el control de Satanás quién no solamente controla su proceder y le esclaviza al pecado sino que también ciega su entendimiento de tal manera que el hombre no pueda venir a Cristo.  El hombre simplemente está atado, esclavizado y cegado “sin Dios y sin esperanza en el mundo”.

Como hemos de ver, para que las personas sean salvadas del pecado debe de ocurrir algo en ellos que el libre albedrío jamás podrá lograr.  Dios debe traerles hacia el de alguna forma que asegure que su propósito se cumpla.  Como hemos visto, Dios escogió desde antes de la fundación del mundo y de dentro de toda la humanidad caída en Adán, un número incontable de personas las cuales son llamadas ‘escogidas’.  Cristo vino al mundo a morir en lugar de ellos, pero el perdón de pecados no puede ser aplicado a ellos hasta que ellos reciban y crean en las buenas nuevas de salvación por medio del Evangelio.  Pero existe un problema, si el hombre ‘no puede’ venir a Cristo por su propio libre albedrío, entonces algo tiene que ocurrir en el hombre para que este pueda venir a Cristo.  Como vimos anteriormente, el hombre debe ser “traído por el Padre”, y el venir a Cristo le debe ser “dado del Padre”.  Si eso no ocurre el hombre no puede venir a Cristo.  Nosotros creemos que la Biblia enseña que el hombre tiene que nacer de nuevo para poder venir a Cristo.  Pero ¿cómo ocurre esto?  Creemos que el nuevo nacimiento es obrado soberanamente y sobrenaturalmente por medio del Espíritu Santo en la predicación de la Palabra.  La Biblia nos declara que es por medio de la Palabra que somos renacidos “siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.” (1 Pedro 1:23).

La Predicación del Evangelio

La predicación del Evangelio es el principal medio para efectuar el nuevo nacimiento en las personas. Pero debemos entender que aunque la predicación es un medio, este medio es ineficaz si no va acompañado del poder ‘vivificador’ de Cristo por medio del Espíritu Santo quien es el que opera el cambio en los corazones de los hombres.  La “palabra” por lo tanto es Cristo mismo en Espíritu.  Jesús dijo “mis palabras son espíritu y son vida”.  Por lo tanto debemos comprender que aunque el evangelio es predicado a todos los hombres indiscriminadamente de acuerdo al mandamiento dado por Cristo mismo de ‘predicar el evangelio a TODA criatura”, esa predicación tiene eficacia solamente cuando Dios la aplica al corazón del hombre.  Por esto debemos hacer diferencia entre lo que llamamos el “llamado externo” y el “llamado interno” del evangelio.

El llamado Externo

El llamado externo es de carácter universal el cual se extiende a todos los hombres de todas las edades, razas y clases, sin importarle al predicador si son escogidos o no escogidos los son (Isaías 45:22; 55:1; Ezequiel 3:19; Joel 2:32; Mateo. 22:2-8, 14; Revelación 22:17).  Es una oferta y un mandato seria de parte de Dios con la garantía de perdón y salvación a todos los que respondan con verdadera fe y arrepentimiento (Hechos 17:30.)  Este llamado ocurre cada vez que se predica a Cristo, sea por palabra o por escritura.  Dios ha dado un mandamiento el cual todos los creyentes deben de cumplir con el mayor deseo y prontitud, “id y predicad a toda criatura” (Marcos 16:15; Mateo 28:19).  El llamado externo lo hacen los predicadores a los oídos naturales de los hombres, a la razón y al entendimiento y a los sentidos naturales del ser humano (Mateo. 28:19; 22:14; Lucas 14:16-24; Hechos 13:46; II Tes. 1:8; I Juan 5:10.)  Mientras este llamado es hecho el Espíritu Santo trata con las personas por medio del predicador para influenciarles a aceptarlo.  Este llamado fue hecho en el Antiguo Testamento y desde antes en los días de Noé en el diluvio y en los días de Lot en Sodoma y Gomorra.  Cuando Josué dijo al pueblo que escogiera a quien servir, esto era una forma de Dios tratar con el hombre.  Cuando Dios dice al pueblo de Israel “delante de ti están la vida y la muerte, escoge la vida para que vivas” (Deuteronomio 30:18), es Dios mismo tratando con el hombre.  Cuando los profetas predicaban los mensajes que Dios les daba, era el mismo Espíritu Santo del Rey Soberano del Universo tratando con el hombre.  Cuando Cristo se aparece en la escena y le predica al pueblo “arrepentíos y convertidos” es Dios mismo tratando con el hombre. Pero todos estos intentos terminaron en un colosal fracaso. Es cierto, el llamado es rechazado y el Espíritu Santo es resistido y como consecuencia al rechazo se muestra la ira de Dios sobre los desobedientes: El pueblo del tiempo de Noé pereció ahogado con las lluvias del diluvio.  El pueblo del tiempo de Lot fue destruido con fuego del cielo y el pueblo que fue llamado por Josué a escoger a quien servir a Jehová prontamente se apartó de su promesa y fue infiel a su Dios llevando castigo por ello.  La nación de Israel en el Antiguo Testamento se distingue particularmente por su incapacidad de seguir al Dios que le había sido fiel guía y misericordioso Padre.  Lo que la historia nos indica es que el hombre nunca escogió la vida para vivir.  Aun cuando se presenta Cristo, el Dios encarnado en la escena del pueblo de Israel, estos le rechazan brutalmente y le matan prefiriendo a Cesar como rey y un delincuente (Barrabás) en lugar del dador de la vida misma.  Cristo lloró sobre Jerusalén con gran angustia diciendo “cuantas veces quise juntarte debajo de mis alas y tu no quisiste” (Mateo 23).  Eso es el clamor de Dios mismo hacia un pueblo al cual después de haberle mostrado misericordia seguía siendo infiel.

Cristo sufrió el rechazo frío y directo de su pueblo.  El Apóstol Juan nos narra que “los hombres aman más las tinieblas que la luz”. Dios siempre ha tratado con los hombres para que estos se acerquen a Dios, pero el trato ha sido siempre fracaso porque el corazón corrompido del hombre no quiere responder a Dios. Más tarde, en los comienzos de la iglesia leemos de la historia de Esteban un gran hombre de Dios que predicaba la el evangelio “lleno del Espíritu Santo”, este también fue rechazado y asesinado por sus compatriotas.  En su mensaje y antes de morir apedreado Esteban declara lo siguiente:

Hechos 7: 51 ¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.  52 ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores; 53 vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. 54 Oyendo estas cosas, se enfurecían en sus corazones, y crujían los dientes contra él.

Efectivamente, el Espíritu Santo puede ser resistido, no una ni dos sino miles de veces, no precisamente por causa del "libre" albedrío sino a causa del "esclavo" albedrío.  El Espíritu Santo es resistido constantemente y esto por todos los hombres no-regenerados que como dijo Esteban son “duros de cerviz”.  Entonces ¿qué debe suceder para que un alma se arrepienta?  Jeremías dice del pueblo de Israel (Efraín) “conviérteme y seré convertido” (Jeremías 31:18.) Ciertamente, NO puede haber conversión si Dios no hace un cambio en el corazón.  De hecho eso fue lo que Cristo dijo a Nicodemo, “de cierto de cierto te digo que el que no nace de nuevo no pude ver el reino de Dios” (Juan 3.)

El llamamiento Interno

Siendo que la situación del hombre es tan caótica y espiritualmente impotente, Dios debe de hacer algo para ‘asegurar infaliblemente’ la conversión de los escogidos.  Esto llamamos el ‘llamamiento Interno’ o ‘llamamiento eficaz’.  Este llamado es el mismo llamado externo hecho ‘eficaz’ en el corazón de los hombres.  Sucede por medio de la obra regeneradora del Espíritu Santo.  En el libro de Hechos capitulo 16 leemos la historia de una mujer llamada Lidia la cual “Dios abrió su corazón para que atendiera las palabras que Pablo hablaba”.  Ciertamente sin la intervención divina abriendo el corazón de las personas, nadie vendría a Cristo.  Es Dios quién interviene y el Apóstol Pablo nos dice “Dios alumbró nuestros corazones” (2 Corintios 4).  Este llamado siempre viene al pecador por medio de la Palabra de Dios, la cual es aplicada infaliblemente por medio de la operación del Espíritu Santo (1 Corintios 1:23, 24).  Es un llamado poderoso y es siempre efectivo para salvación (Hechos 13:48) Una vez el corazón del hombre ha sido cambiado de piedra a un corazón de carne y una vez el corazón incircunciso ha sido circuncidado por el Espíritu de Dios, ENTONCES el llamamiento de Dios pasa a ser de 'resistible' a 'irresistible".

Este llamado es un llamado a la comunión con Jesucristo (1 Corintios 1:9), para heredar bendición (1 Pedro 8:9), a libertad (Gálatas 6:18), a paz (1 Corintios 7:15); a santidad (1 Tesalonicenses 4:7); a una esperanza (Efesios 4:4), a vida eterna (1 Timoteo 6:12), y al reino y la gloria de Dios (1 Tesalonicenses 2:12).  Gracias le damos a Dios por su misericordia habiéndonos llamado con “llamamiento santo” para que entremos a la comunión con el por medio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.  En el próximo estudio escudriñaremos la Biblia para exponer como es que los “llamados de Dios” permanecen y perseveran en la fe y la Gracia de Dios para que el plan de Dios sea cumplido a cabalidad.  Allí estudiaremos sobre “La Perseverancia de los Santos.

¡Amén!


Porque por Gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros pues es don de Dios;  No por obras para que nadie se gloríe

Efesios 2:8-9


(Tiempo estimado: 12 - 24 minutos)
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La Salvación es de Dios
Las Doctrinas de la Gracia
Por Jorge L. Trujillo
 


Parte III - La Expiación Definida 

En la segunda parte de esta serie vimos como Dios escogió desde antes de la fundación del mundo salvar un número incontable de seres humanos.  Esa elección no fue basada en nada bueno que estuviera en esas personas sino que fue de acuerdo "a la voluntad y amor de Dios".  La Biblia nos enseña que  Cristo murió en la cruz del calvario y que derramó su sangre para perdón de pecados.  La pregunta que surge entonces es ¿Murió Cristo para expiar la culpa de todos los hombres o murió para expiar la culpa de aquellos quienes el Padre había escogido desde la fundación del mundo?  Bueno, es claro que si Dios escogió salvar algunos y no todos los hombres caídos de la raza humana, entonces los pecados de ‘esos’ hombres debía ser ‘expiados’. La paga debida por esos pecados, debió ser completamente satisfecha y de esa manera, estos hombres pecadores serían librados de la culpa del infierno por su pecado, esto es lo que se conoce como la doctrina de la "expiación definida" o "expiación limitada".  

Aunque esta doctrina es rechazada aun más que la de la elección incondicional del hombre, la "expiación definida o específica" no es algo nuevo ni invento de hombres malinterpretando la Palabra de Dios.  Cuando estudiamos el Antiguo Testamento encontramos que las expiaciones y los sacrificios ofrecidos eran solamente a favor del pueblo de Dios, los de la nación de Israel.  Los sacrificios no cubrían los pecados de los Egipcios, ni de los Sirios, ni los de Babilonia, sino que cubrían solamente los pecados del pueblo de Dios, por lo tanto los sacrificios y la expiación de pecados siempre fue una "expiación específicamente limitada al pueblo de Dios".  Ahora bajo el Nuevo Pacto es de la misma manera.  El sacrificio de Cristo cubrió los pecados de “SU PUEBLO”. La misión de Cristo en su encarnación fue la de venir al mundo y  “salvar a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21). ¡Y eso exactamente es lo que Cristo hace triunfantemente! Ese pueblo, por supuesto, no es un pueblo de linaje sanguíneo sino un pueblo espiritual, escogido por gracia y conforme a la promesa. En el libro de hebreos se nos dice:

Hebreos 2:14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, 15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. 16 Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. 17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. 18 Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

Vemos que Dios vino a socorrer a “la descendencia de Abraham”. Esto no puede ser una referencia a Israel como pueblo, porque la descendencia física de Abraham también incluía los hijos de la esclava (Ismael) y los descendientes de (Esaú). Esta descendencia es una descendencia espiritual y lo hayamos escrito así…

Juan 8: 37 Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros. 38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre. 39 Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. 40 Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham. 41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. 42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. 43 ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra. 44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer.

Gálatas 3: 6 Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. (1) 7 Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. (2) 8 Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones.

Gálatas 3: 29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

En la cruz, Dios no lidió con parentescos humanos ni terrenales sino con un linaje espiritual, un pueblo según la promesa, ¡un pueblo de fe! Y por ese pueblo murió Cristo, un pueblo quien el conocía de antemano y que sabía que habría de rescatar de sus pecados.

Isaías 53: 10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. 11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. 12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, (9) habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

Es importante notar que cuando todo sea terminado, Cristo habrá de ver el fruto de su aflicción de su alma y quedará satisfecho. La única forma que Jesús puede estar satisfecho por su obra es si “todos aquellos” por quienes el murió "llevando las iniquidades DE ELLOS" son finalmente salvos. Al contrario, si la mayoría se pierde ó si siquiera uno solo se pierde ¿Cómo habría de estar ‘satisfecho’ el buen pastor? ¿Cómo ha de estar satisfecho el que se preocupa por una sola oveja hasta hallarla, si al final la pierde?  Jesús dijo a un grupo de judíos que no creían en él:

Juan 10:11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15 así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. 16 También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. 17 Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18 Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.  23 y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón. 24 Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. 25 Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; 26 pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. 30 Yo y el Padre uno somos.

Si usted ha podido seguir el hilo de la conversación que Cristo tuvo con aquellos judíos se habrá dado cuenta de lo que estamos diciendo.  Jesús les dice que él es el "buen pastor" y que como tal "da su vida por las ovejas".  Estas palabras eran en referencia a su muerte en la cruz tal como lo señala unos versos más abajo cuando dice "y pongo mi vida por las ovejas" y luego otra vez "yo pongo mi vida, para volverla a tomar". Ahora, cuando los judíos se le acercan de nuevo en el templo (verso 24) y le dicen que le declare abiertamente si en verdad él es el Cristo, Jesús les responde "Os lo he dicho, y no creéis".  Y les repite "vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen".

Lo que vemos es que Jesús ha declarado y afirmado la doctrina de la expiación limitada o definida.  El dice que solo pone su vida por las ovejas las cuales define como aquellas que oyen su voz y le siguen.  Esto lo hace en referencia a la fe (creer en él).  Además Jesús habla de otras ovejas que tiene las cuales ha de traer a su redil pero les dice a los judíos allí presentes "vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas".  Estas palabras son fuertes pero dicen exactamente eso mismo.  Cristo no iba a poner su vida por ellos sino solamente por "sus ovejas".

Cuando Cristo participó de la última cena con sus discípulos les dijo “esta es la copa del pacto en mi sangre que POR MUCHOS es derramada”. Y cuando se presentó al Padre en oración en Juan 17 como “Sumo Sacerdote” de su pueblo, hizo intercesión solamente por “los que el Padre le había dado y por los que había de creer”, no por el mundo sino “por lo que del mundo me diste”.

Vemos que Dios hace las cosas en orden y la expiación de los pecados no escapa ese orden.  Algunos pensarán que es una doctrina cruel e injusta que Dios escoja solamente algunos y que solamente Cristo derrame su sangre y muera a favor de ellos y no por toda la raza humana.  Lo cierto es que si Dios hubiera decidido salvar a solamente una persona o hubiera decidido salvar a ninguno,  seguía siendo siempre justo.  Nadie se merece la salvación y si Dios hubiera decidido condenarnos a todos estaría obrando con justicia.  Por lo tanto si salva a los que se ha propuesto salvar, entonces eso demuestra su misericordia y no su injusticia pues la salvación no es asunto de justicia sino de gracia. Si por justica fuera, nadie sería salvo.

Por cierto, los versos que hemos dado para probar y establecer esta doctrina no son los únicos, hay otros versos y doctrinas que respaldan esta verdad.  Pero es  cierto que existen algunos versos en la Biblia que parecen dar a entender que Cristo murió por toda la raza humana sin excepción.  Uno de esos versos es 1 Juan 2:2:

1 Juan 2:1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

Ahora, existe un problema con la interpretación de este verso.  Si lo interpretamos por si solo (como hacen muchos) tenemos que descartar otros versos que definen la redención como un acto que beneficia solamente a la iglesia, el pueblo que Cristo vino a salvar (Mateo 1:21).  Propiciación significa literalmente "apaciguar" y es una referencia al sacrificio presentado bajo el Antiguo Pacto cuando el Sumo Sacerdote entraba al lugar santísimo y rociaba gotas de sangre sobre el propiciatorio (o "asiento de misericordia") que reposaba sobre el arca del pacto en el lugar santísimo del tabernáculo  y donde se apaciguaba la ira de Dios contra los pecados el pueblo.  ¿Pero está este verso diciendo que Dios ha perdonado todos los pecados de cada individuo de todo el mundo desde el principio hasta el fin?  Honestamente no lo creo, por lo menos no de esa manera, si así fuera nadie iría al infierno, por lo tanto debemos tener cuidado como interpretamos este verso pues llevaría a la herejía universalista que dice que todo el mundo será salvo y nadie condenado. Así que este texto presenta un problema de interpretación tanto para el que cree en una redención definida o limitada como para el que no la cree.   Este verso probaría demasiado, por eso tanto los Arminianos y otros grupos que se oponen a esta doctrina también se ven en la obligación de "limitar" la expiación.  En vez de limitar el alcance y decir que Cristo murió solamente por su iglesia, como lo creen los Reformados, ellos limitan el poder de la expiación.  Los Reformados creemos que la expiación de Cristo es 'vicaria' (en lugar de) todos aquellos que creerían al evangelio y "con seguridad" serían salvos por la cruz de Cristo mientras que ellos creen en una expiación que provee 'posibilidad' de salvación a todo el mundo pero sin asegurar infaliblemente la de ninguno.  Esa visión limita el propósito de la muerte vicaria de Cristo y podría haberse dado la posibilidad que ninguno hubiera creído al evangelio.  Sin duda el tema es complicado pero pienso que existe una buena interpretación que se mantiene dentro del contexto bíblico.

Esta cita bíblica junto con otras como la tan conocida Juan 3:16 nos hablan de la extensión global de la redención.  El sacrificio de Cristo ha apaciguado la ira de Dios con el fin de otorgar a los hombres escogidos de todo el mundo, grandes y chicos, altos y bajos, de toda raza y de todo color una vía de perdón y reconciliación con Dios por medio del sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario no solo a los de la nación de Israel sino para "el mundo entero".  Esta frase debe de entenderse a la luz de toda la revelación bíblica.  La sangre de Cristo está derramada para perdón de pecados de "todo aquel que cree", o como el mismo lo definió, Su pueblo que oye su voz y le sigue, ¡Sus ovejas!

Consideremos por un momento a Juan 3:16.  Como ya mencionamos este verso utilizado a menudo para indicar que la muerte de Cristo fue a favor de cada miembro de la raza humana desde Adán en adelante es Juan 3:16.

Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna

Sin duda alguna esta declaración "parece" afirmarnos que la venida de Cristo a la tierra fue una dádiva de Dios Padre a favor de toda la humanidad.  A continuación me gustaría compartir un entendimiento bíblico de este verso tan popular y que quizás usted no haya considerado.  Creo que la Biblia es una ‘unidad’ y que para llegar a una conclusión correcta de sus enseñanzas es necesario tomar cada verso dentro de su contexto inmediato, a la luz de otros versos que hablan sobre el tema y por supuesto dentro del contexto de la Biblia en su totalidad.

Con respecto al uso de la palabra ‘mundo’ en los escritos de Juan, particularmente en el Evangelio que lleva su nombre, no podemos llegar a la conclusión de que la palabra ‘mundo’ tiene un solo significado en vista o que siempre es usada de la misma forma en distintos contextos.  Existen diferentes significados para la palabra mundo a través de este libro. Primeramente quiero resaltar ciertos puntos principales que se encierran en este verso.  Mientras miramos a este verso, yo creo que debemos descartar la idea del ‘universalismo’ lo cual nos deja con un mejor entendimiento del mismo. Esto es lo que vemos:

  1. Dios amó al mundo de tal manera que...
  2. Envió a Su único Hijo (Jesús)
  3. Para que todos aquellos que creen en El Hijo
  4. No se pierdan – sino que tengan vida eterna

En resumen, lo que vemos es que el amor de Dios es un amor “activo”. Dios amó al mundo, por lo tanto Dios envió Su Hijo, para que ‘creyendo’ en El los tales reciban vida eterna.  Aunque el Hijo fue enviado el mundo, El no fue enviado para salvar a todos en el mundo sino solamente a salvar a aquellos que creen en El.  La pregunta que me hago es: ¿Sabía Dios quienes eran los que iban a creer y quienes no iban a creer en el Hijo antes de enviar el Hijo al mundo? Yo creo que la respuesta es una resonante ¡Sí! Y espero que usted también lo crea así.  Por lo tanto, Dios intencionalmente envió a su Hijo para aquellos que quienes creerían en el, creyeran y recibieran vida eterna y él sabía de antemano quienes serían.

Esto está en línea con el resto de las Escrituras del Apóstol Juan que nos presenta a Cristo enfocado no necesariamente en todo el mundo sino únicamente en aquellos del mundo quienes ya creían o iban a creer en El cómo en Juan 17:9.

Pero miremos por un momento otro verso con la palabra ‘mundo’ en el Evangelio de Juan como lo es el siguiente:

Juan 1:29 El próximo día Juan vio a Jesús que venía hacia él, y dijo, “¡Mirad, he ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo!”

¿Quita Cristo actualmente el pecado de cada individuo en el mundo o solamente quita el pecado de aquellos que creen? Pienso que podríamos entender que aquellos referidos aquí como “el mundo” son solamente los que creen Cristo, ¿no lo cree usted?  Además, si vemos en este verso haciendo referencia al mundo como un “lugar” en vez de “gente”, entonces podemos todavía tener a Jesús siendo el que “quita el pecado del mundo”, aunque no todos en el mundo tienen sus pecados quitados por El.

De todas formas, si pensamos que se refiere a la ‘humanidad’ cuando se refiere al "mundo", ¿no tendría más sentido pensar que esta declaración dice que Jesús no vino a quitar solamente los pecados de “la nación de Israel” sino también los pecados de “la otra gente” del mundo, aun de aquellos los cuales no tenían parte en el Israel étnico? ¿No sería mejor entender esta declaración como una referencia a todo el ‘mundo’ sin distinción nacional (Judío o Gentil) o distinción de clase (pobres y ricos, grandes y pequeños, hombres y mujeres, esclavos y libres) y no necesariamente como el pecado de todo el mundo sin excepción?  Yo pienso que sí.

¿Diría usted que Juan el Bautista estaba equivocado o que mintió cuando dijo que Jesús es “El Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” cuando en realidad Jesús no quita literalmente el pecado de todo el mundo en el mundo entero? Por lo tanto, si usted no piensa eso (como espero), y Jesús en realidad sigue siendo “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, aunque los pecados de decenas de millones en el mundo no son quitados por El. ¿Por qué hemos de forzar la idea de que la palabra “mundo” en Juan 3:16 habla de todos y cada individuo en el mundo?

Pero volviendo atrás a Juan 3:16, muchos han señalando este verso como el más poderoso en contra de de una “redención limitada” a un grupo de escogidos. Ciertamente así parece ser pero creo que podemos argumentar bíblicamente que “el mundo” en vista aquí es una referencia a “los escogidos” de toda la tierra.  Como veremos a continuación y muy interesantemente el Apóstol Pablo nos da lo que parece ser un ‘comentario’ inspirado por el Espíritu Santo a este mismísimo verso de la Escritura. Consideremos lo siguiente, si comparamos el mensaje presentado en Juan 3:16 donde el Hijo es dado por el Padre a aquellos que El amó (el mundo) con lo que Pablo dice a los Romanos veremos algo sumamente interesante:

Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.  29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. 31 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34 ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36 Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero, 37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Manteniendo en mente el mensaje de Juan como vimos arriba podemos ver que Pablo hace ciertas declaraciones en referencia a “los escogidos” que van muy en línea con el mensaje de Juan 3:16. Veamos:

1.        Dios amó al mundo de tal manera que

Pablo dice o específica quienes fueron el objeto del amor de Dios.  El dice que fuimos “nosotros”: “Dios es por nosotros”, el amor de Dios es “a nosotros”. Más abajo el dice “¿Quién nos separará del amor de Cristo...? y otra vez “a través de Aquel que nos amó”.

2.        Envió a Su único Hijo (Jesús)

Pablo continúa diciendo para quién (o a favor de quien) fue enviado El Hijo.  El dice “por nosotros”: “el no escatimó a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros

3.        Para que todos aquellos que creen en El Hijo

El sigue explicando quienes son los “nosotros” a los cuales se ha estado refiriendo en todo este pasaje y dice que son “los escogidos de Dios”: “Quien acusará a los escogidos de Dios, es Dios quién Justifica...” [La justificación es por la fe en Cristo- Romanos 5:1)

4.        No se pierdan – sino que tengan vida eterna

Y Pablo concluye diciendo que “[nada] nos separará del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro”, lo cual implica obligatoriamente la “vida eterna”.

Como hemos visto, Pablo dice que “Dios amó a los escogidos”  y que “Dios es por los escogidos” y que El envió a Su único Hijo para que fuese “entregado por nosotros los escogidos”, para que los escogidos nunca se separen de Él.  Ellos no perecen porque Dios les ha amado y finalmente ellos, los escogidos nunca jamás serán separados del amor de Dios porque estaremos para siempre con aquel que nos amó.

Dios siempre ama al final aquellos que amó en el principio (Jeremías 31:3), con "amor eterno".  Así que preguntamos ¿A quién amó Dios?, la Biblia dice ¡a los escogidos del mundo! (Juan 3:16 con Romanos 8:37).

Un aspecto importante de la redención es el que nos presenta la obra de Cristo como el "pago de rescate".  Este pago fue hecho como una "compra" o adquisición.  Cuando la Biblia habla de tal evento lo refiere sola y únicamente con relación a la iglesia indivisible:

Hechos 20: 28 Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual el Espíritu Santo os ha hecho obispos para pastorear la iglesia de Dios, la cual El compró con su propia sangre.

1 Corintios 6:19 ¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; 20 fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.

1 Corintios 7:22 Porque el que era esclavo cuando el Señor lo llamó es un liberto del Señor; del mismo modo, el que era libre cuando fue llamado es un esclavo de Cristo. 23 Ustedes fueron comprados por un precio; no se vuelvan esclavos de nadie.

Efesios 5:25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella,26para santificarla, habiéndola purificado por el lavamiento del agua con la palabra,27a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada

Efesios 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

La redención tomó lugar en la cruz del Calvario.  Allí Cristo "adquirió su posesión" por medio de su sacrificio sabiendo por quien moría tal como nos dice la Biblia "y por su conocimiento justificara mi siervo justo a MUCHOS" (Isaías 53)  Cristo fue a la cruz "a poner la vida por sus ovejas".  Fue allí donde se efectuó la redención de los salvados quienes tal como vemos en Apocalipsis no son "todos" los hombres de la tierra sino muchos "de los hombres de la tierra"

Apocalipsis 5: 8 Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; 9 y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; 10 y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.

Apocalipsis 14:2 Y oí una voz del cielo como estruendo de muchas aguas, y como sonido de un gran trueno; y la voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas. 3 Y cantaban un cántico nuevo delante del trono, y delante de los cuatro seres vivientes, y de los ancianos; y nadie podía aprender el cántico sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra. 4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero;

Pero en fin, esta doctrina nos ayuda en al por lo menos dos formas, primero porque podemos hablar de Cristo a toda criatura (Mateo 28:18; Marcos 16:15) sabiendo que las ovejas oirán la voz del pastor. Y segundo porque aunque queremos que "todos procedan al arrepentimiento y nos duele la incredulidad de muchos" no nos frustráramos si algunos no escuchan como si dependiera de nuestra habilidad salvar las personas pues es Dios quien salva.  Por supuesto nosotros como predicadores presentamos el evangelio lo más claro y fácil de entender posible pero confiamos en que sea Dios quien haga la obra, pero esto lo veremos en la siguiente sección: "El llamamiento Eficaz".


Porque por Gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros pues es don de Dios;  No por obras para que nadie se gloríe

Efesios 2:8-9

(Tiempo estimado: 7 - 14 minutos)
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La Salvación es de Dios
Las Doctrinas de la Gracia
Por Jorge L Trujillo
 


Parte II - Escogidos por Dios 

¿Qué es Elección? 

La doctrina de la elección es una que ha causado división no solo entre los protestantes y los católicos, sino también entre los mismos Evangélicos.  La manera de interpretar esta realidad bíblica es la causante de la división de dos frentes que no ceden el uno ante el otro, los Reformados y los Arminianos.  

Existen varias interpretaciones acerca de la naturaleza o significado de la elección.  Algunos  intérpretes y maestros de la Biblia sostienen que en realidad nadie ha sido elegido de manera 'individual' sino que Dios ha elegido colectivamente 'un grupo' (ie. la iglesia) y que los que se hacen parte de este grupo son entonces llamados elegidos por asociación.  Otros sostienen que la verdad de la elección se basa en que Jesucristo fue el único elegido y que aquellos que 'están en Cristo' son de esta manera, por posición, llamados elegidos.   Y aun otros dicen que los únicos que han sido elegidos son aquellos que pertenecen a la nación judía y que la elección no incluye de ninguna manera a los no judíos (gentiles). 

Ahora, cuando estudiamos cuidadosamente las Escrituras llegamos a la conclusión de que la elección va más allá de ser parte del cuerpo de Cristo o de estar en Cristo, es más, la razón por la que se es parte del cuerpo o se está en Cristo es porque se ha sido escogido o elegido por Dios para tal propósito y aun más,  esta elección no está solo limitada solo a los de la raza judía sino que alcanza a gentes de todas las razas por igual.  Dios nos dice que sus hijos, de todas las naciones han sido 'individualmente' escogidos o elegidos por El.  Los elegidos son una multitud  incontable de personas de todas las razas, lenguas, linajes y de todos los tiempos. 

Apocalipsis 7:9-10

Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero.
 

Es entonces conveniente entender desde la perspectiva bíblica que significa ser escogido.  ¿Qué significa en realidad ser 'elegido'?  La Palabra "elegir" significa seleccionar o escoger de dentro de un grupo de dos o más (personas en este caso).  A continuación estaremos mirando los distintos aspectos de esta elección, comenzando desde el propósito de la elección, la naturaleza o base para tal elección hasta el resultado final de esta elección. 

Propósito de la Elección 

El ser escogido en si no conlleva nada más que el haber sido amados o conocidos por Dios, cosa que es sumamente grande e importante para un ser humano.  Este amor nos lleva entonces al propósito de Dios ya que no hemos sido solo conocidos sino que también hemos sido señalados por Dios para uno o más propósitos.  

Tipos de Elección: En la Biblia encontramos casos diversos de personas que fueron elegidas por Dios para algún propósito especial.  A continuación presentamos algunos tipos de elección que encontramos en la Biblia. 

Elección de Israel como nación especial: 

La nación o pueblo de Israel fue escogido por Dios de manera incondicional para llevar a cabo el propósito de Dios sobre la tierra delante de las demás naciones. 

Deuteronomio 7: 4 No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos que están sobre la tierra. 

Esta elección de Israel como nación representa o tipifica la iglesia del Nuevo Pacto.  Donde Israel era el pueblo escogido por Dios en el Antiguo Pacto, lo es la Iglesia en el Nuevo Pacto.   El pueblo escogido del Nuevo Pacto incluye tanto Israelitas como no Israelitas que han creído en Jesucristo.  En el Antiguo Pacto la elección del pueblo de Israel fue "nacional" en el Nuevo Pacto la elección de la Iglesia es "individual" por medio de Cristo.  La elección del pueblo fue para ser nación terrenal pero la elección de la Iglesia tomo este lugar para ser nación celestial. 

Elección de los levitas para el sacerdocio: 

El siguiente ejemplo que presentamos lo es el de los levitas en el pueblo de Israel. 

Deuteronomio 18:5 Porque le ha escogido Jehová tú Dios de todas tus tribus, para que esté para ministrar al nombre de Jehová, él y sus hijos para siempre. 

La tarea de los Levitas era una especial en el pueblo de Dios.  Ellos estarían encargados de ministrar a Dios en los asuntos religiosos y concernientes a lo relacionado al templo, los sacrificios, las ofrendas, etc.  Esta tribu fue escogida para este cargo por deseo de Dios y nadie mas podía hacer labor de levita sino aquellos a quien Dios escogió para ello. 

Para ser profeta de Dios 

Otro de los propósitos de Dios al escoger a alguien para una tarea era la de ser profeta.  Un ejemplo muy especial de esto lo tenemos en Jeremías, quien según dice la Biblia fue escogido desde antes de formarse en el vientre de su madre para  ser profeta sobre Israel. 

Jeremías 1:7 Antes que te formases en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifique y te di por profeta a las naciones. 

Para salvar la humanidad (Jesús) 

La Biblia siempre hablo en el Antiguo Testamento del que el Mesías había de venir al mundo para ser el libertador del pueblo.  La palabra Mesías significa ungido o escogido.  Este título fue el que llevo Jesús de Nazaret en cumplimiento de la profecía bíblica.  Jesús es el escogido de Dios... 

Mateo 12:18 He aquí mi siervo, al cual he escogido; Mi Amado, en el cual se agrada mi alma: Pondré mi Espíritu sobre él Y á los Gentiles anunciará juicio.

Para ser Madre de Jesús

Existe un propósito particular por medio del cual alguien es escogido por Dios para realizar una labor importante.  La virgen María fue escogida por Dios para dar a luz al Mesías.

Lucas 1:30-31 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.  Y ahora concebirás en tu vientre, y darás  a luz un hijo, y llamaras su nombre Jesús.

Para ser apóstoles

Jesucristo escogió doce apóstoles para llevar a cabo su obra en la tierra durante su ministerio y para que fueran ellos los que continuaran con la predicación del Evangelio...

Marcos 1:17 Y le dijo venid en pos de mi, y hare que seáis pescadores de hombres.

La elección de los Creyentes de la Iglesia es para:

  • Escogidos para Salvación y Vida Eterna

El principal propósito por el cual Dios escogió a sus hijos fue el de la salvación.    De acuerdo a Tesalonicenses vemos que esta verdad debe producir agradecimiento a Dios de parte del cristiano que reconoce que ha sido escogido por Dios.

2 Tesalonicenses 2:13 Mas nosotros debemos dar siempre gracias á Dios por vosotros, hermanos amados del Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, por la santificación del Espíritu y fe de la verdad

  • Escogidos para Santidad y buenas obras

La segunda razón de nuestra elección es la santificación.  El ser santificado o santo significa ser separado para una obra de Dios.  La santidad en el creyente no es negociable.  Es un requisito el cual es demandado por Dios.  Dios establece en su Palabra que sin Santidad nadie verá si al Señor.

Efesios 1:4 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor;

Los escogidos están llamados a ser santos.  No existe otra alternativa para un verdadero creyente que ha sido escogido por Dios.

Colosenses 3:12 Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

El fruto del Espíritu distingue al verdadero escogido de Dios.  Jesucristo mismo dijo que por sus frutos serian conocidos los verdaderos seguidores.

1 Pedro 1:2 Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sea multiplicada.

1 Tesalonicenses 4:7 Porque no nos ha llamado Dios á inmundicia, sino á santificación

Efesios 2: 10 Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.

Tito 2:14 Que se dio á sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

  • Escogidos para predicar el evangelio

Los apóstoles fueron los primeros escogidos en la Iglesia para predicar el evangelio y  les dio mandamientos referentes a la predicación del Evangelio del Reino a todo el mundo.

Hechos 1: 2 Hasta el día en que, habiendo dado mandamientos por el Espíritu Santo á los apóstoles que escogió, fue recibido arriba;

Algunos dentro de la Iglesia son escogidos para trabajos especiales.  Los líderes, apóstoles, y evangelistas son escogidos para esto tal como lo fue Pablo...

Hechos 9:15 Y le dijo el Señor: Ve: porque instrumento escogido me es éste, para que lleve mi nombre en presencia de los Gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel:

La predicación de la Palabra a los pecadores es el llamamiento de los escogidos de Dios.  La iglesia tiene sobre sus hombros la gran comisión de predicar el evangelio a toda criatura en todo el mundo...

Mateo 28:18 Id por todo el mundo y predicad el evangelio...

Cada creyente tiene una posición especial de sacerdote en la iglesia y fue escogido(a) para anunciar las virtudes del que le llamó...

1 Pedro 2: 9 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas á su luz admirable.

Naturaleza de la Elección

¿En que se basa la elección de Dios? Algunos han llegado a creer que la naturaleza de la elección ha sido basada en el conocimiento previo que Dios tenia de las personas, de lo que el vio en su corazón pero este nos deja con que Dios escoge salvar "a los mejorcitos" y no salva a los de corazón malo, en esta teoría los difíciles no se salvan.  Otros dicen que Dios previó a los que iban a creer en E y basó la elección en ese conocimiento.  Esta interpretación basada en la palabra "presciencia" en I Pedro 1:2 y "los que antes conoció" en Romanos 8:29 aunque de pronto parece lógica, una vez examinada por la Biblia queda sin fundamento por lo menos en dos razones.  Primeramente tenemos que la Biblia nos dice que Dios escogió "para salvación" pero si el hombre puede llegar a creer y ser salvo sin ser escogido entonces ¿para qué escogerlo? Esa interpretación de "fe prevista" destruye la doctrina de la elección haciéndola innecesaria. En segundo lugar ya hemos visto en la primera parte de esta serie que la caída del hombre fue tan devastadora para la humanidad que les dejó bajo el total dominio de Satanás, de la carne y del pecado.  Tal es así que ningún hombre ha buscado a Dios, no porque no haya querido sino porque no ha podido, ni puede porque vivo ciego a las cosas espirituales.  Esta es la situación crítica del hombre.

Romanos 3:10-12 Como está escrito: No hay justo, ni aún uno; No hay quién entienda. NO hay quién busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quién haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.  Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles.

Si esto es así, como podemos suponer entonces que el hombre podía buscar a Dios cuando la Biblia claramente dice que "ninguno busco a Dios".  Queda claro que esto es imposible.  El hombre sin Dios no está simplemente enfermo sino que "está muerto, sin Dios y sin esperanza en el mundo".

Por otra parte, supongamos que el hombre pudiera de si mismo buscar a Dios y hacer lo bueno.  Si esto fuera cierto, entonces el hombre no fuera el escogido sino que fuera Dios el escogido y el hombre quien escoge.  Estaríamos en una situación donde Dios nos dice: "Yo te escogí" y pudiéramos contestar "si pero solo porque yo te escogí primero".  Tal cosa no es solamente absurda y sino anti-bíblica.  Una de las razones por las cuales el que ha sido escogido cree, es porque ha sido capacitado por Dios para eso, de otra manera tampoco creería.

1 Juan Le amamos a él porque él nos amo primero...

Juan 15:16 (Jesús dijo…) No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé.

Queda muy claro que fue Dios quien hizo la elección y no el hombre.  Es Dios quien escoge y no de otra manera. ¿Por qué entonces escoge Dios  al hombre? Dios escoge al hombre simplemente porque lo ama, de acuerdo a su voluntad.  No ha habido nada en el hombre que le recomiende ante Dios.  El hombre siempre ha buscado hacer lo malo pero Dios en su misericordia y su amor escogió al hombre.  No es por lo que alguno diga "ser" o "hacer", sino que es por la misericordia de Dios...

Romanos 9:16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

Si hubiera algo en el hombre que de alguna manera movió a Dios a escogerlo, tal cosa sería la incompetencia, la necedad y la incapacidad para funcionar aun dentro del mundo.

I Corintios 1:25-29 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo 'necio' del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo 'débil' del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte, y lo 'vil' del mundo escogió Dios, y lo 'menospreciado' escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia.

Aun el pueblo de Israel, tipo de la Iglesia en el Nuevo Testamento,  fue escogido de dentro de las demás naciones, no por su grandeza y poder sino por su incapacidad y su ineptitud.

Deuteronomio 7:6-7 Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra.  No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos;

Tiempo de la Elección

La elección de Dios tuvo lugar mucho antes de que usted y yo creyéramos en Cristo.  También mucho antes de que usted naciera o se formase en el vientre de su madre.  Este acto de elección de parte de Dios ocurrió aun mucho antes de la crucifixión de Cristo en el Calvario.  La Biblia nos enseña que los creyentes fueron escogidos por Dios antes de la fundación del mundo.

Efesios 1:3-5 3  Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo: 4 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él en amor; 5 Habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos por Jesucristo á sí mismo, según el puro afecto de su voluntad,

Dios por su Gracia infinita ha escogido por su amor y deseo aquellos a quienes nos regaló la salvación cuando no la merecíamos. Cuando no le buscamos, y cuando le dimos la espalda.  Fuimos escogidos en Cristo según el puro afecto de su voluntad para que fuésemos separados para él; un pueblo santo que predica de sus grandezas a todo el mundo.


Por que "por Gracia" sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros pues es don de Dios;  No por obras para que nadie se gloríe

Efesios 2:8-9

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La Salvación es de Dios
Las Doctrinas de la Gracia
Por Jorge L Trujillo
 


Parte I - La Depravación del Hombre  

La incapacidad del hombre  

La incapacidad del hombre para obtener una relación con Dios por sus propios esfuerzos y obras es resultado de la caída de Adán.   El pecado dejó hombre espiritualmente muerto en cuanto a su relación con Dios y moralmente depravado en cuanto a su hablar, su conducta, pensamiento y voluntad, y por lo tal la Biblia lo declara "muerto en delitos y pecados".  Esta condición es la consecuencia directa de la sentencia puesta por Dios al pecado de Adán.  

Génesis 2:16-17 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que comieres de él ciertamente morirás"  

Aunque es verdad que Adán continuó moviéndose y respirando, Dios lo declaró espiritualmente muerto y  separado de Él en aquel mismo día.  La muerte física seria evidencia del resultado de su pecado y finalmente la muerte segunda se apoderaría del hombre para siempre.  Algo ocurrió en el hombre que rompió con aquella relación que existía y unía al hombre a Dios.  Desde entonces no hay en el hombre voluntad alguna para buscar a Dios.  Este, es por lo tanto,  el principal problema del ser humano.  Así tenemos la incapacidad del hombre para poder hacer nada por si mismo que le recomiende delante de Dios y que le otorgue la salvación.  Después de la caída de Adán la humanidad quedó muerta, alejada, " 'sin Dios y sin esperanza' en el mundo" (Efesios 2:12)  

En esta condición, la humanidad estaba sin esperanza alguna de poder mejorar su situación sino que era digna de la ira y castigo por su conducta pecaminosa, por tal razón Dios tuvo que enviar a su Hijo al mundo para rescatarlo de tal horrible condición.   El hombre no puede allegarse a Dios, no porque no tenga albedrío (voluntad), sino que este albedrío está preso, esclavo bajo el poder de la carne y la voluntad de Satanás.  El apóstol Pablo dice:  

Efesios 2:2-3 "Y el os dio vida a vosotros, cuando estabais 'muertos' en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, 'conforme al príncipe del aire', el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los 'deseos de nuestra carne' y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás..."  

El resultado de la caída de Adán fue tal y como Dios lo dijo, causó muerte en el hombre.  El mismo día que pecó, ese mismo día murió. La muerte fue espiritual y aunque el hombre se movía y caminaba, Dios dice que estaba muerto. (Efesios 2:2).  El hombre estaba muerto y no lo sabía.  Por esto dice el Apóstol Pablo que la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, cuando fue introducida la ley.   Prueba de esta muerte es real lo demuestra el hecho de que ninguna nación en el mundo desde Adán hasta Cristo fue una nación creyente.  Ni una sola de las naciones del mundo fue conocida por ser seguidora del Dios verdadero.  Un estudio a través de la Biblia o un estudio sobre la historia del mundo revelan esta gran verdad.  

Romanos 3:10 "Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda.  No hay quien busque a Dios.  Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles..."  

Solo basta con echar una mirada a la historia de las naciones que vivieron sobre la tierra desde Adán hasta Cristo y aun hasta el tiempo presente.  Es claro que "no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios", todos han buscado sus propios dioses.  Los hombres han sido muy sabios en la sabiduría terrenal, en los negocios, en la ciencia, en la guerra, en la tecnología y muchas otras áreas, pero cuando se trata del Dios verdadero, han sido un colosal fracaso.  Unos adoran las estrellas, otros el sol y otros la luna; otros adoran animales tales como la vaca, el toro, la serpiente, las bestias de la jungla y hasta las aves y los insectos de la tierra.   La humanidad ha creado ídolos de la naturaleza y de su imaginación y hasta de su persona.  En las civilizaciones más adelantadas del mundo presente el dios lo es la fama, la posición, el dinero, las posesiones materiales y el YO.  

La muerte espiritual ha dejado al hombre en un estado totalmente carnal e imposibilitado para poder llegar a Dios.  Aun la fe que hace falta para creer en Dios, el hombre no la posee.  El ser humano tiene fe en el mismo, en su dinero, en su trabajo, en su conocimiento, en su juventud, en su fuerza y en sus planes, pero no tiene fe en Dios y no puede tenerla porque es carnal y no quiere ni puede entender las cosas de Dios porque son espirituales y se deben de entender espiritualmente.  

Romanos 8:5 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.  

I Corintios 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

El hombre muerto en el espíritu es un ser carnal y no puede acudir a Dios, no puede percibir las cosas del Espíritu Santo porque le son locura.   Así está el pecador, perdido y con el entendimiento cegado por el poder de Satanás y del pecado.

Que no significa esta doctrina: Esta doctrina enseña que el hombre es malo, pero NO enseña que sea tan y tan malo que no sea capaz de hacer algo bueno.

Mateo 7:9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

El hombre aun después de la caída es capaz de hacer cosas muy buenas y las hace a diario, como nos dice Jesús, el hombre ‘siendo malo’ sabe dar comida a sus hijos. El hombre hace cosas dignas de admiración y reconocimiento. El hombre se preocupa por su prójimo, hace escuelas, establece hospitales, gobiernos y leyes para el beneficio a la sociedad, establece policías, y ejércitos militares para mantener la paz, etc. Todas esas cosas son cosas muy buenas y necesarias para que podamos convivir en el mundo de manera civilizada y en armonía los unos con los otros. PERO eso es solo desde el punto de vista humano y aunque podríamos decir que tales cosas son vistas ‘en cierta manera’ como buenas aun por Dios, no son lo suficientemente buenas como recomendar al hombre ante Dios. Al contrario, la Biblia nos dice que las justicias de los hombres son suciedades ante Dios…

Isaías 64:5 Saliste al encuentro del que con alegría hacía justicia, de los que se acordaban de ti en tus caminos; he aquí, tú te enojaste porque pecamos; en los pecados hemos perseverado por largo tiempo; ¿podremos acaso ser salvos? 6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento. 7 Nadie hay que invoque tu nombre, que se despierte para apoyarse en ti; por lo cual escondiste de nosotros tu rostro, y nos dejaste marchitar en poder de nuestras maldades

Jesús mismo enseño esto cuando dijo…

Lucas 16: 14 Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. 15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

El hombre Sí puede hacer muchas cosas ‘buenas’ PERO lo que el hombre NO puede hacer es algo que le recomiende ante Dios, y entre eso se encuentra la ‘fe’ y el ‘arrepentimiento’ hacía Dios con un corazón sencillo y humillado.

El problema de la maldad del hombre es algo serio: La condición de la maldad del hombre es tal que el hombre ‘siendo malo’ no tiene capacidad para hacer algo que sea considerado “espiritualmente bueno” por Dios y que le otorgue su favor. Jesús dijo:

Mateo 12: 33 O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol. (1) 34 ¡Generación de víboras! (2) ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

La tendencia ‘normal’ del hombre es hacia lo malo y no hacia lo bueno. De eso nos dice Dios que es real y verdadero desde el mismo principio de la Biblia. La maldad del hombre es una doctrina que se establece desde los comienzos de la revelación bíblica y negar que el hombre sea perverso y malo es una muestra más de esa perversión…

Génesis 6: 5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.

Génesis 8: 20 Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.

La realidad de esa maldad se encuentra en toda la raza humana e incluía la nación escogida de Dios, el pueblo de Israel. Por eso le dice:

Jeremías 32: 30 Porque los hijos de Israel y los hijos de Judá no han hecho sino lo malo delante de mis ojos desde su juventud; porque los hijos de Israel no han hecho más que provocarme a ira con la obra de sus manos, dice Jehová. 31 De tal manera que para enojo mío y para ira mía me ha sido esta ciudad desde el día que la edificaron hasta hoy, para que la haga quitar de mi presencia,

La depravación, perversidad e incapacidad del hombre para buscar a Dios y/ o responder al Evangelio es resaltada también por el Apóstol Pablo cuando nos habla de la condición del hombre 'no regenerado’ ó todo aquel que no ha “Nacido de Nuevo” por obra del Espíritu Santo:

1 Corintios 2: 14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Como puedes ver, el hombre carnal, es decir, el que no ha nacido del Espíritu no puede percibir las cosas del Espíritu porque le son locuras. Recuerda cuando Pablo predicó el Evangelio a Festo en Hechos y él le dijo “Pablo, estás loco, las muchas letras te han vuelto loco” (Hechos 26:24). Festo no podía percibir las cosas del Espíritu, el mensaje del Evangelio el cual Pablo le predicaba y le parecía que Pablo hablaba locuras. Pero mira aun más lo que nos dice Pablo…

Romanos 8: 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.

Pablo nos dice, que los que designios de la carne son enemistad contra Dios. La naturaleza ‘espiritualmente muerta’ del hombre tiende a NO el buscar a Dios sino el de ‘enemistarse’ contra Dios. El hombre “No regenerado” no se sujeta a la ley de Dios, no quiere sujetarse a Dios y no puede sujetarse a Dios. El hombre no regenerado no cree al Evangelio, no escucha la voz de Dios, no se somete, no responde, pues las cosas de Dios (del Espíritu) le son locura.

Pablo llega a la conclusión de que todos los hombres su naturaleza de depravación han llegado a darle la espalda a Dios…

Romanos 3:10 "Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles..."

Nosotros los creyentes en Cristo ahora, en un tiempo también estuvimos en esa condición.  Por eso como el hombre no podía ni puede hacer nada por sí mismo, Dios tuvo que hacer algo por el hombre y como para Dios no hay sorpresas, Él todo lo sabe, dice la Biblia que el plan de Redención preparado por Dios desde la fundación del mundo fue puesto en funcionamiento para rescatar a su Pueblo de la condenación.



Porque por Gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros pues es don de Dios;  No por obras para que nadie se gloríe

Efesios 2:8-9


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¡La Salvación es de Dios!

Por Jorge L. Trujillo


Después de esto miré , y he aqui una gran multitud, la cual nadie podia contar, de todas las naciones, tribus y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz diciendo:  La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono y al Cordero.

Apocalipsis 7:9-10


La Salvación es de Dios

Uno de los puntos más importantes para poder entender como funciona la Gracia de Dios es comprender que la salvación es obra de Dios, desde principio hasta el final.   El hombre no puede hacer nada para salvarse a sí mismo.  La Biblia misma dice que la salvación "Es por Gracia, no es por obras para que nadie se gloríe" Efesios 2:9. Es importante establecer la diferencia entre las obras como fruto o resultado de la salvación y el querer obtener la salvación por medio de las obras.

A veces escuchamos predicadores y pastores que muy bien intencionados instan a sus oyentes a orar, diezmar y ayunar "para guardar su salvación" o "para no estar bajo maldición", pero tal perspectiva es simplemente anti-bíblica.  Cosas que hacemos los creyentes y las cuales pueden o 'deben' incluir el diezmo, las ofrendas, el ayuno, la oración y las buenas obras, no son lo que nos llevan a la salvación ni nos mantienen salvos ni fuera de maldición, sino que estos son frutos de que tenemos de nuestra salvación y que estamos fuera de maldición porque buscamos una relación con nuestro Dios.  Al movernos en estas obras dejamos que Dios obre en nuestras vidas para santificación o bendición por medio de su Espíritu Santo.  Si el hombre pudiera  alcanzar la salvación por sus buenas obras, el diezmo, el ayuno o la oración, entonces la muerte de Cristo en la cruz fue innecesaria y completamente en vano.

Cuando se trata de alcanzar la salvación o la justicia de Dios por medio de las obras, la Biblia dice que se ha "caído de la Gracia".  Caído no por haber pecado en adulterio, fornicación o mentira como piensan muchos.  ¡No!  Caído de la Gracia porque se ha movido de debajo de la misericordia de Dios que le justifica por Su amor inmerecido a querer alcanzar la justicia por medio de sus propios esfuerzos.

El mantenerse en Gracia es una actitud del corazón obrada por medio del Espíritu Santo.  La carne piensa "lo hago para salvarme" pero el Espíritu dice "lo hago porque soy salvo" y "es la Gracia de Dios conmigo", "Dios obrando en mi", esa es la diferencia.   El corazón movido por el Espíritu dice:

Gálatas 2:20-21

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo mas vive Cristo en mi; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó por mí. No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

A continuación presentamos una serie de estudios sobre las Doctrinas de la  Gracia.  Esperamos Dios le ayude a entender la belleza de esta relación de Dios con el hombre y a disfrutar una vida completamente firme en la Gracia de Dios.

  • La Depravación del Hombre
    (La consecuencia del Pecado)
    La caída de Adán incapacitó al hombre para buscar a Dios.

  • Escogidos por Dios
    (La obra del Padre) La humanidad completa iba rumbo a la perdición, pero Dios escogió para el un pueblo.

  • La Expiación Definida de Cristo
    (La obra del Hijo) Dios proveyó camino de salvación para su pueblo perdido.  Cristo murió en lugar de ellos para que por medio de El estos recibieran la justificación.

  • El llamamiento Eficaz
    (La obra del Espíritu Santo) La obra efectuada en la vida del pecador para traerle rendido a los pies de Jesús.

  • La Seguridad de la Salvación
    (Los resultados del Perdón) Dios asegura el destino de cada creyente. La salvación es obra de Dios desde el comienzo hasta el final. Cada hijo de Dios recibirá la vida eterna que Dios le ofrece.

 


Por que Por Gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros pues es don de Dios;  No por obras para que nadie se gloríe

Efesios 2:8-9


(Tiempo estimado: 3 - 6 minutos)

Ratio: 5 / 5

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Por Kim Riddlebarger 

Subcategorías

 

En esta categoria se presentan diversidad de estudios donde se exponen y resaltan varios aspectos importantes de la gracia de Dios. Desde la condicion del hombre y su pecaminosidad hasta la obra de Cristo por su pueblo, la tarea del Espriitu Santo en la conversion de los hombres y la glorificacion final de los escogidos son expuestos magistralmente por distintos autores.


 

En esta seccion presentamos estudios que le ayudaran a entender la doctrinas de la gracia.  La comprension biblica de la fe Reformada tal como han sido predicadas historicamente desde el comienzo de la iglesia y especialmente despues de la Reforma Protestante.


 

Las Doctrinas de la Gracia son a menudo referidas como 'los cinco puntos del Calvinismo'.  En realidad no son doctrinas inventadas por Calvino sino doctrinas clarametne expuestas en las paginas de la Sagrada Biblia.  Esperamos que estos estudios le ayuden a afirmar su fe de tal manera que pueda comprender la grandeza de la gracia de Dios en la salvacion de los pecadores.  Un plan perfectamente disenado, planeado, ejecutado y cumplido sin falla alguna de principio a fin. Gloria a Dios!!!